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domingo, 9 de octubre de 2016

Lila Kedrova (Saint Petersburg, Russia, 9-10-1918 / Sault Ste. Marie, Ontario, Canada, 11-2-2000): In memoriam

EXÓTICA Y DELICIOSA CARACTERÍSTICA

Hoy es aniversario natal de la actriz francesa de origen ruso Lila Kedrova. Adquirió notoriedad ya en edad madura al ganar el Oscar a la mejor actriz secundaria por Zorba el griego. Luego continuó interpretando con acierto todo un repertorio de encantadoras damas exóticas, excéntricas o un poco chifladas, preferiblemente peripatéticas aristócratas o madames de burdel. También ganó un premio Tony volviendo a encarnar a su inolvidable Madame Hortense en el musical "Zorba".
Nacida Elizaveta Nikolaïevna Kedrova, hija de cantantes de ópera rusos, su padre era un favorito del Zar Nicolás II. En 1922, años después de la Revolución de Octubre, su familia huyó a Berlín y seis años más tarde se estableció en París, donde sus miembros continuaron sus actividades artísticas profesionales. Lila fue una niña prodigio tocando el piano y a los quince años realizó su primera actuación escénica con ese instrumento.
Aunque había aparecido interpretándose a sí misma en un film de 1938, Lila se dedicó primero al teatro y su carrera cinematográfica no se encauzó hasta 1953, interpretando papeles secundarios fundamentalmente en películas francesas como El gran juego (1953) de Robert Siodmak o Los amantes de Montparnasse (1958) de Jacques Becker y también algunas incursiones en filmografías foráneas en títulos como Calle Mayor (1956) de J.A. Bardem o La mujer sin nombre (1959) de Victor Vicas, de producción española y alemana respectivamente.
Su gran oportunidad le llegó al remplazar a Simone Signoret en el papel de Madame Hortense en una famosa película rodada en la isla griega de Creta: Zorba el griego (1964) de Michael Cacoyannis, drama basado en una novela de Nikos Kazantzakis, con el protagonismo de Anthony Quinn, Alan Bates e Irene Papas que obtuvo un gran éxito internacional y fue premiado con tres Oscars, uno de ellos para Kedrova como mejor actriz secundaria. Después apareció en títulos como Viento en las velas (1965) de Alexander MacKendrick, drama decimonónico de aventuras marinas con Anthony Quinn y James Coburn, Cortina rasgada (1966) de Alfred Hitchcock, thriller político de espionaje con Paul Newman y Julie Andrews donde interpretó a una condesa polaca exilada, ansiosa por abandonar el Berlín oriental, Penelope (1966) de Arthur Hiller, comedia con Natalie Wood, Ian Bannen, Dick Shawn, Peter Falk y Jonathan Winters, Pigalle... barrio prohibido (1966) de Mario Landi, adaptación de una novela policiaca de Georges Simenon, con Gino Cervi y Raymond Pellegrin, Mercenarios del aire (1967) de Jacques Poitrenaud, film de aventuras con Roger Hanin y Corinne Marchand, Tenderly (1968) de  Franco Brusati, comedia con Virna Lisi y George Segal, La carta del Kremlin (1970) de John Huston, thriller de espionaje con Bibi Andersson, Richard Boone, Patrick O'Neal, George Sanders, Max von Sydow y Orson Welles, Tiempo de amar (1971) de Christopher Miles, comedia dramática con Joanna Shimkus, Mel Ferrer, Britt Ekland, Philippe Noiret, Susan Hampshire y Mark Burns, Rak (1972) de Charles Belmont, drama con Sami Frey, Camas blandas, batallas duras (1974) de Roy Boulting, comedia con Peter Sellers donde era la Madame de una casa de citas en el París ocupado por las tropas alemanas, El medallón ensangrentado (1975) de Massimo Dallamano, film italiano de terror con  Richard Johnson, Joanna Cassidy y Edmund Purdom, Huellas de pisadas en la luna (1975) de Luigi Bazzoni, giallo italiano con Florinda Bolkan, El quimérico inquilino (1976) de Roman Polanski, inquietante thriller psicológico con Polanski, Isabelle Adjani y Shelley Winters, El embaucador (1979) de Philippe de Broca, comedia con Jean Rochefort, Nicole Garcia, Danielle Darrieux y Annie Girardot,
Las cloacas del paraíso (1979) de José Giovanni, drama criminal de acción con Francis Huster, Una mujer singular (1979) de Costa-Gavras, adaptación de una novela de Romain Gary, con Yves Montand y Romy Schneider, Marea de sangre (1982) de Richard Jefferies, film de terror con James Earl Jones y José Ferrer, El caballero verde (1984) de Stephen Weeks, fantasía de aventuras medievales con Miles O'Keeffe, Cyrielle Clair, Leigh Lawson y Sean Connery, o Algunas chicas (1988) de Michael Hoffman, comedia con Patrick Dempsey.
A lo largo de su carrera su actividad se extendió a la televisión y el teatro, llegando a ganar un premio Tony al repetir el papel de Madame Hortense en el musical "Zorba" (1983) basado en la película de Cacoyannis, de nuevo junto a Anthony Quinn, que ambos representaron en escenarios de Broadway.
Lila Kedrova estuvo casada con el actor Richard Howard desde 1968 hasta que ella murió. No tuvo hijos. Tras una larga batalla con la enfermedad de Alzheimer, la actriz falleció de neumonia a los 81 años. 


sábado, 8 de octubre de 2016

Henry Fielding (Sharpham, Somerset, UK, 22-4-1707 / Lisboa, Portugal, 8-10-1754): In memoriam

PADRE DE LA NOVELA INGLESA

Tal día como hoy hace doscientos sesenta y dos años falleció a los 47 el novelista y dramaturgo inglés Henry Fielding, destacado por su destreza narrativa, su estilo descriptivo rico y realista y su habilidad para el humor, la ironía y la sátira presentes en la mayor parte de su obra. Tras estudiar Derecho en los Países Bajos, entre 1729 y 1737 fue autor y empresario teatral en Londres, sobresaliendo entre sus obras Tom Thumb, inspirada en el Pulgarcito de Perrault. Luego compatibilizó la carrera legal con la de novelista. En Joseph Andrews mostró su gran talento para la descripción y caracterización de las clases inferiores; en Tom Jones, considerada una de las mejores novelas inglesas en la tradición de la novela picaresca, narró las aventuras de un joven libertino empeñado en recuperar su legítima herencia, y en Amelia realizó un serio estudio de la justicia y el sistema penal de Inglaterra. Junto con su contemporáneo Samuel Richardson, estableció la novela como género dentro de la literatura británica. Fielding desarrolló en su novelística nuevas formas estructurales en las que se basaron escritores posteriores como Thackeray, Dickens y otros novelistas de la época victoriana.

