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miércoles, 23 de marzo de 2016

Erich Fromm (Frankfurt, Hesse, Alemania, 23-3-1900 / Muralto, Tesino, Suiza, 18-3-1980): In memoriam

HUMANISMO CRÍTICO Y LIBERADOR

Hoy es aniversario natal del escritor, psicólogo social, psicoanalista, sociólogo y filósofo humanista alemán Erich Fromm. Se le considera uno de los iniciadores de la escuela culturalista psicoanalítica estadounidense, cuya metodología busca resolver la neurosis del hombre moderno, que, según Fromm, radica en el distanciamiento existente entre las estructuras sociales y el individuo, anteponiendo una planificación humanista de la vida frente a las teorías del consumo y del rendimiento económico. Sus intereses se centraron en la definición de una nueva "ciencia del hombre", capaz de orientar la formación de una personalidad equilibrada dentro del caos cultural, la violencia y la soledad que constituyen las perversiones del totalitarismo en la sociedad contemporánea. Entre los principios inspiradores de esta crítica al mundo actual se encuentran la obra de Marx y la de Freud, a las que añadió más adelante la influencia del budismo zen, al considerar Fromm como digna de aprecio su noción de "iluminación" entendida como desarrollo de la cualidades intuitivas del hombre.
Erich Seligmann Fromm nació en el seno de una familia judía ortodoxa, siendo su padre comerciante de vinos. Tan sólo tenía catorce años cuando estalló la I Guerra Mundial, cuyos devastadores efectos le hicieron quedar realmente impresionado por la naturaleza de la conducta humana, viéndose entonces incapaz de comprender un hecho tan irracional. Durante su etapa escolar, Fromm estudiaría con gran interés a Freud y Marx, encontrando en el primero una forma de entender la personalidad humana y en el segundo la importancia de las influencias sociopolíticas. Estudió Derecho y después Sociología y Psicoanálisis en las universidades de Heidelberg y de Munich y en el Instituto Psicoanalítico de Berlín. En 1926, tras abandonar el estudio del Talmud, se casó con la psicoanalista Frieda Reichmann, matrimonio que acabaría en divorcio en 1931. Por esta época estableció contacto con la Escuela de Frankfurt donde trabajó en estrecha colaboración con Herbert Marcuse, Walter Benjamin y Theodor Adorno. Tras la toma del poder por el partido nazi, emigró a los Estados Unidos en 1934 junto con otros miembros del Instituto de Investigación Social, de quienes se desvincularía en 1939 por divergencias de pensamiento.
Establecido en la Universidad de Columbia en Nueva York, fue uno de los principales renovadores de la teoría y práctica psicoanalítica. Rompió con las teorías biologicistas de la personalidad para considerar a los seres humanos más bien como frutos de su cultura. Su perspectiva terapéutica se orientó también en este sentido, proponiendo que se intentasen armonizar los impulsos del individuo y los de la sociedad donde vive. Entre sus publicaciones destacan: El miedo a la libertad (1941), El hombre para sí mismo (1947), Psicoanálisis y religión (1950), El lenguaje olvidado (1951), La sociedad sana (1955), El arte de amar (1956), un auténtico best seller internacional, La misión de Sigmund Freud (1956), Budismo zen y psicoanálisis (1960), Más allá de las cadenas de la ilusión (1962), Humanismo socialista (1965), La revolución de la esperanza (1968), La naturaleza del hombre (1968), La crisis del psicoanálisis (1970), La anatomía de la destructividad humana (1973) o ¿Tener o ser? (1976).
Pacifista convencido y partidario de un socialismo humanista y democrático, se opuso al maccarthysmo, a la guerra de Vietnam, al totalitarismo soviético y a la sociedad capitalista, al machismo dominador y al consumismo alienante, y no dejó de cuestionar las religiones monoteístas, que educan a los individuos en la obediencia ciega a una autoridad superior, lo que pone las normas por encima de cualquier razón o discusión, quedando así, el individuo reducido a un mero servidor de un dios todopoderoso. Opuesto a todo autoritarismo, haciendo de la libertad la característica central de la naturaleza humana, no puede decirse que Fromm sea marxista ni freudiano: de Marx y de Freud recoge en particular los elementos críticos y liberadores, abriendo una perspectiva que puede definirse como existencialista o idealista con un notable acento místico. Contra el determinismo económico, Fromm basa su análisis de la sociedad en el concepto de inconsciente social, que representa la parte socialmente reprimida de la psique universal. La realización del amor, de la justicia y de la libertad se conseguirá cuando se satisfagan de manera correcta las necesidades radicales del hombre: la exigencia de relaciones espontáneas, una dimensión trascendente y creativa, una plena expresión de la individualidad, una fe capaz de orientar los comportamientos, una fraternidad universal. 
En 1949 se trasladó a Cuernavaca (México), de cuya universidad sería profesor. Casado con Henny Gurland desde 1944, vivió junto a ella en este país para cuidar de su salud. Sin embargo, Henny no se recobró y murió en 1952. Fromm no abandonó México, sino que se dedicó a formar psicoanalistas. En  1953 volvió a contraer matrimonio con Annis Glove Freeman, que sería su viuda. En 1962 fue nombrado profesor de la Universidad de Nueva York y posteriormente recorrería muchos países dictando cursos. Después de haber sufrido tres infartos, Erich Fromm falleció de un cuarto cinco dias antes de cumplir 80 años, en Suiza, país donde se había instalado desde 1974 en un piso alquilado.

(Informe a partir de las páginas Buscabiografías y Biografías y Vidas)

 

martes, 22 de marzo de 2016

Dalida - Il pleut sur Bruxelles

EN SOLIDARIDAD CON BRUSELAS

Una vez más la civilización europea vuelve a ser atacada por la barbarie irracional. Esta canción de Jouveaux / Barnel fue grabada por Dalida en 1981 como homenaje al cantante belga Jacques Brel tres años después de su muerte. Sirva aquí como modesta aportación solidaria con las víctimas del atentado en Bruselas.



Leo Dan - Cómo te extraño mi amor

ME FALTA TODO EN LA VIDA SI NO ESTÁS

Recordamos el 74 cumpleaños del cantante y compositor argentino Leo Dan (Villa Atamisqui, Santiago del Estero, Argentina, 22-3-1942) con Cómo te extraño, mi amor, canción propia aparecida en 1964 que supuso uno de sus primeros grandes éxitos.

