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viernes, 27 de febrero de 2015

Elizabeth Taylor (Hampstead, Londres, UK, 27-2-1932 / Los Angeles, California, US, 23-3-2011): In memoriam

LA CHICA QUE LO TENÍA TODO

Tal día como hoy hace 83 años vino al mundo la actriz británica-estadounidense Elizabeth Taylor. De gran belleza y carisma, ella fue una de las estrellas más populares de la historia del cine. Si bien antes de cumplir los cuarenta años sus películas dejaron de rendir en taquilla, tuvo importantes éxitos en las primeras etapas de su carrera. Aquejada casi siempre de mala salud, fue hospitalizada más de 70 veces y sufrió al menos 20 operaciones importantes (ella misma reveló haber estado cerca de la muerte en cuatro ocasiones). A lo largo de su irregular carrera recibió multitud de reconocimientos, incluyendo dos Oscars (entre cinco candidaturas), dos Globos de Oro, un BAFTA a la mejor actriz y otro honorífico, dos David di Donatello, un Oso de Plata en Berlín y el Life Achievement Award del AFI en 1993. Asímismo fue honrada con la Legión de Honor francesa en 1987, galardonada con el Príncipe de Asturias en 1992 por la creación de una sociedad para luchar contra el sida, nombrada Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico en 2000, y condecorada con la Medalla Presidencial norteamericana por su labor humanitaria en 2001.
Una de las estrellas femeninas más rutilantes del cine, Elizabeth Rosemond Taylor nació en Londres de padres estadounidenses de clase media alta dedicados al comercio del arte, negocio que les ocupaba en la capital inglesa. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, la familia Taylor decidió regresar a los Estados Unidos para establecerse en la ciudad de Los Angeles. Después de presentarse a unos castings, Liz consiguió un contrato con la Universal a la edad de diez años, debutando en There's one born every minute (1942), una comedia dirigida por Harold Young. Tras esta película la Universal prescindió de la niña, siendo poco después contratada por la Metro Goldwyn Mayer. En este estudio Elizabeth se convirtió en una de las niñas prodigio más importantes de la época. Con La cadena invisible (1943), película protagonizada por la perra Lassie que estaba dirigida por Fred. M. Wilcox, Liz debutó con fortuna en el glamouroso estudio. El salto definitivo al estrellato para ella le llegó a los doce años con Fuego de juventud (1944), película dirigida por Clarence Brown que coprotagonizó junto a Mickey Rooney. En sus años adolescentes continuó apareciendo en El coraje de Lassie (1946) de Fred. M. Wilcox, Vivir con papá (1947) de Michael Curtiz, Así son ellas (1948) de Richard Thorpe, Julia se porta mal (1948) de Jack Conway, Mujercitas (1949) de Mervyn LeRoy, Traición (1949) de Victor Saville o Cicatrices del recuerdo (1950) de Norman Krasna.
Ya convertida en toda una mujer, la hermosa intérprete de sugestivos ojos violeta fue en las siguientes décadas la actriz más importante de Hollywood, no sólo por sus logros profesionales sino también por sus publicitadas andanzas sentimentales que comenzaron en 1950 cuando contrajo matrimonio con el millonario Nicky Hilton Jr, al parecer sólo para escapar de su madre. Respecto al cine, los años 50 confirmaron a Elizabeth Taylor como una gran intérprete gracias a películas como El padre de la novia (1950) y El padre es abuelo (1951), ambas de Vincente Minnelli y con reparto encabezado por Spencer Tracy y Joan Bennett, comedias de enorme éxito popular, o Un lugar en el sol (1951) de George Stevens, con Montgomery Clift y Shelley Winters, tremendo drama basado en la novela "Una tragedia americana" de Theodore Dreiser, donde Elizabeth sorprendió encarando airosa su primer gran desafío dramático. Otros títulos en que intervino después fueron Ivanhoe (1952) de Richard Thorpe, aventuras medievales junto a Robert Taylor y Joan Fontaine, La chica que lo tenía todo (1953) de Richard Thorpe, drama romántico con Fernando Lamas y William Powell, Rapsodia (1954) de Charles Vidor, melodrama con Vittorio Gassman y John Ericson, La senda de los elefantes (1954) de William Dieterle, exótico melodrama de aventuras con Dana Andrews y Peter Finch, Beau Brummell (1954) de Curtis Bernhardt, drama de ambiente decimonónico co-protagonizado por Stewart Granger y Peter Ustinov, o La última vez que ví París (1954) de Richard Brooks, melodrama romántico con Van Johnson, Walter Pidgeon y Donna Reed. Liz exhibió