Reseña procedente de la Página Biografías y vidas:

Descendiente de una noble familia (era hijo del general Edmund Fielding) de escasa fortuna, fue educado en Eton, de donde se le alejó en 1725 para cortar sus relaciones sentimentales con una joven heredera. Se dirigió entonces a Leyden y allí estudió leyes hasta 1728, año en el cual su padre dejó de enviarle dinero y el joven hubo de confiar en sus propios recursos. Vuelto a Londres, de 1728 a 1734 vivió una existencia disipada, a pesar de lo cual publicó unas doce comedias ligeras y farsas, todas ellas pronto olvidadas, a excepción de Tom Thumb, que, según se dice, provocó en Jonathan Swift una de las dos únicas carcajadas de su vida.
Tom Thumb fue publicada en Londres en 1729, en tres volúmenes, bajo el título Thomas redivivo o Historia completa de la vida y las maravillosas aventuras de Tom Thumb. Estrenada en 1730, esta pieza burlesca en verso fue ampliada en 1731 y se convirtió en La tragedia de las tragedias o La vida y la muerte de Tom Thumb el Grande. En el fondo no se trata sino de una parodia de las tragedias heroicas de la época. Se inspira en una leyenda tan vieja como el mundo: el hijo de un boyero, Tom Thumb, no es mayor que el dedo pulgar de su padre. Su talla exigua le hace objeto de múltiples aventuras: un día es tragado por una vaca; después es capturado por un cuervo y llevado por los aires; en otra ocasión, es un gigante quien lo engulle. El tema permitió a Fielding satirizar en más de una ocasión la pandilla de politicastros que rodeaban al ministro Robert Walpole; el cambio constante de las situaciones provoca múltiples efectos cómicos, cuya eficacia parece desafiar el paso del tiempo.
Hacia 1735 conoció a Charlotte Cradock, con la que casó. Al cabo de un año pasado en East Stour, buena parte de la respetable dote aportada por Charlotte al matrimonio había sido gastada, y Fielding regresó a Londres, donde asumió la dirección de una compañía teatral y del Little Theatre de Haymarket, e hizo representar Pasquín, sátira dramática del tiempo (1736) y El registro histórico de 1736 (1737). Ambas obras obtuvieron éxito, pero las críticas al gobierno de Walpole contenidas en ellas llevaron a las autoridades a la promulgación de la Licensing Act de 1737, que significó el fin de la actividad teatral de Fielding.
Henry Fielding se dedicó entonces a estudiar leyes en el Middle Temple y en 1740 llegó a abogado. No por ello descuidó la literatura; en 1742 apareció la Historia de las aventuras de Joseph Andrews y de su amigo el señor Abraham Adams. Esta obra es una transposición humorística de Pamela o la virtud recompensada (1740), de Samuel Richardson: el protagonista es un criado, un Pamela masculino, llamado Joseph Andrews, que corre peligro de ser seducido por su ama, lady Booby, y por su amorosa compañera, la señora Slipslop. Joseph Andrews se dirige a pie al pueblo en que vive Fanny, su prometida, pero es maltratado y robado por unos bandoleros que le llevan a una posada, donde encuentra al párroco Adams, personaje que domina la obra con su humorística figura. Los dos se ponen a viajar juntos y les ocurren muchas divertidas aventuras. La novela termina con un sencillo final típicamente puritano: entre la alegría de todos se celebra el matrimonio entre Joseph Andrews (que es reconocido como descendiente de una noble familia) y Fanny, su graciosa enamorada, que resulta ser la hija de sus padres adoptivos.
Según declara el propio autor en la portada, la Historia de las aventuras de Joseph Andrews es una novela "escrita imitando la forma de Cervantes". Henry Fielding fue quien con más clarividencia comprendió el potencial de las innovaciones narrativas que Miguel de Cervantes había introducido en el Quijote, no sólo en cuanto al encadenamiento de las acciones, sino en la construcción de personajes complejos en los que se funden los géneros altos y bajos de la división clásica; todo ello unido a un soporte impreso al alcance de un público lector en aumento. Su gran talento para la caracterización de las clases humildes hizo que la Historia de las aventuras de Joseph Andrews trascendiera la mera inversión de la novela sentimental y se convirtiese en una comedia de alcances más significativos.
En 1743 publicó los tres tomos de Misceláneas, en los cuales figuraban dos importantes textos: Un viaje desde este mundo al próximo y la Historia de la vida del difunto señor Jonathan Wild el Grande, obra que le sitúa inmediatamente después de Jonathan Swift como escritor satírico. Fielding la había planteado como un ataque a la política del ministro Walpole, pero luego la desarrolló con intención más profunda y universal, hasta trazar el retrato de un monstruoso bribón que basa sus acciones en motivos y cálculos aprobados por la sociedad y se complace en confrontarlos con las gestas de grandes hombres como Alejandro Magno, Julio César y Luis XIV. Obra de ironía corrosiva, representa una fase transitoria de amargura en la vida de Fielding, quien volvería luego a la franca risa de la comedia y a una templada sátira de la humanidad.
Director, desde 1745, de The true Patriot y The Jacobite's Journal, órganos de prensa que apoyaban la política gubernamental, en reconocimiento de sus méritos fue nombrado juez de paz de los condados de Westminster y Middlesex, donde cumplió su deber celosamente y publicó en 1751, entre otras cosas, una encuesta sobre el aumento de robos junto con los medios para atajarlos, que produjo benéficos resultados. Fallecida su mujer en 1743, Henry Fielding se casó de nuevo en 1746 con Mary Donald, ex camarera, que fue una fiel compañera.
En 1749 publicó su obra maestra, Tom Jones, título con el que se abrevia en las ediciones modernas el original, más largo: La historia de Tom Jones, expósito. La novela fue alabada por William Hazlitt y Samuel Taylor Coleridge, y Lord Byron llamó a su autor "nuestro Homero en prosa". A la vez que se relatan los amores y las aventuras del huérfano Tom Jones y de la bella Sofía, se traza un recorrido por la historia de Inglaterra de mediados del siglo XVIII. Sobresale, entre otros aspectos, por su excelente sentido del ritmo narrativo, con una bien trabada concatenación de acciones y una simétrica y perfecta construcción: los primeros capítulos transcurren en el campo, en la mansión de Somersetshire; los centrales en el camino a Londres (pasando por la posada de Upton), y los últimos en la capital.
Algunos, en cambio, prefieren Amelia (1751), inspirada en su difunta esposa. Por su tono tranquilo y su realismo psicológico de ambiente burgués, se diferencia bastante de las restantes novelas de Fielding, fuertemente coloreadas por elementos cómicos y épicos. La pareja de protagonistas, Amelia y el joven y agraciado oficial William Booth, que resuelven huir para casarse contra la voluntad de la madre de la muchacha, forma un contraste que ilumina recíprocamente ambos caracteres: frágil e impresionable el hombre, tierna pero constante y decidida la mujer; escéptico uno, creyente la otra.
La pobreza de la pareja, el aturdimiento y la debilidad de carácter de William Booth, así como la belleza de Amelia, les lanzan a una serie de desgracias e intrigas cuya narración ocupa la novela. Una serie de personajes secundarios bien conseguidos encuadra la acción principal; parte del libro está dedicado a la denuncia de los males sociales del tiempo, como los defectos de la ley sobre deudas y los escándalos de las prisiones. La salud de Henry Fielding, precaria desde hacía algún tiempo, se hallaba ya por aquel entonces casi agotada; tras haber dirigido todavía el Covent Garden Journal (1752) y publicado varios "pamphlets", en 1754 abandonó Inglaterra y se dirigió a Lisboa, donde falleció. El año siguiente al de su muerte apareció el Diario de un viaje a Lisboa.
Henry Fielding ocupa un lugar de primera categoría en la historia literaria de Inglaterra; Walter Scott le otorgó el título de "padre de la novela inglesa". La intención didáctica por la cual se deja llevar a veces no despoja a sus mejores narraciones de los méritos de una sutil penetración psicológica y de una realista y aguda caracterización de los personajes, contemplados con una mirada irónica y perspicaz que logra penetrar en los repliegues de la naturaleza humana; en esta comprensión atenta del hombre debió de ayudarle su cargo de juez, que le ponía en contacto con personas de todas las categorías.
En cuanto a las técnicas narrativas, Fielding debe seguramente algo al ejemplo del pintor Hogarth, que le sirvió de modelo y guía; como él, se inspiró en los temas de la vida cotidiana con la intención de edificar y conmover y con una técnica parecida a la del teatro. Puede decirse que de Samuel Richardson extrajeron los narradores posteriores la vertiente del análisis psicológico y de los sentimientos que se refinará en la literatura victoriana, mientras que en Henry Fielding aprendieron a dominar las artes del relato, así como la descripción familiar, social y urbana a través de una voz ligeramente irónica, que se convirtió en otro de los rasgos definitorios del género novelístico del siglo XIX.
 