lunes, 21 de marzo de 2016

Michael Redgrave (Bristol, UK, 20-3-1908 / Denham, UK, 21-3-1985): In memoriam

ACTOR DE RAZA

Tal día como hoy hace treinta y un años falleció el actor inglés Michael Redgrave. Hijo, padre y abuelo de actores, fue uno de los más eminentes intérpretes del cine y teatro británicos del siglo XX. De trayectoria deslumbrante, capaz de interpretar cualquier tipo de papel, encantador o inquietante, autoritario o conmovedor, supo dotar siempre a sus personajes de un toque humorístico y, en ocasiones, melancólico. Trabajó con los más destacados directores de la cinematografía británica, fue candidato al Oscar al mejor actor en una ocasión y nombrado Comandante (1952) y Caballero (1959) de la orden del imperio Británico con el título de Sir.
Michael Scudamore Redgrave era hijo de los actores británicos Roy Redgrave y Margaret Scudamore. Cuando Michael tenía seis meses de edad su padre abandonó a la familia y marchó a Australia para hacer carrera en el cine mudo. Su madre se volvió a casar con el Capitán James Anderson, un plantador de té, pero al pequeño siempre le disgustó su padrastro. Cursó estudios con brillantez en el Clifton College y en el Magdalene College (Cambridge). Fue profesor en Surrey antes de hacerse actor en 1934, dirigiendo e interpretando obras de Shakespeare. Pasó dos años con la Compañía de Repertorio de Liverpool, para la que escribió las obras "The seventh man" y "Circus boy" y donde conoció a Rachel Kempson, actriz con la que se casó en 1935, madre de sus tres hijos, los futuros actores Vanessa (1937), Corin (1939) y Lynn (1943). El matrimonio duraría cincuenta años a pesar de la bisexualidad de Michael y sus relaciones con personas de ambos sexos.
Debutó profesionalmente en el teatro londinense con el Old Vic en 1936, donde interpretó "Trabajos de amor perdidos" de Shakespeare, "La bruja de Edmonton" de Thomas Dekker, "Como gustéis" de Shakespeare, o "La aldeana" de William Wycherley. Estas obras supusieron el comienzo de una espléndida carrera teatral. Su primer papel en el cine se lo proporcionó Alfred Hitchcock en El agente secreto (1936), film de espionaje con Madeleine Carroll, Peter Lorre, John Gielgud y Robert Young donde interpretó un papel de reparto. Dos años más tarde, Hitchcock volvió a confiar en él, esta vez para protagonizar Alarma en el expreso (1938), en la que Redgrave interpretó a un joven especialista en música folclórica que ayuda a Margaret Lockwood a investigar la extraña desaparición de una dama en un tren. Fue la primera gran película de Redgrave y supuso un enorme impulso a su carrera. Después actuó en Cuidado con lo que haces (1938) de Carol Reed, comedia con Jessie Matthews, Vida robada (1939) de Paul Czinner, drama romántico con Elisabeth Bergner, Las estrellas miran hacia abajo (1940) de Carol Reed, drama con Margaret Lockwood y Emlyn Williams, y otras películas y obras teatrales hasta que, durante la Segunda Guerra Mundial, en julio de 1941 se alistó en la Marina como soldado para ser licenciado por motivos médicos en noviembre de 1942 y pasar a la reserva. 
Ya en la posguerra fue uno de los actores más aclamados del Reino Unido. Protagonizó Más allá de las nubes (1945) de Anthony Asquith, drama bélico con John Mills y Jean Simmons, fue el escalofriante ventrílocuo del clásico Al caer la noche (1945), película de cinco episodios y cuatro directores, en la que Redgrave participó en uno de los dos dirigidos por Alberto Cavalcanti, y también se le vió en Corazón cautivo (1946) de Basil Dearden, drama bélico que supuso otro de los grandes éxitos de Redgrave con su extraordinaria interpretación de un oficial nazi infiltrado en un campo de prisioneros ingleses, o Buscando el éxito (1947) de Roy Boulting, drama de época con Rosamund John. Su posición de privilegio dentro de la industria británica le condujo a intervenir en dos films americanos: A Electra le sienta bien el luto (1947) de Dudley Nichols, adaptación de la obra homónima de Eugene O'Neill, con un excelente reparto que incluía a Rosalind Russell, Raymond Massey, Katina Paxinou, Leo Genn y Kirk Douglas, por la que tanto Redgrave como Russell fueron nominados al Oscar, y Secreto tras la puerta (1947) de Fritz Lang, thriller psicológico con Joan Bennett. En cuanto al teatro, representó obras como "Macbeth" de Shakespeare (1948), "El padre" de Strindberg (1948-1949), "Un mes en el campo" (1949-1950) de Turgenev, o "Hamlet" (1950) de Shakespeare.
Su más memorable interpretación cinematográfica llegó con La versión Browning (1951) de Anthony Asquith, conmovedora adaptación de gran densidad dramática de la obra de Terence Rattigan, con Jean Kent y Nigel Patrick, en la que su caracterización como un estricto profesor de lenguas clásicas, engañado por su mujer con un compañero de docencia, recibió el premio al mejor actor en el Festival de Cannes. La importancia de llamarse Ernesto (1952), tambén dirigida por Anthony Asquith, fue una de las mejores representaciones de una obra de Oscar Wilde en la gran pantalla y otro de sus más celebrados trabajos como actor, nombrado en 1952 Comandante de la Orden del Imperio Británico. Siguieron otros titulos como El solitario (1954) de George More O'Ferrall, film de intriga con Leo Genn y Ann Todd, Misión de valientes (1955) de Michael Anderson, drama bélico con Richard Todd, Mister Arkadin (1955), thriller psicológico producido, dirigido y protagonizado por Orson Welles, ¡Oh, Rosalinda! (1955) de Michael Powell y Emeric Pressburger, comedia con Ludmilla Tchérina, Anton Walbrook, Mel Ferrer y Anthony Quayle, 1984 (1956) de Michael Anderson, traslación de la distopía de George Orwell, con Edmond O'Brien y Jan Sterling, Tiempo sin piedad (1957) de Joseph Losey, thriller con Ann Todd y Leo McKern, El camino feliz (1957), comedia dirigida y protagonizada por Gene Kelly, El americano tranquilo (1958) de Joseph L. Mankiewicz, según la novela de Graham Greene, con Audie Murphy, Claude Dauphin y Giorgia Moll, Luces de rebeldía (1959) de Michael Anderson, drama con James Cagney, Don Murray, Dana Wynter y Glynis Johns, o Misterio en el barco perdido (1959) de Michael Anderson, thriller de aventuras marinas con Gary Cooper y Charlton Heston. Asímismo, en 1959 adaptó para los escenarios "Los papeles de Aspern", novela corta de Henry James, que también protagonizó en Londres. Además publicó el primer volumen de sus memorias, "Mask or face: Reflections in the actor's mirror", y una novela, "The mountebank's tale" y ese mismo año fue distinguido como Caballero del Imperio Británico.
En la década de los 60 apareció en Suspense (1961) de Jack Clayton, sobresaliente adaptación de "Otra vuelta de truerca" de Henry James, con Deborah Kerr como protagonista, No, mi querida hija (1961) de Ralph Thomas, comedia con Michael Craig y Juliet Mills, La soledad del corredor de fondo (1962) de Tony Richardson, título emblemático del free cinema con el protagonismo de Tom Courtenay, Tio Vania (1963) de Stuart Burge, adaptación del drama de Chekhov que un año antes había dirigido e interpretado Laurence Olivier en los escenarios junto a Redgrave, Joan Plowright, Rosemary Harris y Sybil Thorndike, La colina (1965) de Sidney Lumet, drama bélico carcelario con Sean Connery como protagonista, Los héroes de Telemark (1965) de Anthony Mann, film bélico con Kirk Douglas y Richard Harris, La hora 25 (1967) de Henri Verneuil, drama bélico con Anthony Quinn y Virna Lisi, Enviado especial K (1968) de Val Guest, thriller de espionaje con Stephen Boyd y Camilla Sparv, ¡Oh, qué guerra tan bonita! (1969) de Richard Attenborough, musical bélico con reparto multestelar, La batalla de Inglaterra (1969) de Guy Hamilton, otro film bélico con reparto multiestelar, y Adiós, Mr. Chips (1969) de Herbert Ross, drama musical con Peter O'Toole y Petula Clark.
Entre sus últimas películas figuran El mensajero (1970) de Joseph Losey, drama de época con Julie Christie y Alan Bates, o Nicolás y Alejandra (1971) de Franklin J. Schaffner, drama histórico con Michael Jayston y Janet Suzman. Hasta 1979 actuó también en teatro y televisión. En 1983 publicó "In my mind's I: An actor's autobiography".
Diagnosticado de la enfermedad de Parkinson desde 1976, Sir Michael Redgrave falleció en una residencia de ancianos un día después de su 77 cumpleaños.


domingo, 20 de marzo de 2016

Tribute to Holly Hunter (Conyers, Georgia, US, 20-3-1958)