su belleza juvenil en estos títulos, casi todos muy taquilleros, a la espera de afrontar sus mayores retos como actriz que llegarían en los años siguientes, así Gigante (1956) de George Stevens, melodrama-río basado en una novela de Edna Ferber, en el que Liz encabezó un reparto que incluía a Rock Hudson y James Dean. El film resultó un gran éxito y Taylor recibió un Globo de Oro especial por su "consistente actuación". Sus siguientes cuatro películas le reportaron cuatro nominaciones consecutivas al Oscar:  El árbol de la vida (1957) de Edward Dmytryk, melodrama sureño de época con Montgomery Clift y Eva Marie Saint, La gata sobre el tejado de zinc (1958) de Richard Brooks, adaptación 'suavizada' del drama de Tennessee Williams ganador del premio Pulitzer, con Paul Newman y Burl Ives, De repente, el último verano (1959) de Joseph L. Mankiewicz, nueva adaptación de Williams en la que Elizabeth interpretaba al lado de Montgomery Clift a la sobrina víctima de las maquinaciones de Katharine Hepburn para preservar la memoria de su hijo homosexual, y Una mujer marcada (1960) de Daniel Mann, drama con Laurence Harvey y Eddie Fisher en el que encarnó a una call-girl de lujo, papel que odió interpretar y que reveló haber aceptado sólo por finalizar su obligación contractual con M-G-M. Paradojicamente fue este rol por el que al fin ganó su primer Oscar, que ella achacó a la compasión de los miembros de la Academia por una grave enfermedad sufrida meses antes de la entrega del premio.
En este período la actriz conoció a dos de sus mejores amigos, Montgomery Clift (quien la llamaba 'Bessie Mae') y Rock Hudson, actores (los dos homosexuales) con los que Liz mantuvo siempre una estrecha amistad. Su vida matrimonial tuvo bastantes variaciones durante los años 50. El enlace con Hilton duró menos de un año. Tras divorciarse en 1951, Liz se casó a lo largo de la década con el actor inglés Michael Wilding, veinte años mayor que ella, con quien convivió entre 1952 y 1957 y padre de sus dos hijos mayores; con el productor Mike Todd, con quien estuvo casada de 1957 a 1958, año en el que quedó viuda al fallecer él en un accidente aéreo, matrimonio del que nació una hija; y con el cantante y ocasional actor Eddie Fisher, anterior marido de Debbie Reynolds, con quien estuvo casada entre 1959 y 1964, adoptando una niña poco antes del divorcio. En 1959 Liz se convirtió al judaísmo.
Desde comienzos de la década siguiente, Liz se embarcó en el megaproyecto de Cleopatra (1963), una adaptación de la vida de la famosa y seductora reina egipcia producida por Walter Wanger para 20th Century Fox, en la que ella fue la primera actriz en exigir un millón de dólares como salario por un papel cinematográfico en una película que resultó ser la  más cara de la historia. Para la producción, planteada en principio como un remake de Cleopatra (1934) de Cecil B. De Mille, con Claudette Colbert, se había previsto un elenco encabezado por Dorothy Dandridge, Stephen Boyd y Peter Finch y a Rouben Mamoulian como director. Dandridge fue descartada y Boyd y Finch, que ya habían firmado contrato, ante la demora para llevarlo a efecto, dejaron el proyecto debido a otros compromisos. La filmación empezó en Londres en 1960 (después se trasladaría a Roma) y Mamoulian fue pronto despedido y sustituido por Joseph L. Mankiewicz. El reparto definitivo contó con la presencia de Elizabeth Taylor, Richard Burton y Rex Harrison, tres intérpretes británicos. Los problemas fueron constantes y el rodaje se hizo interminable, empezando por una grave enfermedad de su protagonista, por la que hubo que practicarle una traqueotomía de emergencia para salvar su vida. Multitud de factores demoraron el desarrollo de la producción y el costo de la misma casi llevó a la Fox a la quiebra. Mankiewicz filmó seis horas de metraje pero no logró convencer a la productora de que estrenase el film en dos partes. La premiere original duraba cuatro horas pero el estudio exigió cortar una hora más, quedando la película reducida a tres horas de duración. Hasta tres años después de su inicio, no se estrenó comercialmente. Los emolumentos para Taylor tras los cuantiosos retrasos ascendieron a siete millones de dólares. El presupuesto del film se disparó hasta los 44 millones de dólares, cifra inaudita entonces. Aunque Cleopatra resultó ser el film con mayor recaudacion del año, se consideró un fracaso comercial al tardar años en recuperar la inversión.