  

viernes, 7 de octubre de 2016

Vintage delights (LXXI)

Sophia Loren

Marilyn Monroe

 Lex Barker & Cheetah

Bing Crosby

Elsa Martinelli

Glenn Ford

Peter Lorre

 Kay Kendall

Betsy Drake

Hedy Lamarr

George Nader

William Holden

Randolph Scott

Robert Redford

Barbra Streisand

Mae West

Robert Montgomery

Anouk Aimée

Zarah Leander

Christian Marquand

Catherine Deneuve

Lauren Bacall

Brigitte Bardot

Suzanne Pleshette

jueves, 6 de octubre de 2016

Tod Browning (Louisville, Kentucky, US, 12-7-1880 / Malibu, California, US, 6-10-1962): In memoriam

EL TALENTO MÁS BIZARRO

Hoy se cumplen cincuenta y cuatro años del fallecimiento del director cinematográfico estadounidense Tod Browning. Su legado fílmico en el recuerdo popular se limita a dos películas de terror: Drácula (1931) y La parada de los monstruos (1932), pero hay un Browning desconocido, muy activo durante el cine mudo, miembro del equipo de D.W. Griffith, realizador de melodramas y policiacos y el responsable de algunas de las mejores películas (diez en total) de Lon Chaney, en las que desplegó su gran talento estilístico. Su muy coherente obra abunda en la fascinación por lo raro y extraño e ironiza sobre la relatividad de la moral, de la normalidad o de la sensatez. En ella sorprende su creación de atmósferas insólitas y la economía de medios frente a la magnitud de los resultados obtenidos. Su elogio de lo diferente sigue vigente en cineastas herederos de su espíritu como David Lynch o Tim Burton. En cuanto a su vida, puede decirse que es tan interesante como la de los personajes que retrató en sus películas.
Nacido Charles Albert Browning, Jr., desde niño se sintió fascinado por la vida del circo. A los dieciséis años se enamoró de una bailarina de un espectáculo ambulante de paso por su ciudad, dejó a su acomodada familia y sus estudios y se marchó con ella. Así comenzó una larga trayectoria en la que  pasó mucho tiempo ligado a los espectáculos de variedades, ferias callejeras, carnavales, etc. Fue contorsionista, clown, jockey y director de varietés entre otros oficios,  los cuales, con el correr de los años, reformularía como temas recurrentes a lo largo de su filmografía. Entre 1906 y 1910 estuvo casado con Amy Louise Stevens, de la que se divorció para contraer nuevo matrimonio con la actriz Alice Wilson, su esposa desde 1911 hasta 1944, año en que ella fallecería.
En 1913 se convirtió en actor cinematográfico en cortos de Charlie Murray, un ex artista circense (más tarde popularizado en la troupe de Mack Sennett) y otras comedias para la Biograph. Poco después ya estaba trabajando como actor de D. W. Griffith, pero a fines de este año se alejó de la compañía para viajar hacia California a fin de tomar la dirección del estudio Reliance-Majestic. Para una de sus subsidiarias, la Komic Pictures, filmó medio centenar de cortometrajes. Al mismo tiempo mantuvo sus lazos con Griffith (de quien seguramente aprendió mucho). En 1915 sufrió un trágico accidente que costó la vida a su acompañante, William Elmer Booth, y Browning se salvó pero pasó un año en el hospital. Durante este tiempo escribió numerosos guiones, uno de los cuales sirvió para un film de Douglas Fairbanks en el que había elementos como la cocaína y el opio. Luego de su recuperación Browning trabajó en los estudios Triangle, un consorcio que administraba films de Griffith, Mack Sennett y Thomas Ince. En 1916 actuó como extra en "Intolerancia" (1916) de Griffith, la película más notable de su época y por varios años el mayor espectáculo de Hollywood.
Un año después Browning consiguió estrenar su primer largometraje, Jim Bludso (1917), sobre la vida de un marino que sacrifica su propia vida por salvar a los pasajeros de su barco que se incendia, pero no fue bien recibida por la crítica (que ya desde entonces manejaba la opinión del cine) y Browning realizó un par de títulos más antes de abandonar la Triangle. Marchó nuevamente a Nueva York junto a su esposa para trabajar en la Metro, donde dirigió a la actriz Mabel Taliaferro en dos películas que contaron con grandes avances técnicos.
Al finalizar en 1918 la Gran Guerra Europea, Browning regresa nuevamente a California, donde dirige un par de películas más hasta que es contratado por un pequeño estudio llamado Bluebird Productions, dependiente de Universal Pictures. Allí Browning conoce a dos personas que serían muy importantes en el resto de su carrera, Irving Thalberg y Lon Chaney. El primero, un joven y sagaz productor, se impresionó por el trabajo de Browning, especialmente luego de ver La rosa del arroyo (1919), el primer film en el que dirigió a Lon Chaney. Esta buena impresión sirvió para que Thalberg proporcionase un presupuesto alto para la realización de La virgen de Estambul (1920), un exitoso drama que otorgó buena reputación al anterior extra de Griffith. Después Browning dirigió títulos como Fuera de la ley (1920), thriller criminal con Priscilla Dean y Lon Chaney, El hombre encubierto (1922), drama criminal con Herbert Rawlinson, Bajo dos banderas (1922) o El tigre blanco (1923), dramas ambos con Priscilla Dean. El fallecimiento de su padre, la separación de su esposa Alice y otros factores sumieron a Browning en una crisis de dependencia del acohol, de la cual sólo se pudo recuperar cuando se reconcilió con su mujer.