DECIDIDA Y OBSTINADA

La actriz estadounidense Holly Hunter cumple hoy 58 años. Sin poseer el impacto físico de otras compañeras de generación, lo ha sabido suplir con un carácter nervioso que adquiere especial relevancia en los personajes decididos y obstinados que le gusta interpretar. Muy reconocida por la crítica, ha ganado un Oscar a la mejor actriz protagonista (de entre cuatro candidaturas, dos de ellas como secundaria), un Globo de Oro, un BAFTA, premios en los festivales de Berlín y Cannes y dos Emmys por trabajos televisivos.
Holly Hunter es la hija menor entre siete hermanos de un representante de artículos deportivos dedicado también a las labores de su granja y de un ama de casa. Sorda de su oído izquierdo debido a un ataque de paperas que sufrió en su infancia, de niña estudió piano y pronto comenzó a representar obras teatrales en el instituto. A mediados de los años 70 se marchó a Pittsburgh, Pennsylvania, para estudiar interpretación en la universidad Carnegie Mellon, graduándose en 1980, año en el que se trasladó a Nueva York para intentar dar inicio a una carrera como actriz teatral, logrando debutar en Broadway en 1982. Antes lo había hecho en el cine con un pequeño papel en la película de terror La quema (1981) de Tony Maylam. 
Trasladada a Los Angeles en 1982 apareció en películas de televisión y tuvo un papel secundario en la comedia bélica Chicas en pie de guerra (1984) de Jonathan Demme. Por mediación de Frances McDormand, que fue su compañera de piso en la Gran Manzana, logró conocer a los hermanos Coen, que le ofrecieron el papel protagonista de Arizona baby (1987) de Joel Coen, comedia negra con Nicolas Cage como coprotagonista, cuyo éxito la dió a conocer internacionalmente. Con Al filo de la noticia (1987) de James L. Brooks, comedia dramática con William Hurt y Albert Brooks, Hunter se consagró como intérprete al ganar el Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival de Berlín y ser nominada al Oscar como mejor actriz principal. Después protagonizó Miss América (1989) de Thomas Schlamme, comedia con  Scott Glenn, Tim Robbins, Mary Steenburgen y Alfre Woodard, Always (Para siempre) (1989) de Steven Spielberg, comedia dramática con Richard Dreyfuss y John Goodman, o Querido intruso (1991) de Lasse Hallström, comedia romántica con Richard Dreyfuss, Danny Aiello, Laura San Giacomo y Gena Rowlands. 
En el año 1993 su carrera alcanzó su punto álgido: ganó el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes por El piano (1993) de Jane Campion, drama romántico neozelandés de época con Harvey Keitel, Sam Neill y Anna Paquin en el que interpretó a una pianista escocesa sordomuda. Por este papel le llovieron los reconocimientos, entre ellos el BAFTA, el Globo de Oro y el Oscar a la mejor actriz; además en la misma edición de los Premios de la Academia obtuvo una candidatura como mejor actriz secundaria por La tapadera (1993) de Sydney Pollack, adaptación de una novela de John Grisham protagonizada por Tom Cruise. Sus siguientes films fueron Copycat (1995) de Jon Amiel, thriller con Sigourney Weaver, Dermot Mulroney y Harry Connick Jr., A casa por vacaciones (1995) de Jodie Foster, comedia dramática con Robert Downey Jr. y Anne Bancroft, Crash (1996) de David Cronenberg, thriller psicológico con James Spader, Elias Koteas, Deborah Kara Unger y Rosanna Arquette, Una historia diferente (1997) de Danny Boyle, comedia negra con Ewan McGregor y Cameron Diaz, De ahora en adelante (1998) de Richard LaGravenese, comedia dramática con Danny DeVito y Queen Latifah, o Se busca mujer (1999) de Kiefer Sutherland, drama coprotagonizado por su director y Michael Moriarty.
Como suele suceder a la mayoría de las actrices una vez superan los cuarenta años de edad, Hunter encontró dificultades para acceder a buenos papeles en el cine. En adelante desempeñó roles secundarios o de carácter en títulos como Cosas que diría con sólo mirarla (2000) de Rodrigo García, drama de historias cruzadas con Glenn Close, Cameron Diaz, Calista Flockhart y Amy Brenneman, Timecode (2000) de Mike Figgis, drama experimental con Saffron Burrows, Salma Hayek, Stellan Skarsgård y Jeanne Tripplehorn, O brother! (2000) de Joel Coen, comedia de aventuras protagonizada por George Clooney, El compromiso (2002) de Brad Silberling, drama romántico con Jake Gyllenhaal, Dustin Hoffman y Susan Sarandon, Levity (2003) de Ed Solomon, drama con Billy Bob Thornton, Morgan Freeman y Kirsten Dunst, Thirteen (2003) de Catherine Hardwicke, drama indie con Evan Rachel Wood y Nikki Reed por el que Hunter fue nominada al Oscar por cuarta vez (segunda como actriz secundaria), Las novias de mi novio (2004) de Nick Hurran, comedia con Brittany Murphy, Ron Livingston y Kathy Bates, Nueve vidas (2005) de Rodrigo García, otro drama de historias cruzadas, y Un golpe de suerte (2005) de Mark Mylod, comedia con Robin Williams y Giovanni Ribisi. Después pasó siete años sin aparecer en ninguna película, tiempo en el que interpretó la serie televisiva "Salvando a Grace" (2007-2010). Después ha podido ser vista en películas de escasa difusión: No nos moverán (2012) de Daniel Barnz, junto a Maggie Gyllenhaal y Viola Davis, Jackie (2012) de Antoinette Beumer, comedia dramática de producción holandesa, Paradise (2013) de Diablo Cody, o Señor Manglehorn (2014) de David Gordon Green, junto a Al Pacino.
Holly Hunter estuvo casada entre 1995 y 2001 con el director de fotografía Janusz Kaminski. Relacionada desde 2001 con el actor británico Gordon MacDonald, ha tenido con él dos hijos gemelos, Claude y Press, que nacieron en enero de 2006, cuando Holly ya contaba con 47 años de edad.


sábado, 19 de marzo de 2016

Juanita Reina - Como dos barquitos

Y ADIÓS CON EL PAÑOLITO NOS DECIMOS AL PASAR

Con ocasión del diecisiete aniversario del adiós definitivo de la tonadillera sevillana Juanita Reina, la recordamos con Como dos barquitos, canción estrenada en 1950 e incluida en la película "Lola la Piconera" (1951).

Como dos barquitos  (Quintero / León / Quiroga)

Como una rosa alegre de primavera,
me vi ya caminito de los altares,
dispuesta a ser pa siempre tu compañera,
y a darte ramos blancos de mis azahares.

Pero en lo más oscuro de mi sentío
de pronto, compañero, brilló una luz,
y vi que no era bueno para marío
quien iba a darme sólo pena de cruz.

Poco duró la alegría,
lo nuestro ya se ha acabao,
somos la noche y el día,
cada uno por su lao.

Somos como dos barquitos
que se cruzan por la mar,
y adiós con el pañolito
nos decimos al pasar.

Adiós barquita velera,
galeón de mi querer,
tu bandera y mi bandera
ya no han de volverse a ver.

Con los ojitos bajos como los niños,
vendrás pidiendo a voces que te perdone,
mas yo no he de fiarme de tu cariño,
ni que te vea llorando por los rincones.

Tienes que merecerme, falso cristiano
y pasar el calvario que yo pasé,
si quieres que de nuevo ponga en mi mano
el anillo de hierro de tu querer.

Donde te lleve la suerte
serás un barco perdío;
tengo que volver a verte
llorando y arrepentío.

Somos como dos barquitos
que se cruzan por la mar,
y adiós con el pañolito
nos decimos al pasar.

Adiós barquita velera,
galeón de mi querer,
tu bandera y mi bandera
ya no han de volverse a ver.


viernes, 18 de marzo de 2016

Edward Everett Horton (New York City, US, 18-3-1886 / Encino, California, US, 29-9-1970): In memoriam