Con Richard Burton, que encarnaba a Marco Antonio en la película, Liz vivió uno de los idilios más tórridos y célebres de toda la historia del cine, además de escandaloso, pues ambos estaban previamente casados. Finalmente se casaron en 1964, se divorciaron diez años después, en 1974, y volvieron a casarse en el año 1975 para terminar separándose definitivamente en 1976. Elizabeth Taylor y Richard Burton aparecieron juntos en once de títulos. Además de Cleopatra, la pareja protagonizó Hotel Internacional (1963) de Anthony Asquith, Castillos en la arena (1965) de Vincente Minnelli, ¿Quién teme a Virginia Wolf? (1966), adaptación de un drama de Edward Albee por la que Liz ganó su segundo Oscar, además de un BAFTA, La mujer indomable (1967) de Franco Zeffirelli, según "La fierecilla domada" de Shakespeare, que le supuso un David di Donatello a la mejor actriz extranjera, Doctor Fausto (1968) de Richard Burton y Nevill Coghill, basado en una obra teatral de Christopher Marlowe, Los comediantes (1967) de Peter Glenville, drama basado en una novela de Graham Greene, La mujer maldita (1968) de Joseph Losey, adaptación de una obra de Tennessee Williams, Bajo el bosque lácteo (1973) de Andrew Sinclair, basado en una obra de Dylan Thomas, Pacto con el diablo (1972) de Peter Ustinov, comedia basada en la leyenda de Fausto por la que ganó un Oso de Plata en Berlín, y para la televisión, luego exhibida en salas de cine, Se divorcia él, se divorcia ella (1973) de Waris Hussein. Los seis últimos títulos no tuvieron éxito comercial.   Por su parte, durante su matrimonio con Burton, Liz protagonizó otros films sin él: Reflejos en un ojo dorado (1967) de John Huston, interesante adaptación de una novela de Carson McCullers, con Marlon Brando como oponente, que resultó un fracaso de taquilla, Ceremonia secreta (1968) de Joseph Losey, thriller con Mia Farrow y Robert Mitchum, El único juego de la ciudad (1970) de George Stevens, drama junto a Warren Beatty que también fracasó, Salvaje y peligrosa (1972) de Brian G. Hutton, drama triangular con Michael Caine y Susannah York por el que recibió un segundo David di Donatello, Una hora en la noche (1973) de Brian G. Hutton, thriller que la volvió a emparejar con su amigo Laurence Harvey, Miércoles de ceniza (1973) de Larry Peerce, drama con Henry Fonda y Helmut Berger, y La masoquista (1974), un drama psicológico de Giuseppe Patroni Griffi.
A partir de los años 70, la calidad de las producciones en que Liz intervino fue en creciente descenso, así como su declive en taquilla, que ya había comenzado en la decada anterior. La actriz continuó apareciendo en películas que ninguna gloria añadieron a su carrera: El pájaro azul (1976) de George Cukor, A little night music (1977) de Harold Prince, El espejo roto (1980) de Guy Hamilton, El joven Toscanini (1988) de Franco Zeffirelli o Los Picapiedra (1994) de Brian Levant, con la que se despidió de la gran pantalla, al fin un gran éxito comercial, pero que le proporcionó el dudoso honor de ser nominada a un Razzie como peor actriz secundaria. 
Taylor, que había dejado de ser rentable en taquilla desde finales de los años 60, trabajó en televisión desde finales de los 70 hasta 2001. Nunca dejó de ser foco de atención para los media por motivos extra-cinematográficos, entre ellos, actividades comerciales o humanitarias, como promover la lucha contra diversas enfermedades como el sida (especialmente tras la muerte de su gran amigo Rock Hudson) o el cáncer (fue operada de un tumor cerebral).
Elizabeth, tras su segundo divorcio de Burton, se volvió a casar en dos ocasiones más. En 1976 contrajo matrimonio con el político John Warner, de quien se separó en 1982. Su último esposo fue el albañil Larry Fortensky, con quien estuvo casada entre 1991 y 1996. Falleció en 2011 a los 79 años a causa de problemas cardíacos.


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