Los tiempos habían cambiado y ahora Irving Thalberg era uno de los ejecutivos de Metro-Goldwyn-Mayer, compañía que estaba buscando un director para rodar El trío fantástico (1925), thriller criminal protagonizado por Lon Chaney. La extravagante trama, ambientada en una barraca de feria,  se centraba en las andanzas de un trío de estafadores compuesto por un enano, un forzudo de circo y un ventrílocuo travestido, cuya identidad se mezclaba con la de su muñeco. Luego de su estreno, la buena acogida acarreó una serie de películas producidas por M.G.M. en las que, por mor de un estilo cada vez más depurado, la colaboración entre Chaney y Browning era sinónimo de más éxito, así Maldad encubierta (1926), La sangre manda (1926) y Garras humanas (1927), donde también actuaban Norman Kerry y Joan Crawford. La más exitosa (hoy lamentablemente perdida casi en su totalidad) de sus películas juntos fue La casa del horror (1927), donde Chaney interpretaba un doble papel como inspector de Scotland Yard y como un terrorífico vampiro. Las últimas fueron Los antros del crimen (1928), Los pantanos de Zanzibar (1928) y Oriente (1929), un melodrama coprotagonizado por Lupe Vélez con elementos bastantes bizarros. Sin Chaney dirigió El palacio de las maravillas (1927), drama circense con John Gilbert, Renée Adorée y Lionel Barrymore.
Tras la llegada del cine sonoro, rueda para Universal el thriller Fuera de la ley (1930), remake del film silente del mismo título diez años anterior, con el protagonismo de Edward G. Robinson y Mary Nolan, y Drácula (1931), adaptación de la novela de Bram Stoker, con Béla Lugosi, David Manners, Helen Chandler y Dwight Frye, exitoso film de terror que Browning emprendió después del fallecimiento de Lon Chaney, suceso que lo sumió en una gran tristeza. El resto de su filmografía fue producido por M.G.M., empezando por La parada de los monstruos (1932), su más conocida obra maestra, un muy osado y macabro drama circense (en el que incluyó elementos autobiográficos) con Wallace Ford, Leila Hyams, Olga Baclanova y Roscoe Ates. El film, habitado de seres deformes, retrasados, tullidos o amputados (entre los que existe un ominoso código solidario para defenderse), se centra en un triángulo amoroso entre un enano, una trapecista y un forzudo, mostrando un auténtico teatro de la crueldad y tratando de sobrecoger al espectador mediante la exhibición de atrocidades. Browning consigue que sus monstruos (freaks, palabra que se acuñó gracias a esta película) despierten simpatía o ternura en el espectador, mientras otorga el papel de villanos a los humanos físicamente normales. En su día la cinta, que se estrenó con muchos cortes de la productora, fue extremadamente controvertida, además de un fracaso comercial, y en muchos países tuvo problemas con la censura. Hoy es un título de culto y un gran clásico irrepetible que no ha perdido su poderosa capacidad de impacto. Después rodó Perdone, señorita (1933), drama sobre amistad y celos con John Gilbert, Robert Armstrong y Mae Clarke, La marca del vampiro (1935), bizarra sátira de las convenciones del cine de terror con  Lionel Barrymore, Elizabeth Allan, Béla Lugosi, Lionel Atwill y Jean Hersholt, Muñecos infernales (1936), su última gran obra maestra, un melodrama que mezclaba el terror y la ciencia-ficción, sutil narración de una venganza con excelentes efectos especiales y Lionel Barrymore, Maureen O'Sullivan y Frank Lawton como protagonistas, y Milagros en venta (1939), thriller policiaco con Robert Young y Florence Rice que pasó inadvertido.
Tras realizar trabajos menores para M.G.M., pasó a una situación de retiro, mudándose en 1942 con su esposa a su casa de Malibú, una mansión llena de obras sobre magia y ocultismo. Olvidado por la industria, sus últimos veinte años de vida fueron muy oscuros. En 1944 falleció su esposa y se publicó erróneamente su propio obituario. El error fue subsanado, pero nadie de la profesión lo volvió a ver; de hecho Browning no concedió ninguna entrevista ni nada parecido. A finales de los años 50 superó un cáncer de garganta después de someterse a una operación quirúrgica. Sin embargo, en 1959, cuando su hermano Avery falleció en Louisville, Tod asistió al velatorio desde una cabina privada, impidiendo así que cualquier otro miembro de su familia lo viera luego de su cirugía. Tres años después, el cadáver de Browning fue encontrado en el baño por unos amigos. Murió a los 82 años. Irónicamente, mientras Dracula se emitía en las televisiones y la crítica redescubría La parada de los monstruos, el director no alcanzó a presenciar la reivindicación de su figura y revalorización de su obra, admirada por nuevas generaciones de cinéfilos.