SECUNDARIO IMPRESCINDIBLE

Hoy es aniversario natal del actor estadounidense Edward Everett Horton. Intérprete de larga carrera, apareció en más de 120 películas, principalmente en papeles cómicos. Dotado de un inigualable y peculiarísimo sentido del humor, solía representar a hombres de mundo ligeramente ridículos o despistados, el contrapunto perfecto de grandes caballeros y protagonistas. La calidad de su filmografía es asombrosa y, particularmente en los años 30, fue el secundario imprescindible en muchas de las mejores comedias de la década, trabajando en algunas de las más importantes obras de directores como Lubitsch, Sandrich, Capra o Cukor.
Edward Everett Horton, hijo de un impresor del periódico New York Times, estudió en las universidades Brooklyn Polytechnic y Columbia University. Desde sus tiempos universitarios apareció en producciones teatrales, muchas de ellas comedias musicales. Profesionalmente comenzó su carrera cantando y bailando en pequeños papeles en producciones de vaudeville y en Broadway. En 1919 se trasladó a Los Angeles, donde actuó en películas de Hollywood acreditado como Edward Horton e incorporando su primer protagonista en Too much business (1922), una comedia dirigida por Jesse Robbins. Entre las películas en que se le vió en la etapa del cine silente figuran Vida bohemia (1926) de King Vidor, Qué escándalo (1926) de Edward Laemmle, Taxi! Taxi! (1927) de Melville W. Brown, The terror (1928) de Roy Del Ruth o Sonny Boy (1929) de Archie Mayo.
Con su voz crepitante se adaptó perfectamente al sonoro y apareció sucesivamente en Un cajero afortunado (1930) de Archie Mayo, Holiday (1930) de Edward H. Griffith, Para alcanzar la luna (1930) de Edmund Goulding, Esposas solitarias (1931) de Russell Mack, Un gran reportaje (1931) de Lewis Milestone, Astucia de mujer (1931) de Gregory LaCava o El conquistador irresistible (1932) de Jack Conway. Los años 30 fueron los mejores de su carrera y el primer gran clásico en que participó fue Un ladrón en la alcoba (1932), la primera de sus cinco colaboraciones con Ernst Lubitsch, comedia protagonizada por Miriam Hopkins, Kay Francis y Herbert Marshall. Luego intervino en El soltero inocente (1933) y El modo de amar (1933), ambas de Norman Taurog, comedias musicales protagonizadas por Maurice Chevalier, Alicia en el país de las maravillas (1933) de Norman Z. McLeod, adaptación de la novela de Lewis Carroll, con Charlotte Henry como Alicia, Una mujer para dos (1933) de Ernst Lubitsch, brillante comedia sofisticada con Fredric March, Gary Cooper y Miriam Hopkins, Caprichos (1934) de Robert Florey, comedia con Joan Blondell y Warren William, El templo de las hermosas (1934) de Harlan Thompson, comedia romántica con Cary Grant, Atención, señoras (1934) de Frank Tuttle, comedia con Cary Grant y Frances Drake, La alegre divorciada (1934) de Mark Sandrich, comedia musical con Fred Astaire y Ginger Rogers, La viuda alegre (1934) de Ernst Lubitsch, musical con Maurice Chevalier y Jeanette MacDonald, El diablo es una mujer (1935) de Josef von Sternberg, drama romántico con Marlene Dietrich, Lionel Atwill y César Romero, Por unos ojos negros (1935) de Lloyd Bacon, comedia musical con Dolores del Rio y Pat O'Brien, Sombrero de copa (1935) de Mark Sandrich, comedia musical con Fred Astaire y Ginger Rogers, Corazones divididos (1936) de Frank Borzage, drama histórico con Marion Davies, Dick Powell, Charlie Ruggles y Claude Rains, Como tú quisieras ser (1936) de Maurice Elvey, comedia británica con Genevieve Tobin, Horizontes perdidos (1937) de Frank Capra, drama fantástico con Ronald Colman, Una chica con suerte (1937) de Mervyn LeRoy, comedia romántica con Fernand Gravey y Joan Blondell, Ritmo loco (1937) de Mark Sandrich, comedia musical con Fred Astaire y Ginger Rogers, Amor en la oficina (1937) de Otto Preminger, comedia con Ann Sothern, Jack Haley y Mary Boland, Angel (1937) de Ernst Lubitsch, comedia dramática con Marlene Dietrich, Herbert Marshall y Melvyn Douglas, El perfecto ejemplar (1937) de Michael Curtiz, comedia con Errol Flynn y Joan Blondell, La diosa de la selva (1937) de Raoul Walsh, musical con Lily Pons, La octava mujer de Barba Azul (1938), otra comedia maestra de Ernst Lubitsch, con Gary Cooper y Claudette Colbert, o Vivir para gozar (1938) de George Cukor, comedia con Cary Grant y Katharine Hepburn.
Compaginando el cine con el teatro, Horton redujo sus apariciones en la pantalla grande en los años 40, en especial en su segunda mitad. Sus películas más destacadas de este decenio son Las chicas de Ziegfeld (1941) de Robert Z. Leonard, musical con James Stewart, Judy Garland, Hedy Lamarr y Lana Turner, El difunto protesta (1941) de Alexander Hall, comedia fantástica protagonizada por Robert Montgomery, Así vivo yo (1942) de Walter Lang, comedia con Henry Fonda, Lynn Bari y Don Ameche, Me casé con un ángel (1942) de W. S. Van Dyke, musical con Jeanette MacDonald y Nelson Eddy, Secretaria brasileña (1942) de Irving Cummings, musical con Betty Grable, Carmen Miranda, John Payne y Cesar Romero, Toda la banda está aquí (1943) de Busby Berkeley, musical con Alice Faye y Carmen Miranda,
Extraña confesión (1944) de Douglas Sirk, drama con George Sanders y Linda Darnell, Arsénico por compasión (1944) de Frank Capra, comedia negra con Cary Grant como protagonista, La dama del tren (1945) de Charles David, film de misterio con Deanna Durbin y Ralph Bellamy, y La diosa de la danza (1947) de Alexander Hall, musical con Rita Hayworth y Larry Parks.
En 1947 dejó el cine y a partir de los años 50 intervino con asiduidad en el medio televisivo. Historia de la humanidad (1957) de Irwin Allen, donde encarnaba a Sir Walter Raleigh, fue su única aparición en la gran pantalla en esta década. Con posterioridad retornó para colaborar de nuevo con Frank Capra en Un gangster para un milagro (1961), comedia con Glenn Ford y Bette Davis, a la que siguieron El mundo está loco, loco, loco (1963) de Stanley Kramer, comedia disparatada con Spencer Tracy encabezando el reparto, o La pícara asoltera (1964) de Richard Quine, comedia con Tony Curtis, Natalie Wood, Henry Fonda, Lauren Bacall y Mel Ferrer. Su última película fue Un mes de abstinencia (1971) de Norman Lear, comedia  protagonizada por Dick Van Dyke, estrenada postumamente.
A pesar de su longeva carrera y ofrecer inolvidables caracterizaciones, jamás fue nominado al Oscar. Su compañero sentimental durante décadas fue el actor Gavin Gordon, quince años más joven que él. Edward Everett Horton murió soltero a los 84 años a causa de un cáncer.

 

jueves, 17 de marzo de 2016

Capucine (Saint-Raphaël, Francia, 6-1-1928 / Lausana, Suiza, 17-3-1990): In memoriam

FLOR DE MISTERIO

Tal día como hoy hace veintiséis años murió defenestrada la actriz francesa Capucine. Bella y elegante, su porte distinguido hizo de ella una estrella poco al uso, discreta en su vida privada e incluso algo distante y misteriosa. Su estrellato apenas duró una década.
De nombre real Germaine Lefebvre, se graduó en lenguas extranjeras y dió inicio en su adolescencia a una carrera como modelo, profesión para la que adoptó su conocido nombre artístico, llegando a trabajar para casas de alta costura como Givenchy, Dior o Balmain. Debutó en el cine participando sin acreditar en El águila de dos cabezas (1948) de Jean Cocteau y Rendez-vous de juillet (1949) de Jacques Becker. Mientras rodaba este título, Capucine conoció a Pierre Trabaud, actor francés con el que se casó en 1950. La relación fue un fracaso y a los ocho meses la pareja decidió separarse. Capucine nunca volvió a casarse. Aunque intervino en tres películas más, en la década de los años 50 su principal actividad profesional fue la moda.
En 1957 fue descubierta en Nueva York por el productor Charles K. Feldman, quien la llevó a Hollywood para perfeccionar su inglés y estudiar arte dramático con Gregory Ratoff. Fichada por Columbia Pictures trabajó por primera vez en un film en lengua inglesa, Sueño de amor (1960) de Charles Vidor, biopic sobre el músico austro-húngaro Franz Liszt donde tuvo como compañeros de reparto a Dirk Bogarde y  Geneviève Page. Su interpretación de la princesa Carolyne zu Sayn-Wittgenstein le valió una nominación al Globo de Oro.
A lo largo de la década dividió su carrera entre América y Europa, apareciendo en títulos como Alaska, tierra de oro (1960) de Henry Hathaway, western en tono de comedia con John Wayne y Stewart Granger, El triunfo de Miguel Strogoff (1961) de Viktor Tourjansky, producción francesa de aventuras con Curd Jürgens, La gata negra (1962) de Edward Dmytryk, melodrama ambientado en la Gran Depresión americana, con Laurence Harvey, Jane Fonda, Anne Baxter y Barbara Stanwyck, o El león (1962) de Jack Cardiff, drama británico de aventuras africanas con William Holden y Trevor Howard. Con Holden, a la sazón casado con Brenda Marshall, vivió un tórrido romance durante dos años, aunque tras la ruptura permanecieron amigos hasta la muerte de él en 1981. El film por el que Capucine es más recordada fue La Pantera Rosa (1963) de Blake Edwards, comedia policiaca con David Niven, Peter Sellers, Robert Wagner y Claudia Cardinale. Después se la vió en El séptimo amanecer (1964) de Lewis Gilbert, aventuras en Malasia con William Holden y Susannah York, ¿Qué tal, Pussycat? (1965) de Clive Donner, comedia con Peter Sellers, Peter O'Toole, Romy Schneider, Paula Prentiss, Woody Allen y Ursula Andress, Las cuatro brujas (1966), comedia italiana en cuatro episodios firmados por cuatro directores, donde Capucine protagonizó junto a Alberto Sordi y Anthony Steel el realizado por Antonio Pietrangeli, Mujeres en Venecia (1967) de Joseph L. Mankiewicz, comedia dramática con Rex Harrison, Susan Hayward, Cliff Robertson, Edie Adams y Maggie Smith, Fräulein Doktor (1969) de Alberto Lattuada, producción italiana de espionaje ambientada durante la Primera Guerra Mundial, con Suzy Kendall y Kenneth More, Las crueles (1969) de Vicente Aranda, thriller español con Carlos Estrada y Teresa Gimpera, o Satiricón (1969) de Federico Fellini, fantasía sobre la antigua Roma.
El resto de su carrera, de menor interés, contó con su actuación como secundaria en películas como Sol rojo (1971) de Terence Young, El incorregible (1975) de Philippe de Broca, Retrato en negro de la burguesía (1978) de Tonino Cervi, Días de amor y venganza (1979) de Sergio Corbucci, De Dunkerke a la victoria (1979) de Umberto Lenzi, Alfombras mágicas (1979) de Kevin Connor, Afrodita, la diosa del amor (1982) de Robert Fuest, Tras la pista de la Pantera Rosa (1982) y La maldición de la pantera rosa (1983), ambas de Blake Edwards, Crimenes en portada (1987) de Lamberto Bava, o La reina de la jet set (1987) de Carlo Vanzina. También trabajó en telefims y series de televisión.
Desde 1962 Capucine estableció su residencia habitual en la ciudad suiza de Lausana, en donde vivió semi-recluida los últimos años de su existencia, manteniendo una estrecha amistad con la actriz Audrey Hepburn, a quien conocía desde que trabajó como modelo para Givenchy. El 17 de marzo de 1990, tras uno de sus habituales desequilibrios emocionales, Capucine se tiró por la ventana de su apartamento, ubicado en el octavo piso de un edificio de Lausana. Falleció en el acto a la edad de 62 años.



miércoles, 16 de marzo de 2016

Robert Rossen (New York City, US, 16-3-1908 / Ibid, 18-2-1966): In memoriam

COMPROMISO Y DERROTA

Hoy es aniversario natal del director, productor y guionista estadounidense Robert Rossen. Su obra destaca por su marcado contenido social y su introspección psicológica. Dos veces candidato al Oscar al mejor director, a comienzos de los años 50 problemas con el maccarthysmo perjudicaron tremendamente su carrera. Aunque su filmografía como director se reduce a diez títulos, dejó a la posteridad varios clásicos.
Hijo de un rabino judío inmigrado de Rusia, Robert Rossen asistió a la Universidad de Nueva York, abandonando sus estudios para dedicarse al boxeo antes de ingresar en el mundo artístico como escritor y director teatral en los años 30, en donde se preocupó principalmente en representar obras de contenido social y político. Esta preocupación de Rossen, afiliado en esa época en el partido comunista, y la hendidura psicológica de sus personajes serían usuales en su carrera cinematográfica. En 1936 se casó con Susan Siegal, con quien tendría tres hijos. A partir de ese año trabajó en Hollywood como guionista en títulos como La mujer marcada (1937) de Lloyd Bacon, Ellos no olvidarán (1937) de Mervyn LeRoy, Los violentos años 20 (1939) de Raoul Walsh, Lobo de mar (1941) de Michael Curtiz, El extraño amor de Martha Ivers (1946) de Lewis Milestone, o La hija del pecado (1947) de Lewis Allen. Tras el ataque japonés a Pear Harbor presidió hasta 1944 una asociación de guionistas en favor del esfuerzo de guerra, abogando por abrir un segundo frente para ayudar a la resistencia europea contra los nazis.
Rossen debutó como director filmando dos películas, Johnny O’Clock (1947), noir protagonizado por Dick Powell y Evelyn Kayes, y Cuerpo y alma (1947), magnífico drama que le retrotraía a sus tiempos de boxeador con John Garfield y Lilli Palmer como protagonistas. Esta última cinta estaba escrita por Abraham Polonsky, un simpatizante, al igual que Garfield y Rossen, del ideario izquierdista, hecho que les llevó a ser perseguidos por el Comité de Actividades Antiamericanas a pesar de que Rossen ya había abandonado la afiliación comunista en el año 1945. Rossen consiguió con su tercer largometraje, El político (1949), sátira que analiza la filosofía populista que degenera en fascismo, el Oscar al mejor film del año y -de un total de siete- dos nominaciones, una como mejor director y otra como mejor guión adaptado. Los actores Broderick Crawford y Mercedes McCambridge lograron también sendas estatuillas. El film también consiguió cinco Globos de Oro, entre ellos a la mejor película y director.
Incluido en la lista negra, Rossen fue llamado por el Comité de Actividades Antiamericanas para testificar en 1951, año en el que estrenó Toros bravos (1951), drama con Mel Ferrer y Miroslava. En su primera comparecencia rechazó dar ningún tipo de nombre. La consecuencia de su decisión fue la retirada de su pasaporte y su ausencia de los platós cinematográficos durante varios años. La presión a la que estaba sometido y la necesidad de seguir trabajando le llevó a volver a presentarse ante el comité en 1953. En esta ocasión dio el nombre de varias decenas de personajes de la industria cinematográfica que habían sido miembros del partido comunista.
Después de esto volvió al cine pero se negó a rodar en Hollywood. En Italia filmó Mambo (1955), drama con Silvana Mangano, Michael Rennie,Vittorio Gassman y Shelley Winters, en España el biopic épico Alejandro Magno (1956), con Richard Burton como protagonista, en Barbados Una isla al sol (1957), drama sobre racismo con James Mason, Joan Fontaine, Harry Belafonte, Dorothy Dandridge, Joan Collins y y Michael Rennie, y en México y Utah Llegaron a Cordura (1959), western con el protagonismo de Gary Cooper, Rita Hayworth, Van Heflin y Tab Hunter.
En los años 60, junto a sus títulos en los 40, Robert Rossen dirigió dos de sus mejores películas, entre ellas El buscavidas (1961), drama psicológico sobre un perdedor apasionado del billar, con Paul Newman, Piper Laurie, George C. Scott y Jackie Gleason. El film, adaptación de una novela de Walter Tevis, obtuvo un gran éxito de público y crítica, recibió nueve nominaciones al Oscar, entre ellas a la mejor película, director y guón para Rossen. Hoy se le considera un gran clásico moderno. La otra fue su última obra como director, Lilith (1964), versión de un libro de J. R. Salamanca en la que Rossen volvía a reincidir en el drama psicológico, acercamiento a los abismos de la locura, con el protagonismo de Warren Beatty y Jean Seberg, un film incomprendido en su época y revalorizado después.
Dos años después del estreno de su última película, Robert Rossen falleció a la edad de 57 años.


martes, 15 de marzo de 2016

Zarah Leander - Nur nicht aus liebe weinen

ZARAH LEANDER (Karlstad, Suecia, 15-3-1907 / Estocolmo, Suecia, 23 de junio de 1981): IN MEMORIAM

Hoy es aniversario natal de la actriz y cantante sueca Zarah Leander. Elegante, sofisticada y llamativa belleza, hábil mezcla de Greta Garbo y Marlene Dietrich con algunas dosis de exotismo, en los años 30 y 40 tuvo un gran éxito en los países escandinavos y llegó a convertirse en Alemania en la máxima estrella del III Reich. En casi todas sus películas, la mayoría de ellas de época, cantó con su poderosa, grave y profunda voz de contralto. Tras la II Guerra Mundial recibió muchas críticas, particularmente en su país natal, si bien ella desmintió haber simpatizado con el régimen nazi y adujo que simplemente trabajó en el cine alemán para complacer a su entusiástica audiencia en tiempos difíciles.
Nacida Sara Stina Hedberg, estudió piano y violín desde pequeña y a los seis años cantó por primera vez sobre un escenario. Entre 1922 y 1924 vivió en Riga (Letonia), donde aprendió alemán y trabajó como secretaria, pues no tenía intención de dedicarse al espectáculo. En 1926 se casó con Nils Leander, con quien tuvo dos hijos en 1927 y 1929. El divorcio llegó en 1930 y ese mismo año Zarah actuaba en cuatro cabarets de Estocolmo. Al año siguiente triunfó cantando en la opereta "La viuda alegre" de Franz Lehár y debutó en el cine sueco. Pronto su fama se extendió por diversos países europeos y, al igual que Garbo y Dietrich recibió propuestas para trabajar en Hollywood, que ella rechazó para no tener que desubicar a sus hijos, ya en edad escolar. A pesar de la difícil situación política, con el ascenso de los nazis al poder, optó por seguir trabajando en Austria y Alemania, ya que se desenvolvía con soltura en el idioma alemán. Gracias al éxito que consiguió en Viena interpretando opereta, rodó su primera película alemana, Noche de estreno (1936) dirigida por el húngaro Géza von Bolváry. Las siguientes fueron producidas por el estudio alemán UFA, entonces el más importante de Europa. Las dos primeras, La golondrina cautiva (1937) y La Habanera (1937), ambos melodramas dirigidos por Detlef Sierck (antes de emigrar a América y hacerse llamar Douglas Sirk) la convirtieron en la estrella más prominente de Alemania, debido sobre todo a la popularidad alcanzada por las canciones que cantaba en ellas. Los rodajes se sucedieron: La vuelta al hogar (1938), Noche embrujada (1939), ambas de Carl Froelich, La canción del desierto (1939) de Paul Martin, Corazón de reina (1940) de Carl Froelich, El camino de la libertad (1941), El gran amor (1942) y otras filmadas en plena guerra. Mimada por el régimen hitleriano, canciones suyas como Davon geht die welt nicht unter (Esto no es el fin del mundo) o Ich weiss, es wird einmal ein wunder geschehen (Sé que algún día ocurrirá un milagro) fueron utilizadas en documentales de propaganda bélica. Leander ganó una fortuna con los royalties de sus discos.
El bombardeo de su casa en Grunewald y las presiones de las autoridades nazis para que adoptase la nacionalidad alemana la decidieron en 1943 a volver a Suecia y establecerse cerca de Estocolmo. Aunque contractualmente seguía ligada a UFA, se negó a volver a filmar con dicha compañía. Siempre objeto de controversia, gradualmente retornó a escenarios en su país y, finalizada la guerra, siguió dando conciertos, grabando discos y actuando en musicales en Alemania y Austria, donde se había mantenido su popularidad, aunque sin llegar al grado de los primeros años de la contienda. En los años 50 reapareció en el cine con películas como Gabriela (1950) de Géza von Cziffra, Cuba Cabana (1952) de Fritz Peter Buch, o Ave Maria (1953) de Alfred Braun. Más películas y actuaciones teatrales o televisivas prolongaron su carrera hasta 1979.
Zarah Leander se casó y divorció por segunda y tercera vez respectivamente con el periodista Vidar Forsell (1932-1943) y el pianista Arne Hülphers (1956-1978). Falleció de un derrame cerebral a los 74 años.