(Parte de esta semblanza está extraída de la página Cinefania)


miércoles, 5 de octubre de 2016

Louis Lumière (Besançon, France, 5-10-1864 / Bandol, France, 6-6-1948): In memoriam

INVENTOR DEL CINEMATÓGRAFO

Hoy es aniversario natal de Louis Lumière, inventor junto a su hermano Auguste del cinematógrafo, que ambos patentaron y dieron a conocer en 1895.
Hijo de Antoine Lumière, un fabricante de placas fotográficas, en 1870 se trasladó a Lyon con sus padres y su hermano Auguste, dos años mayor. Allí sus progenitores tuvieron otro hijo y tres hijas más. La calidad humana y profesional de su padre permitió a la familia salir adelante. Los clientes hicieron progresar el negocio y pronto su empresa fue reconocida por la calidad de sus trabajos. Al terminar sus estudios en el liceo La Martinière, tanto Louis como Auguste -con quien formaría una pareja indisoluble- trabajaron en el taller fotográfico de su padre. En torno a 1890 conocen ya algunos de los inventos que se están patentando en torno al mundo de las imágenes en movimiento. Tienen noticias de los trabajos de sus coetáneos y los experimentos que se prodigan no sólo en Francia sino en otros países y que buscan, básicamente, mejorar la obtención y proyección de imágenes.
Esta situación iba a sembrar controversias sobre quién fue el verdadero padre del cine. Entre 1890 y 1895 son varios los inventores que, en distintos países, están trabajando para alcanzar un mismo objetivo; los nombres de Thomas Edison (Kinetoscopio) y Max Skladanowski (Bioscopio) son algunos de los que más suenan en estos años. Louis y su hermano Auguste tuvieron la oportunidad de examinar el kinetoscopio y se interesaron vivamente por la idea de poder proyectar imágenes animadas. En el verano de 1894 fue construido un aparato que servía como cámara y como proyector y en febrero del año siguiente los hermanos Lumière patentaron su invento con el nombre de Cinematographe (Cinematógrafo). Durante unos meses se dedicaron a impresionar diversas imágenes familiares y luego decidieron hacer varias demostraciones que fueron muy bien recibidas, lo que les animó a preparar la inicial presentación pública de pago, que tuvo lugar el día 28 de diciembre de 1895 en el Salon Indien del Grand Café, en el Boulevard des Capucines de París. Por primera vez se conseguía mostrar a un grupo de personas unas cintas (así se llamaban las primeras películas) de imágenes en movimiento, con lo que se superaba las limitaciones que suponía el Kinetoscopio de Edison, que era de visión individualizada. Numerosos historiadores consideran ese día como la fecha del nacimiento del cine.
Estas películas (de menos de un minuto de duración) apenas recogían un plano estático del motivo que daba título a las mismas. Eran 'tomas de vista' de temas familiares y lugares de la ciudad. La demanda del público obligó a los Lumière a enviar a una serie de operadores por todo el mundo para que impresionaran más imágenes que permitieran renovar los programas diarios. El efecto cautivador que supuso el Cinematógrafo para los ciudadanos de estos años fue de tal magnitud, que se viene repitiendo la anécdota de aquellos espectadores que vieron por primera vez La llegada de un tren a la estación (1896); en cuanto el tren se acercaba a primer término los espectadores se echaban hacia atrás, pensando que iba a salir de la pantalla.
Las imágenes de los Lumière son punto de referencia de los primeros noticiarios y documentos que se impresionaron en numerosos países. De estas primeras películas destacan La salida de los obreros de la fábrica Lumière (1895), en la que desde un punto de vista lejano se contempla cómo se abre la puerta de la fábrica y va saliendo hacia los laterales un grupo de hombres y mujeres, hasta que esa salida se termina. Más interesante resulta, sin embargo, El regador regado (1895), una escena simpática, que gira en torno a un 'gag' cómico: un hombre se encuentra regando un jardín; vemos cómo un niño le pisa la manguera; el hombre se extraña de que no salga el agua y acerca a su cara la boca de la misma; en ese momento el niño quita su pie y el agua moja al hombre; éste corre tras él y al alcanzarlo le da un azote y le coge de una oreja. Los Lumière realizaron también, en la Exposición Universal de París en 1900, proyecciones en pantalla grande (20 m) a partir de películas de 75 mm de ancho.
La producción de los Lumière se incrementó con los años, convirtiendo a Lyon en uno de los centros cinematográficos más importantes del mundo. No obstante, su evolución creativa se estancó, limitándose durante ese tiempo a repetir los temas y viviendo un poco de rentas. Tiene que ser Méliès quien realmente dé un gran empuje al Cinematógrafo, sobre todo abriendo nuevos caminos a la creatividad y forzando a los operadores y productores, que a continuación les siguieron, a volcarse en busca de originalidad.
Al tiempo que producían una interminable lista de títulos, los Lumière pusieron en circulación los aparatos que fabricaban en Lyon. A esta ciudad acudirán a lo largo del tiempo numerosos empresarios de otros países en busca de 'el aparato original' que les permita pasar sin ningún problema las cintas Lumière en sus barracones. Así comenzó a expandirse el que será el espectáculo audiovisual más sorprendente del siglo XX.
Los Lumière continuaron desarrollando, hasta su muerte, otros muchos inventos, tanto en el campo de la fotografía como en el cine (la placa tricromo para la fotografía en color; la fotografía en relieve: fotoesterosíntesis; el cine estereoscópico; las placas antihalo; el plateado de los espejos en frío; un difusor para fonografía, etc.). Algunos tuvieron su aplicación, pero otros no pudieron desarrollarse comercialmente.
Louis Lumiere falleció a los 83 años y Auguste Lumière a los 91.

(Reseña procedente, con modificaciones, de la página Biografías y Vidas)

Louis Lumière

Auguste et Louis Lumière

Cinematographe, Institut Lumière, Lyon, France

martes, 4 de octubre de 2016

George Sidney (Long Island, New York, US, 4-10-1916 / Las Vegas, Nevada, US, 5-5-2002): In memoriam

EL DIRECTOR MÁS TAQUILLERO DE M.G.M.