lunes, 14 de marzo de 2016

Dick Powell - I'm young and healthy ("42nd Street", 1933)

RECORDANDO A BUSBY BERKELEY

Hoy se cumplen 40 años del fallecimiento del genial coreógrafo y director cinematográfico Busby Berkeley.  Le recordamos con este espectacular y arquetípico número (cantado por Dick Powell) de "La calle 42" (1933), mítico musical de multitudinario éxito producido por Warner Bros. y dirigido por Lloyd Bacon con canciones de Harry Warren (música) y Al Dubin (letra). El talento coreográfico de Berkeley -apoyado más en la composición visual que en la danza- desplegado en él deslumbró al público de la época y aun hoy produce asombro.

domingo, 13 de marzo de 2016

Henry Hathaway (Sacramento, California, US, 13-3-1898 / Hollywood, California, 11-2-1985); In memoriam

VERSÁTIL EFICACIA

Hoy es aniversario natal del director y productor cinematográfico estadounidense Henry Hathaway. Realizador de más de sesenta películas de diversos géneros (western, aventuras, bélico, policiaco, etc), se le considera un hábil y eficaz artesano con rasgos de estilo propios: su puesta en escena, sencilla y vitalista, se basa en una sólida documentación y una sobria observación; sus creaciones de detalle multiplican los símbolos, acentuando, a veces con dureza, el valor propio de la imagen. En Paramount primero y en 20th Century Fox después dirigió a muchas de las principales estrellas de ambos estudios. Nunca fue candidato a un premio de la Academia.
Nacido Henri Léopold de Fiennes Hathaway, era hijo de un actor y agente teatral y de una marquesa belga de origen húngaro que también fue actriz. La vinculación de su familia con el mundo del espectáculo le inclinó a debutar como extra en el cine. Después de servir en el ejército durante la Primera Guerra Mundial trabajó como ayudante de dirección de directores como Victor Fleming, Fred Niblo, William K. Howard o Josef von Sternberg, con quien vivió la transición del cine silente al sonoro. Sus casi diez años al lado de tan importantes realizadores le sirvieron para dar el paso hacia la dirección. La Paramount, estudio para el que trabajaría durante toda la década de los 30, fue quien le permitió asumir el nuevo reto adaptando a la pantalla varias novelas de Zane Grey protagonizadas por Randolph Scott, entre ellas, El legado de la estepa (1932), La pradera salvaje (1932), La horda maldita (1933), El paso del ocaso (1933), El hombre del bosque (1933) o El último rodeo (1934).
Su reconocimiento le llegó a partir de una serie de películas interpretadas por Gary Cooper: Ahora y siempre (1934), drama romántico con Cooper, Carole Lombard y Shirley Temple, Tres lanceros bengalíes (1934), film de aventuras coloniales con Cooper, Franchot Tone y Richard Cromwell, un enorme éxito de taquilla y el primero de sus clásicos, y Sueño de amor eterno (1935), drama romántico con Gary Cooper y Ann Harding basado en "Peter Ibbetson", novela de George du Maurier, con la que consiguió una de sus más memorables obras sumiendo al espectador en unos niveles de irrealidad que traspasaron el tiempo y el espacio, un film que entusiasmó a los surrealistas. Después rodó El camino del pino solitario (1936), drama rural con Sylvia Sidney, Fred MacMurray y Henry Fonda, Vaya al oeste, joven (1936), comedia al servicio de Mae West, Almas en el mar (1937), una aventura sobre el negocio de los esclavos, con Gary Cooper, George Raft y Frances Dee, Lobos del norte (1938), aventuras con George Raft, Henry Fonda y Dorothy Lamour, y La jungla en armas (1939), historia colonial producida por Samuel Goldwyn que emerge con gran fuerza en un marco en el que se enfrentan británicos, filipinos y estadounidenses, con Gary Cooper y David Niven.
La eficacia del trabajo de Hathaway benefició a su carrera y, a partir de la década siguiente, continuó dirigiendo a estrellas de primera magnitud, en los siguientes veinte años para 20th Century Fox. Cineasta al que le resultaba imposible moverse sólo en un género, demostró que era capaz de asumir los compromisos más dispares y hacer de ellos obras en las que la eficacia del espectáculo estuviera garantizada. Así fue en Johnny Apollo (1940), melodrama criminal con Tyrone Power y Dorothy Lamour, El hombre de la frontera (1940), western con Tyrone Power, Linda Darnell y  Dean Jagger, El pastor de las colinas (1941), western con John Wayne, Betty Field y Harry Carey, Cuando muere el día (1941), film de aventuras bélicas con Gene Tierney, Bruce Cabot y George Sanders, Infierno en la tierra (1942), drama bélico con Gene Tierney y George Montgomery, Diez héroes de West Point (1942), drama militar de época con George Montgomery y Maureen O'Hara, Alas y una plegaria (1944), drama bélico con Don Ameche y Dana Andrews, La casa de la calle 92 (1945), film de espionaje con William Eythe, Lloyd Nolan y Signe Hasso, Envuelto en la sombra (1946), noir con Lucille Ball, Clifton Webb, William Bendix y Mark Stevens, Calle Madeleine nº 13 (1947), thriller de espionaje bélico con James Cagney, Annabella y Richard Conte, El beso de la muerte (1947), noir con Victor Mature, Brian Donlevy, Coleen Gray y Richard Widmark, Yo creo en ti (1948), noir de estilo documental con James Stewart, Richard Conte, Lee J. Cobb y Helen Walker, o El demonio del mar (1949), aventuras marinas con Richard Widmark, Lionel Barrymore y Dean Stockwell.
En la misma tónica prosiguió su filmografía en las décadas posteriores con títulos como La rosa negra (1950), aventuras medievales con Tyrone Power y Orson Welles, Catorce horas (1951), thriller con Paul Douglas, Richard Basehart, Barbara Bel Geddes, Debra Paget, El correo del infierno (1951), western con Tyrone Power y Susan Hayward, Rommel, el Zorro del Desierto (1951), film bélico protagonizado por James Mason, Correo diplomático (1952), thriller de espionaje con Tyrone Power, Patricia Neal y Stephen McNally, Niágara (1953), thriller con Marilyn Monroe, Joseph Cotten y Jean Peters en el que el paisaje resulta determinante en el desarrollo dramático de la historia, y que convirtió en estrella a su rubia protagonista, La hechicera blanca (1953), aventuras africanas con Susan Hayward y Robert Mitchum, El príncipe valiente (1954), aventuras medievales con James Mason, Janet Leigh, Robert Wagner, Debra Paget y Sterling Hayden, El jardín del diablo (1954), western con Gary Cooper, Susan Hayward y Richard Widmark, Hombres temerarios (1955), drama automovilístico con Kirk Douglas, Bella Darvi y Gilbert Roland, Barreras de orgullo (1956), drama con Van Johnson, Joseph Cotten, Ruth Roman y Jack Carson, A 23 pasos de Baker Street (1956), thriller de intriga psicológica con Van Johnson y Vera Miles, Arenas de muerte (1957), aventuras africanas con John Wayne, Sophia Loren y Rossano Brazzi, Del infierno a Texas (1958), western con Don Murray y Diane Varsi, La mujer obsesionada (1959), drama rural con Susan Hayward y Stephen Boyd, Siete ladrones (1960), drama criminal con Edward G. Robinson, Rod Steiger, Joan Collins y Eli Wallach, Alaska, tierra de oro (1960), western en tono de comedia con John Wayne, Stewart Granger y Capucine, La conquista del Oeste (1962), western en Cinerama con reparto multiestelar y cinco episodios, de los cuales Hathaway dirigió tres (el primero, el segundo y el quinto; el tercero y el cuarto fueron filmados por John Ford y George Marshall respectivamente), El fabuloso mundo del circo (1964), drama rodado en España para Samuel Bronston, con John Wayne, Claudia Cardinale y Rita Hayworth, Los cuatro hijos de Katie Elder (1965), western con John Wayne y Dean Martin, Nevada Smith (1966), exitoso western con Steve McQueen, El último safari (1967), aventuras africanas con Kaz Garas y Stewart Granger, El póker de la muerte (1968), western con Dean Martin y Robert Mitchum, Valor de ley (1969), western de gran impacto popular por el que John Wayne ganó el Oscar al mejor actor, Comando en el desierto (1971), film bélico protagonizado por Richard Burton, Círculo de fuego (1971), western con Gregory Peck, y Chantaje criminal (1974), film de acción, sin estrellas y bajo presupuesto, con el que Hathaway se despidió del cine.
Henry Hathaway estuvo casado con Elvira Weil entre 1919 y 1931. Tras el divorcio contrajo nuevas nupcias en 1932 con Blanche Gonzalez, con la que tuvo un hijo y que sería su viuda en 1985. El director falleció de un ataque cardiaco a los 86 años.

  

Neil Sedaka - Oh! Carol

TRIBUTE TO NEIL SEDAKA (New York City, US, 13-3-1939)

El cantante, compositor y productor musical estadounidense Neil Sedaka cumple hoy 77 años. Su figura como intérprete popular emergió a finales de los años 50 y se mantuvo en las listas de éxitos a la zaga de artistas como Elvis Presley o Paul Anka durante los primeros 60. Pese a su prematuro declive estelar, se mantuvo activo como autor de temas para otros y productor durante décadas.
Descendiente de judíos procedentes de Turquía, su padre era un taxista en Brooklyn. Neil Sedaka se crió en Brighton Beach, en la costa del Océano Atlántico. Con nueve años ya tocaba el piano con maestría, y a los doce, fue admitido en la prestigiosa Julliard School of Music. Llegó a ganar un concurso para pianistas cuyo jurado estaba presidido por Arthur Rubinstein. Aunque su madre quería que se convirtiese en un pianista clásico, Neil se decantó por la música pop. También asistió a la Abraham Lincoln High School en Brooklyn, donde se graduó en 1956. En colaboración con su vecino Howard Greenfield, a quien conocía desde los trece años, comienza a componer canciones y en 1955 creó The Tokens, grupo de doo-wop con los que obtiene un pequeño hit en Nueva York, I love my baby, para separarse después. A lo largo de los años, Greenfield (letra) y Sedaka (música) compondrían juntos varios centenares de canciones. En 1958 escriben Stupid Cupid, que Connie Francis grabó y convirtió en éxito. Más adelante firmarían otros hits como Where the boys are (1961) para ella y otros artistas como Tony Christie (Amarillo, 1971).
Su carrera como cantante solista comenzó a despuntar con The diary (1958) y al año siguiente grabó Oh! Carol (1959), destinado a convertirse en su hit más internacional, que le convierte en estrella del pop. Otros éxitos sucesivos fueron One way ticket (1959), Stairway to heaven (1960), Calendar girl (1961), Little devil (1961), Happy birthday, sweet sixteen (1961), Breaking up is hard to do (1962) o Next door to an angel (1962).  Exitoso también en países extranjeros, grabó discos en francés, italiano, español, alemán, hebreo o japonés. En Italia fue donde más triunfó, con hits propios versionados en italiano como Esagerata (Little devil), Un giorno inutile (I must be dreaming), Il re dei pagliacci (King of clowns), Tu non lo sai (Breaking up is hard to do), La terza luna (Waiting for never), que fue nº 1 en el país transalpino en 1963, I tuoi capricci (Look inside your heart) o La notte è fatta per amare (Another day, another heartache).
El auge de la música beat tras la llegada de la llamada 'invasión británica', encabezada por The Beatles, perjudicó el impacto de sus discos, como sucedió a tantos otros artistas americanos de su época (Paul Anka, Connie Francis, Bobby Darin, Ricky Nelson, etc). No obstante, Sedaka continuó trabajando, dedicándose preferentemente a componer para otros artistas como The Monkees, Tom Jones, Andy Williams, Peggy Lee o Johnny Mathis. En los años setenta se trasladó a Gran Bretaña y su estrella volvió a brillar con hits como Laughter in the rain (1974) o Bad blood (1975). Sus discos, vendidos por millones, nunca han dejado de reeditarse.
Casado con Leba Strassberg desde 1962, es padre de Dara y Marc Sedaka.



La canción Oh! Carol (Sedaka / Greenfield) estaba dedicada a la por entonces novia de Neil, la más adelante famosa cantautora Carole King.

sábado, 12 de marzo de 2016

Liza Minnelli - Mein herr

MEINE DAMEN UND HERREN, MADAMES ET MONSIEURS, LADIES AND GENTLEMEN

Recordamos el 70 cumpleaños de Liza Minnelli con Mein herr, canción compuesta por John Kander (música) y Fred Ebb (letra) -como todas las de la película "Cabaret" (1972)- con la que el personaje de Sally Bowles hacía su presentación en el inolvidable musical dirigido y coreografiado por Bob Fosse.

viernes, 11 de marzo de 2016

Raoul Walsh (New York City, US, 11-3-1887 / Simi Valley, California, US, 31-12-1980): In memoriam