Hoy se cumple el centenario del nacimiento del director cinematográfico George Sidney. Desde sus inicios como recadero en Metro-Goldwyn-Mayer, ascendió al estatus de director en 1941, convirtiéndose en los años 40 y primeros de la siguiente década en el realizador más taquillero del estudio. Fue un sólido y competente artesano que se especializó en la puesta en escena de coloristas comedias musicales, que manifiestan gusto por lo espectacular e inventiva en la decoración. Parecidos presupuestos contaron sus películas de aventuras, con ligera tendencia a la parodia, género al que aportó un par de clásicos: Los tres Mosqueteros y Scaramouche.
George Sidney nació en el seno de una familia dedicada al mundo del espectáculo: su madre era actriz y su padre productor teatral. Ya desde niño subió a escenarios teatrales en funciones con su familia, luego fue músico de vaudeville y en los años 30 trabajó en Hollywood como montador y asistente de dirección para Metro-Goldwyn-Mayer, llegando incluso a participar como actor en "El enemigo público nº 1" (1934) de W. S. Van Dyke. En el estudio del león permanecería la primera y mayor parte de su carrera. Mediada la década comenzó a dirigir cortos, en su mayoría musicales y comedias, entre ellos bastantes cintas con el protagonismo del grupo de niños que protagonizaban la serie 'La Pandilla'. Su primer largometraje fue Free and easy (1941), comedia romántica protagonizada por Robert Cummings y Ruth Hussey basada en una obra teatral de Ivor Novello.
La habilidad de Sidney para poner en escena brillantes coreografías le sirvió tanto para dirigir con soltura vistosas y optimistas comedias musicales como destacados títulos de aventuras que en sus momentos de mayor acción parecían musicales. También realizó, sin tanto éxito, películas de otros géneros, como dramas, melodramas y alguna comedia no musical. En plena Segunda Guerra Mundial dirigió El desfile de las estrellas (1943), musical protagonizado por Gene Kelly y Kathryn Grayson con el que M-G-M se propuso reforzar la moral de las tropas combatientes y sus familiares, incluyendo en el film muchos números musicales a cargo de las principales luminarias bajo contrato con el estudio. A continuación tuvo su primeros grandes éxitos internacionales con Escuela de sirenas (1944), musical 'acuático' con Red Skelton y la nadadora Esther Williams que lanzó la carrera estelar de esta última, y Levando anclas (1945), musical con Frank Sinatra, Kathryn Grayson y Gene Kelly que incluía escenas de audaz originalidad, como el baile de Kelly con el ratoncito Jerry de los dibujos animados de Hannah & Barbera, productora de la que fue cofundador. Otros musicales exitosos fueron Las chicas de Harvey (1946), con Judy Garland como una de las camareras de un restaurante en Arizona a finales del siglo XIX, y Festival en México (1946), que contó con el protagonismo de Walter Pidgeon y Jane Powell. Cambió de género con Dos edades del amor (1947), drama romántico con Spencer Tracy, Lana Turner y Zachary Scott, y siguió triunfando con Los tres Mosqueteros (1948), clásico del cine de aventuras basado en la célebre novela de Alejandro Dumas, con Lana Turner, Gene Kelly, June Allyson, Van Heflin y Angela Lansbury que aún se recuerda sobre todo por sus combates coreografiados pletóricos de acrobacias y muy imitados en películas posteriores. Menos afortunada resultó El Danubio rojo (1949), drama de propaganda antisoviética con la guerra fría como telón de fondo y Walter Pidgeon, Ethel Barrymore, Peter Lawford, Angela Lansbury y Janet Leigh como protagonistas.
En la década siguiente, tras filmar Las llaves de la ciudad (1950), comedia romántica con Clark Gable y Loretta Young, logró tres grandes éxitos consecutivos con La reina del oeste (1950), musical con canciones de Irving Berlin sobre la figura de la pionera Annie Oakley, encarnada por Betty Hutton acompañada por Howard Keel, Magnolia (1951), tercera traslación al cine del famoso musical "Show Boat" (ya filmado en 1929 y 1936) basado en una novela de Edna Ferber y canciones de Jerome Kern y Oscar Hammerstein II, siendo sus protagonistas Kathryn Grayson, Howard Keel y Ava Gardner, y Scaramouche (1952), espléndido título de aventuras de capa y espada en el siglo XVIII basado en una novela de Rafael Sabatini, con Stewart Granger, Eleanor Parker, Janet Leigh y Mel Ferrer. Su carrera en M.G.M. continuó con La reina virgen (1953), drama histórico en la Inglaterra del siglo XVI sobre la juventud de la princesa Elizabeth Tudor, hija de la decapitada Ana Bolena, con Jean Simmons, Stewart Granger, Deborah Kerr y Charles Laughton, Bésame, Kate (1953), musical inspirado en "La doma de la bravía" de Shakespeare, con canciones de Cole Porter y Kathryn Grayson, Howard Keel y Ann Miller al frente del elenco, y La amada de Júpiter (1954), musical acuático ubicado en la antigua Roma con Esther Williams, Howard Keel y George Sanders. Sus siguientes films los rodó para Columbia: La historia de Eddy Duchin (1956), drama biográfico sobre el pianista y director de orquesta americano, con Tyrone Power y Kim Novak, Jeanne Eagels (1957), otro biopic, esta vez sobre una estrella de Broadway en los años 20, con Kim Novak y Jeff Chandler, y Pal Joey (1957), estupenda adaptación del musical homónimo triunfador en Broadway, con canciones de Rodgers y Hart y con Rita Hayworth, Frank Sinatra y Kim Novak como trío protagonista.
Sidney inició los años 60 con ¿Quién era esa chica? (1960), divertida comedia de equívocos y enredo protagonizada por Tony Curtis, Dean Martin y Janet Leigh. Después el nuevo decenio le deparó títulos de menor entidad, como Pepe (1960), vehículo hollywoodense para Cantinflas con numerosos cameos de otras estrellas, Un beso para Birdie (1963), musical satírico con Janet Leigh, Ann-Margret y Dick Van Dyke, Cita en Las Vegas (1964), musical donde M.G.M (estudio al que Sidney volvió por última vez con esta película) reunió a Elvis Presley y Ann-Margret, y dos producciones Paramount: Chica sin barreras (1966), comedia con Ann-Margret y Anthony Franciosa, y La mitad de seis peniques (1967), musical a la antigua usanza rodado en Inglaterra con el protagonismo del cantante Tommy Steele. Posteriormente, con los cambios operados en el cine de Hollywood a finales del decenio, ya no hubo lugar para él y no volvió a dirigir ningúna otra película.
George Sidney estuvo casado tres veces, siendo sus esposas Lillian Burns (? - ?), Jane Robinson (1973-1991), de quienes se divorció y, finalmente, Corrine Cole, con la que se casó en 1991 y que sería su viuda. El director falleció a consecuencia de un linfoma a los 85 años.



lunes, 3 de octubre de 2016

Chubby Checker - The twist

EL PRIMER TWIST

Chubby Checker, que hoy cumple 75 años, con sólo 18 popularizó universalmente el ritmo del twist en 1960. La primera canción que usó esta cadencia musical fue The twist, composición de Hank Ballard que él mismo grabó con su grupo The Midnighters en 1959, obteniendo un éxito discreto. La versión de Checker al año siguiente dio lugar al frenético baile que hizo furor en los primeros 60. El single fue nº 1 en 1960 y, cosa insólita, otra vez en 1962 en las listas de Billboard. Mediada la década ya había vendido más de quince millones de copias.

domingo, 2 de octubre de 2016

Groucho Marx (New York City, US, 2-10-1890 / Los Angeles, California, US, 19-8-1977): In memoriam

EL MÁS POPULAR DE LOS HERMANOS MARX

Hoy es aniversario natal del célebre y genial cómico estadounidense Groucho Marx, quien formó parte de los universalmente famosos Marx Brothers, el mejor equipo de comediantes que ha dado el cine sonoro. Dedicado toda su vida al humor en diferentes facetas, durante veinte años recorrió con sus hermanos muchos escenarios de todo su país y durante otros veinte actuó con ellos en trece películas de Hollywood. Su característico, provocador e ingenioso parloteo, acompañado de su peculiaridad física hacen de Groucho el hermano Marx más popular entre el público de todo el mundo. Sus locuaces frases y diálogos (fuesen con Margaret Dumont, con Chico, Harpo o con quien se pusiera en su camino) dejaron huella perdurable en la historia del cine y en la cultura popular.
Julius Henry Marx (su nombre natal) era el cuarto de los seis hijos varones de la pareja de emigrantes judíos formada por el alsaciano Simon Marrix (que cambiaría su nombre a Sam Marx y familiarmente conocido como 'Frenchie') y la alemana Miene ('Minnie') Schoenberg; ambos se conocieron en Nueva York y se casaron en 1884. Su primogénito, Manfred, nació en 1885 y falleció tres años despues. Le siguieron Leonard (Chico), que nació en 1887; Adolph (Harpo), en 1888; Julius Henry (Groucho) en 1890; Milton (Gummo, que no actuó en el cine) en 1892 y Herbert (Zeppo) en 1901. El padre trabajaba como sastre ("no utilizaba el metro y se negaba a hacer patrones, de ahí que nunca tuviera el mismo cliente dos veces"), y la madre, hija de los dueños de una compañía de cómicos ambulantes, estaba empeñada en seguir la tradición artística de su familia convirtiendo a sus propios hijos en comediantes. Lo consiguió convirtiéndose en manager de su carrera en el vaudeville bajo el oculto nombre de Minnie Palmer, a fin de que quienes les contrataran no supiesen que ella era su madre. En su hogar ella tenía la última palabra y, en la industria del entretenimiento, sus ambiciones para sus hijos eran de tal intensidad que, sin el ánimo, el coraje y la determinación de Minnie, no habrían existido The Marx Brothers.
En cuanto a Groucho, viene al caso mencionar que sus padres le pusieron el nombre de Julius debido a que, cuando nació, un tío por parte paterna así llamado llevaba tiempo hospedado en casa de los Marx ejerciendo de gorrón, creyendo Sam y Minnie que con ello tendrían un lugar en el testamento de su invitado. Cuando finalmente el tío Julius falleció, los Marx comprobaron que la totalidad de sus bienes ascendían a "una bola de billar (robada), una cajita de plata para píldoras y una pechera de celuloide". Normal que, desde entonces, Groucho prefiriera que se refiriesen a él por un apodo derivado de la palabra "grouch" ("gruñón"). Tras la decepción del tío Julius y su herencia, Groucho puso sus miras en otro de sus tíos, esta vez de la rama materna y mucho más afortunado en la vida. Se trataba de Al Shean, un comediante de variedades de gran éxito, que de vez en cuando visitaba su casa dejando un rastro de chistes y propinas. Para un chaval que habitaba en los barrios bajos de Nueva York, ver a un señor que se divertía "arrojando monedas al suelo para que los chicos se pelearan por recogerlas" resultaba un shock, de modo que el tío Al se convirtió en su modelo a imitar. Cuando los Marx comenzaron su carrera en los teatros, contaron con él para que les escribiese gags y guiones.
Si sus hermanos Chico, Harpo, Gummo y Zeppo mostraron una temprana dedicación a la música, Groucho se decantó desde el principio por la literatura. Devorador de libros desde su más tierna infancia, tenía claro que la escuela de su barrio (descrita como un infierno de compañeros abusones y de maestros ignorantes) no le ayudaría a llegar lejos, de modo que decidió abandonarla a los doce años, despidiéndose de sus sueños de convertirse en médico. Cuando su madre le preguntó: "¿Es que no quieres labrarte un porvenir?", él replicó: "No, si para ello tengo que ir al colegio". Tiempo despues Julius debutó como cantante solista en 1905.
Espoleados por Minnie (y por los guisos de su padre, capaces de convencer al productor más exigente), los cuatro mayores de los hermanos Marx debutaron en 1909 con el nombre de Los Cuatro Ruiseñores, vestidos con ropa usada y recorriendo los más selectos tugurios de la Costa Este. Allí, Groucho desarrolló sus dotes para la improvisación, pero no debido a razones artísticas, sino de supervivencia: cuando el número flojeaba, un buen chiste a tiempo era la única forma de que el público no les abroncase. No tardaron en darse cuenta de que la audiencia les prefería como comediantes que como músicos o cantantes. En el mundo del vaudeville todos los hermanos actuaban usando acentos étnicos de forma estereotipada: Chico se hacía pasar por italiano, Harpo por irlandés y Groucho por alemán. En 1915, en plena Primera Guerra Mundial, el hundimiento del buque británico Lusitania por un submarino alemán generalizó el sentimiento anti-germánico en los Estados Unidos, así que Groucho rapidamente transformó su personaje en sátira de los caballeros de la alta sociedad neoyorquina y se convirtió en el tipo astuto y lenguaraz que llegaría a ser su marca distintiva. En sucesivos espectáculos fue perfilando físicamente su célebre personalidad: falso bigote y cejas pintados de grasa negra, gafas sin cristal, puro habano, esmoquin y andares característicos inclinado hacia adelante, agachado y con una mano a la espalda.
Tras recorrer el país pasando del vaudeville a  revistas y pequeñas comedias musicales, los hermanos Marx debutaron en Broadway en 1924 y llegaron a ser las mayores estrellas de la comedia en el Palace Theatre. El naciente cine sonoro no tardó en reclamarles, por lo que Groucho y sus hermanos Chico, Harpo y Zeppo (que desde el armisticio había sustituido en los escenarios a Gummo, carente de vocación artística) fueron contratados por Paramount y para ese estudio rodaron Los cuatro cocos (1929) de Joseph Santley y Robert Florey, basada en un musical con que habían triunfado en Broadway cuatro años antes. En la película también intervino Margaret Dumont, quien colaboraría en otras seis con ellos. La siguiente fue El conflicto de los Marx (1930) de Victor Heerman, otro musical representado por ellos en Broadway dos años antes, continuando con Pistoleros de agua dulce (1931) de Norman Z. McLeod, Plumas de caballo (1932) de Norman Z. McLeod, y Sopa de ganso (1933) de Leo McCarey, la más anárquica, disparatada y mejor valorada por la crítica de sus comedias. En 1932 Groucho y Chico también trabajaron en la radio. Cuando expiró el contrato con Paramount, Zeppo dejó de actuar y, al igual que su hermano Gummo, se hizo agente artístico en Hollywood.