EL SENTIDO DE LA AVENTURA

Hoy es aniversario natal del cineasta estadounidense Raoul Walsh. Uno de los directores pioneros del cine silente en Hollywood y con una extensísima carrera posterior en la que abundan los clásicos, su legado es el de haber sabido trasladar a la pantalla el sentido de la aventura en su más amplia acepción, ya sea en géneros como el western, el noir o las aventuras marítimas, configurando una destacable y enérgica obra creativa de gran vigor y precisión narrativa que permanece en la memoria de los aficionados. Fue también uno de los 36 profesionales del cine que en 1927 fundaron la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, junto con colegas como Cecil B. DeMile, actores como Harold Lloyd y Mary Pickford, y productores como Jack Warner e Irving Thalberg. Curiosamente nunca fue nominado a un Oscar, probablemente por el histórico desprecio de la Academia hacia el cine de género. El acierto de Walsh en transmitir emociones sinceras con la fuerza y sensibilidad de sus imágenes lo sitúan como uno de los grandes realizadores clásicos.
Hijo de inmigrantes irlandeses, Albert Edward Walsh (su nombre real) se sintió interesado desde pequeño por las novelas ambientadas en parajes exóticos. Ni siquiera había terminado los estudios primarios cuando decidió embarcar en una nave rumbo a Cuba. Más tarde, en 1903, trabajaría como domador de caballos en México y desempeñó otros muchos oficios cerca de la frontera de Texas. De vuelta en Nueva York, estudió en la Universidad de Seton y comenzó carrera como actor en 1909, hasta que su hermano George, convertido en un prometedor intérprete cinematográfico, le reclamó a su lado para sumergirse en la aventura pionera que estaba desarrollándose en el soleado Hollywood. De este modo tan peculiar hizo Raoul Walsh sus primeras apariciones como actor para Pathé y Biograph, que, a partir de 1914, simultaneó con la responsabilidad de ayudante de dirección de David Wark Griffith, llegando a intervenir en auténticas obras maestras como El nacimiento de una nación (1915), donde encarnó a John Wilkes Booth, el asesino del presidente Lincoln. Su debut en el largometraje como director se produjo con The life of General Villa (1914), donde Pancho Villa se interpretó a sí mismo. Trabajando en lo sucesivo casi siempre para el productor William Fox, a continuación dirigió una de las primeras películas de gangsters, Regeneration (1915), y entre otros títulos, Carmen (1915), adaptación de la novela de Mérimée, con Theda Bara, un film hoy perdido, El vencedor (1917), western con William Farnum, o A salto de mata (1918), comedia con su hermano George Walsh, que protagonizó otras películas de Raoul, como el drama criminal De ahora en adelante (1920).
Su gran oportunidad llegó cuando el por entonces popularísimo actor Douglas Fairbanks le propuso dirigirle en El ladrón de Bagdad (1924), adaptación de una historia de "Las mil y una noches" donde se dieron cita enormes decorados y multitud de extras en un film de fabuloso éxito, que supuso una de las cumbres del cine mudo americano. El extraordinario sentido del ritmo de Walsh volvió a mostrarse con toda su intensidad durante el periodo silente en películas de diversos géneros como La dama de Oriente (1925), adaptación de una novela de Somerset Maugham, con Pola Negri, film también perdido, El hijo pródigo (1925), relato bíblico con Greta Nissen y William Collier Jr., Amor afortunado (1926), comedia con Greta Nissen y Lionel Barrymore, La dama del harén (1926), fantasía oriental con Ernest Torrence, William Collier Jr. y Greta Nissen, El precio de la gloria (1926), drama bélico con Dolores del Río, Victor McLaglen y Edmund Lowe, que resultó su mayor éxito de taquilla en el periodo silente, Los amores de Carmen (1927), nueva versión de la novela de Mérimée, con Dolores del Río, Victor McLaglen y Don Alvarado, La frágil voluntad (1928), basada en el relato "Lluvia" de Somerset Maugham, con Gloria Swanson, Lionel Barrymore y el propio Raoul Walsh, film de enorme éxito internacional, o La bailarina de la ópera (1928), drama romántico con Dolores del Río y Charles Farrell.
La avalancha de éxitos sucesivos le llevó a experimentar de forma pionera las nuevas técnicas sonoras, que se presumían como el futuro del cine; así fue con En el viejo Arizona (1928), el primer western sonoro, que se propuso dirigir y protagonizar. Un desgraciado accidente de automóvil  mientras conducía por el desierto -un conejo saltó sobre el parabrisas- buscando localizaciones para el rodaje, le hizo perder su ojo derecho. Walsh tuvo que renunciar al papel de Cisco Kid en favor de Warner Baxter (que ganó por él el Oscar al mejor actor) y hubo de ser sustituido sobre la marcha por Irving Cummings. Nunca volvió a actuar y llevó un parche sobre el ojo perdido el resto de su vida. Después rodó El mundo al revés (1929), secuela de El precio de la gloria, con McLaglen, Lowe y Lily Damita, Un marido afortunado (1929), comedia musical con Victor McLaglen y Fifi D'Orsay, La gran jornada (1930), western que supuso el primer papel protagonista para un joven John Wayne, Del infierno al cielo (1931), drama romántico con Charles Farrell y Janet Gaynor, El carnet amarillo (1931), drama con Elissa Landi, Lionel Barrymore y Laurence Olivier, El beso redentor (1932), drama histórico con Charles Farrell, Joan Bennett y Ralph Bellamy, Mi chica y yo (1932), comedia dramática con Spencer Tracy y Joan Bennett, Suerte de marino (1933), comedia con James Dunn y Sally Eilers, El arrabal (1933), comedia dramática con Wallace Beery, George Raft y Jackie Cooper, Amores en Hollywood (1933), musical con Marion Davies y Bing Crosby, Bajo presión (1935), drama con Edmund Lowe y Victor McLaglen, A las ocho en punto (1935), comedia musical con George Raft y Alice Faye, La hermana Annie (1936), comedia de época con Mae West y Victor McLaglen, Sus grandes ojos marrones (1936), comedia de intriga con Cary Grant y Joan Bennett, Cuando el ladrón encuentra al ladrón (1937), drama romántico con Douglas Fairbanks Jr., Artistas y modelos (1937), comedia musical con Jack Benny y Ida Lupino, o La diosa de la selva (1937), comedia con Lily Pons y Jack Oakie.
Finalizada su etapa menos distinguida trabajando en Paramount entre 1935 y 1939, fue contratado por Warner Bros, estudio especializado en cine de acción y narración rápida, para el que rodó Los violentos años veinte (1939), vibrante thriller criminal con James Cagney, Priscilla Lane y Humphrey Bogart, que constituye su primera obra maestra sonora. Fue en Warner donde dirigió con libertad la mayoría de sus mejores películas, así: Mando siniestro (1940), western con John Wayne, Claire Trevor y Walter Pidgeon, Pasión ciega (1940), noir con George Raft, Ann Sheridan, Ida Lupino y Humphrey Bogart, El último refugio (1941), noir con Ida Lupino y Humphrey Bogart, otra memorable obra maestra que consagró a Bogart como estrella de primera magnitud, La pelirroja (1941), comedia romantica con James Cagney, Olivia de Havilland y Rita Hayworth, Alta tensión (1941), drama triangular con Edward G. Robinson, Marlene Dietrich y George Raft, y Murieron con las botas puestas (1941), mítico western épico que narra la historia del general George Custer hasta su muerte en la famosa batalla de Little Big Horn, con Errol Flynn y Olivia de Havilland, gran éxito en su día y todo un clásico hoy. A partir de ahí, Walsh contó con Flynn como protagonista de varias de sus siguientes películas, como por ejemplo la comedia biográfica Gentleman Jim (1942), donde el famoso galán, junto a Alexis Smith, interpretó a James Corbett, primer campeón del mundo de los pesos pesados.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial provocó que Raoul Walsh pusiese en marcha una trilogía de films de alto contenido ideológico, concebidos como arma de combate frente a la barbarie nazi: Jornada desesperada (1942), con Errol Flynn y Ronald Reagan, Persecución en el Norte (1943), con Errol Flynn y Julie Bishop, y Gloria incierta (1943), con Errol Flynn y Paul Lukas. Esta tendencia hallaría su magnífico colofón en Objetivo: Birmania (1945), donde se reproducían con todo el realismo épico posible los combates del frente aliado contra las tropas japonesas, película en la que Errol Flynn alcanzó una de las cumbres interpretativas de su carrera. Entre los siguientes títulos de Walsh figuran Perseguido (1947), melodrama con Teresa Wright y Robert Mitchum, Cheyenne (1947), western con Dennis Morgan y Jane Wyman, Río de plata (1948), western con Errol Flynn y Ann Sheridan, Escuadrón de combate (1948), drama bélico con Edmond O'Brien y Robert Stack, Juntos hasta la muerte (1949), indisimulado remake en color de El último refugio, convertido en western, que protagonizaron Joel McCrea y Virginia Mayo, y Al rojo vivo (1949), uno de sus films más enérgicos y violentos, a la par que nueva obra maestra, combinación de noir y drama carcelario con James Cagney y Virginia Mayo, titulo con que concluye la mejor década de su carrera.
En la década de los 50 destacaron sobre todo sus películas de aventuras, westerns e incursiones en el cine bélico, entre ellas: Camino de la horca (1951), western con Kirk Douglas y Virginia Mayo, El hidalgo de los mares (1951), clásico de aventuras marinas con Gregory Peck y Virginia Mayo, Tambores lejanos (1951), western con Gary Cooper, El mundo en sus manos (1952), otro clásico de aventuras marinas, con Gregory Peck y Ann Blyth, El pirata Barbanegra (1952), de nuevo aventuras marinas, con Robert Newton, Linda Darnell y William Bendix, Historia de un condenado (1953), western con Rock Hudson y Julia Adams, Los gavilanes del estrecho (1953), aventuras de época con Yvonne De Carlo y Rock Hudson, Un león en las calles (1953), drama sobre política rural con James Cagney, Barbara Hale y Anne Francis, Fiebre de venganza (1953), western en 3-D con Rock Hudson y Donna Reed, Rebelión en el fuerte (1954), western con Alan Ladd y Shelley Winters, Más allá de las lágrimas (1955), drama bélico basado en una novela de Leon Uris, con Van Heflin y Aldo Ray, Los implacables (1955), western con Clark Gable, Jane Russell y Robert Ryan, Un rey para cuatro reinas (1956), western con Clark Gable y  Eleanor Parker, La esclava libre (1957), melodrama de época con temas como el racismo o la esclavitud, protagonizado por Clark Gable e Yvonne De Carlo, Los desnudos y los muertos (1958), adaptación de la novela bélica de Norman Mailer, con Aldo Ray, Cliff Robertson y Raymond Massey, La rubia y el sheriff (1958), western cómico con Kenneth More y Jayne Mansfield, o Negocios del corazón (1959), comedia con reparto encabezado por Sal Mineo.
Aun septuagenario dirigió tres películas más: Esther y el rey (1960), drama bíblico con Joan Collins y Richard Egan, Marines, let's go (1961), comedia sobre la guerra de Corea, con Tom Tryon, y Una trompeta lejana (1964), western con Troy Donahue, Suzanne Pleshette y Diane McBain, film con el que Walsh se despidió del cine tras cincuenta años de prolífica carrera como director. Ya retirado publicó la novela "La ira de los justos" (1972) y un libro de memorias.
Raoul Walsh estuvo casado con la actriz Miriam Cooper (1916-1926), con la que adoptó dos hijos, y luego tuvo dos esposas ajenas al mundo del cine: Lorraine Miller (1928-1947) y Mary Simpson (1947-1980), su viuda. El director falleció a los 93 años.

jueves, 10 de marzo de 2016

Sara Montiel - Nostalgias

Y AQUÍ VENGO PARA ESO

Recordamos el 88 aniversario natal de la actriz y cantante española Sara Montiel con Nostalgias, tango escrito en 1936 por Enrique Cadícamo (letra) y Juan Carlos Cobián (música), que la estrella manchega interpretó en la película "Mi último tango" (1960) de Luis César Amadori.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Vintage delights (LVII)

Joan Fontaine ("Serenade", 1956)

Dorothy Lamour ("Road to Rio", 1947)

Paulette Goddard

 Claire Trevor ("Murder, my sweet", 1944)

Paul Newman ("The left handed gun", 1957)

Marlene Dietrich

Agnes Moorehead

Miriam Hopkins
Shirley MacLaine ("Some came running", 1958)

Ann Sheridan ("The doughgirls", 1944)

Claire Bloom

 Joel McCrea

Charlton Heston ("Lucy Gallant", 1955)

Myrna Loy

Humphrey Bogart

Elsa Martinelli

Greer Garson ("Random harvest", 1942)

Olivia de Havilland

Ava Gardner

Hedy Lamarr

Marilyn Monroe & Jane Russell ("Gentlemen prefer blondes", 1953)

Gary Cooper

Bette Davis ("All about Eve", 1950)

Robert Stack ("The bullfighter and the Lady", 1951)