Irving Thalberg contrató a los tres hermanos restantes para Metro-Goldwyn-Mayer, estudio en el que debutaron con Una noche en la ópera (1935) de Sam Wood, hilarante comedia donde los Marx arruinaban una representación de "Il trovatore" verdiano, a la que siguió Un día en las carreras (1937) de Sam Wood, otra producción de Thalberg y un éxito de taquilla aún mayor. En estas películas el poderoso productor decidió que las secuencias de los Marx se filmasen en vivo delante de audiencias reales para seleccionar los gags que más provocaban las risas del público y sustituir los menos divertidos. Lamentablemente, Thalberg murió de repente, dejando huérfanos a sus protegidos.
No obstante los Marx prosiguieron su trayectoria con El hotel de los líos (1938) de William A. Seiter (rodada para RKO), Una tarde en el circo (1939) de Edward Buzzell, Los Hermanos Marx en el Oeste (1940) de Edward Buzzell y Tienda de locos (1941) de Charles Reisner (las tres de nuevo para M-G-M). Esta última fue publicitada como la despedida del cine de los Marx. Sin embargo, años después y debido a sus tremendas deudas en el juego, Chico persuadió a sus hermanos para volver a los platós en United Artists, actuando en Una noche en Casablanca (1946) de Archie Mayo. Según se contaría más adelante en "Las cartas de Groucho", durante su rodaje Warner Brothers amenazó con demandar a los Marx por usar la palabra 'Casablanca' en el título, lo que los magnates del estudio consideraban una infracción de sus derechos sobre el film "Casablanca" (1942) por ellos producido. La respuesta de Groucho, que se prolongó durante varias misivas, incluía razonamientos tales como: "Estoy seguro de que el espectador medio sabrá distinguir a Ingrid Bergman de Harpo", "¿Pueden ustedes usar el nombre de Hermanos Warner? ¡Nosotros éramos hermanos desde mucho antes", o "Tenemos muchas esperanzas en la película: puede ser la chispa que desate una nueva guerra mundial". Tras recibir semejantes dislates, los jerifaltes de Warner se dieron por vencidos: "Las últimas noticias que tuve de ellos", escribió Groucho, "es que se habían ido a la Costa Azul, a jugar a las cartas con mi abogado". Un año después Groucho, ya sin sus hermanos, apareció junto a Carmen Miranda en el musical Copacabana (1947) de Alfred E. Green. La última película de los Marx juntos, también para UA, fue Amor en conserva (1949) de David Miller, donde en una escena Groucho requebraba a una aún desconocida Marilyn Monroe. En todas sus películas, los Marx se mostraron iconoclastas, anárquicos, imprevisibles, surrealistas e inimitables, en suma, geniales.
A partir de 1949, Chico y Harpo se retiraron más o menos del showbiz, pero Groucho continuó en activo, apareciendo en Mr. Music (1950) de Richard Haydn, Don Dólar (1951) de Irving Cummings, Una novia en cada puerto (1952) de Chester Erskine, Historia de la humanidad (1957) de Irwin Allen y Skidoo (1968) de Otto Preminger. Asímismo trabajó como comentarista cómico en la radio y a partir de 1950 en diversas producciones televisivas. La producción literaria de Groucho Marx siguió encuadrada en la misma tónica que caracterizaba sus actuaciones en la gran pantalla. En 1933 publicó Camas, su primer libro. Otros escritos conocidos del autor son: Groucho y yo (1959), Memorias de un amante sarnoso (1963), Las cartas de Groucho (1967) y el libro de memorias La figura de Groucho; una biografía ilustrada (1976). Parte de sus guiones radiofónicos quedaron registrados en la monografía Groucho y Chico, abogados, editados postumamente en 1989.
Groucho se casó en tres ocasiones y sus tres matrimonios acabaron en divorcio. La primera con la corista Ruth Johnson (1920-1942), con quien tuvo dos hijos, Arthur y Miriam; la segunda con Kay Marvis (1945-1951), madre de su hija Melinda; y la tercera con la actriz Eden Hartford (1954-1969). Si los últimos años de Groucho no fueron tan felices como él se hubiese merecido, fue a causa de Erin Fleming. Esta actriz de segunda fila, 40 años más joven que Groucho, se convirtió en su compañera y manager alrededor de 1965 y, si bien impulsó un exitoso regreso a los escenarios de su anciano marido, le manipuló y abusó de él en la intimidad, a veces de forma extremadamente cruel. Tras numerosas batallas legales con Arthur Marx, el hijo mayor de Groucho, Fleming perdió la mayor parte de su herencia y, tras un largo historial de drogas y problemas con la ley, se suicidó en 2003.
En 1974, poco antes de morir, la Academia de Hollywood le concedió un Oscar honorífico, en reconocimiento a toda su carrera cinematográfica. El público del Dorothy Chandler Pavillion lo acogió en pie con una fuerte y cerrada ovación. Tras la entrega del premio de manos de Jack Lemmon, en su discurso de aceptación, Groucho evocó la memoria de sus hermanos Harpo y Chico y de Margaret Dumont (considerada por muchos como 'el cuarto hermano Marx'), "una gran y cabal mujer que nunca entendió ninguna de mis bromas". El genial cómico falleció de una neumonía a los 86 años. Un humor disparatado, cínico y mordaz había marcado toda su vida. La particular 'filosofía marxiana', basada en la actitud descarada y en la visión hipercrítica de los convencionalismos sociales, ha influido en generaciones de intelectuales del mundo entero y seducido, generación tras generación, a millones y millones de espectadores de sus películas.


sábado, 1 de octubre de 2016

Andrés Do Barro - O tren

ANDRÉS DO BARRO (Ferrol, La Coruña, España, 1-10-1947 / Madrid, España, 22-12-1989): IN MEMORIAM

Recordamos el 69 aniversario natal del cantautor español Andrés Do Barro con su primer gran éxito, O tren, canción en gallego aparecida en single en noviembre de 1969. Do Barro falleció de cáncer hepático a los 42 años.

O tren
(Andrés Lapique Do Darro)

O tren que me leva pola beira do Miño,
me leva e me leva polo meu camiño.
O tren vai andando pasiño a pasiño
e vaime levando cara o meu destiño.
Alguen pode ser que me espere na estación,
na terra da felicidad.
E toudo o que sexa amor e paz
o atoupareí eu o tereí
ca miña moza no meu lar.

O tren que me leva camiña e camiña,
vai botando fume, corre pola via.
O rio va feito un mar de ledicias.
No tren pouco a pouco volto a miña Galicia.
Pasei molto tempo sen lar, lonxe de ti,
foron mil noites cheas de soidá.
Falando ca xente po las mañás
escoitarei e saberei
o que pasou polo meu lar.