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domingo, 1 de julio de 2018

James M. Cain (Annapolis, Maryland, US, 1-7-1892 / University Park, Maryland, US, 27-10-1977): In memoriam

LOS AMORES PELIGROSOS Y LA OSCURA POESIA DEL CRIMEN

Hoy es aniversario natal del escritor y periodista estadounidense James M. Cain, uno de los principales artífices de la llamada novela negra, junto con Dashiell Hammett y Raymond Chandler. A diferencia de éstos, Cain no escribió historias de detectives ni misterios a resolver; compuso novelas de crimen, sexo y violencia en las que los asuntos se abordan desde el punto de vista de los propios criminales, que comparten culpabilidad. Al igual que los psicoanalistas, consideraba la libido como el impulso fundamental de toda energía vital. A través de su obra prevalece una misma forma narrativa, el relato en primera persona, y una misma obsesión por la 'mujer fatal', que es el eje de todas sus tramas. La gran mayoría de sus inquietantes, turbias y brumosas historias siguen un desarrollo similar: un hombre de débil voluntad cae en las redes de una mujer depredadora, se ve envuelto en actividades criminales debido a ella, y al final resulta traicionado por dicha mujer. En sus novelas, si hay personajes interesantes, perturbadores y con una capacidad de manipulación que las convierte en figuras que están más allá del bien y del mal, éstas son sus protagonistas femeninas, por norma general, mujeres de fuerte carácter, tipología luego muy explotada. En cuanto a estilo, James M. Cain se caracteriza por sus frases cortas y diálogos ágiles que manifiestan su comprensión de la psicología humana y el contexto social, poniendo al descubierto la sed de sangre que acecha bajo la superficie del sueño americano. Catalogado como escritor 'duro' de ficción criminal (etiqueta que él mismo rechazaba), pasó del género negro en el que triunfó y por el que más se le reconoce, a hacerse adepto del melodrama de época. Pasado el tiempo, Cain es un autor inclasificable, que abrió su propio camino dentro del género criminal. Varias de sus novelas policiales inspiraron películas exitosas y crearon fórmulas repetidas posteriormente década tras década. 
Hijo de un distinguido educador y de una cantante de ópera, James Mallahan Cain heredó de su madre el amor por la música y quería en un principio dedicarse profesionalmente a cantar, pero su progenitora se lo desaconsejó. En 1903 la familia Cain se trasladó a Chestertown, Maryland, donde el padre fue nombrado presidente del Washington College, universidad donde James se graduaría. Decidido a ser escritor, en 1914 empezó a trabajar como reportero en dos periódicos de Baltimore. En 1916, durante la I Guerra Mundial, fue reclutado por el ejército estadounidense y en 1918 pasó el último año de la contienda en Francia escribiendo para una revista militar. A su retorno continuó con su labor periodística escribiendo editoriales, artículos y relatos en diversos periódicos y revistas en Nueva York, e incluso una olvidada pieza teatral. Más adelante trabajó como guionista en Paramount Pictures, pero sus escritos pocas veces fueron respetados por la productora y, al igual que muchos otros escritores de su tiempo, Cain nunca se adaptó a los rigores de la industria cinematográfica y pasó bastante desapercibido en un Hollywood al que se mantuvo ligado alrededor de quince años, siendo su nombre acreditado en sólo tres films. No obstante, su estancia allí le descubrió California como escenario temático y le dio una marcada visión cinematográfica a su estilo literario.
Inscrita en el naciente género de la novela negra (aún no denominada así por entonces), su primera novela El cartero siempre llama dos veces (1934) desarrolla una interesante intriga con acertada descripción de ambientes y personajes: la historia de una infidelidad que desemboca en un asesinato, formulada con precisión, dureza y desgarro (ya presentes en obras precedentes de Dashiell Hammett). Calificada de obscena, a poco de su publicación se convirtió en un bestseller y la más popular de toda su producción. Después publicó otra de sus mejores novelas, Doble indemnización (1936), también conocida como Pacto de sangre, que narra con lenguaje audaz y conciso cómo la esposa de un acaudalado hombre de negocios seduce a un agente de seguros, urdiendo con él un plan para asesinar a su marido, consistente en asegurar al empresario, acabar con su vida simulando un accidente y disfrutar juntos de una suculenta indemnizacion. Pero ningun plan tiene éxito si no se puede confiar en la otra parte y el agente descubre que ha sido utilizado de la forma más retorcida que jamás podria haber imaginado. En Serenata (1937) se desvía del género negro abocándose al melodrama: un famoso cantante norteamericano de ópera, al que en los mejores momentos de su carrera la voz le comienza a fallar, decide exiliarse a México; allí deambula actuando en locales de mala muerte cuando conoce a una atractiva prostituta y cree que sus desventuras parecen acabar regresando con ella a su país. El estafador (1938) es un relato breve donde son de nuevo los amores peligrosos el desencadenante de todo tipo de infortunios. En Mildred Pierce (1941), ambientada en los años de la Gran Depresión, se retrata la lucha diaria de una valiente mujer separada que, a medida que prospera económicamente, debe afrontar la ambición e ingratitud de su desaprensiva hija, dispuesta a aprovechar el esfuerzo ajeno en beneficio propio. El tema de Ligeramente escarlata (1942) es la corrupción en las altas esferas de una ciudad como resultado de la infiltración de los gangsters en la vida política y pública. 
Al tiempo que sus primeras novelas estaban siendo llevadas al cine, Cain comenzó a fabular historias centrándose más en el sexo y las relaciones que suscita que en que las tramas policíacas que habían sustentado sus anteriores potentes relatos, utilizando su narrativa para exprimir sus perturbadoras obsesiones sexuales. Así en Más allá del deshonor (1946), una novela histórica ambientada en los días de la Guerra de Secesión y en plena edad de oro de los grandes burdeles, o La mariposa (1947), una historia que se desarrolla en ambientes mineros donde un padre se enamora perdidamente de su hija, con la que llega incluso a mantener una relación carnal.
Novelas posteriores como La polilla (1948), Mujer pecadora (1948), Mujer celosa (1950), Galatea (1953), Mignon (1962), La esposa del mago (1965), Al final del arco iris (1975), El instituto (1976) o las postumamente publicadas La isla encantada (1985) y La camarera (2012) no lograron el éxito financiero y popular de sus libros anteriores y han recibido menor valoración de lectores y crítica.
James M. Cain se casó en cuatro ocasiones, finalizando sus tres primeros matrimonios en divorcio y el cuarto en viudez. Sus esposas fueron: Mary Rebekah Clough (1920-1927), Elina Sjöstedt Tyszecka (1927-1943), la actriz Aileen Pringle (1944-1946), y Florence Macbeth (1947-1966), una cantante de ópera retirada. No tuvo hijos propios. En su vida privada, Cain cayó en el alcoholismo y fue siempre un hombre muy pendenciero, terco y solitario. En 1948, cuando su éxito comenzaba a decaer y los estudios ya no contaban con él, se trasladó con su última esposa a una pequeña localidad de Maryland, donde continuó escribiendo, ya sin el éxito pretérito, hasta su muerte a la edad de 85 años.



Algunas películas basadas en novelas de James M. Cain:

El cartero siempre llama dos veces
  
-  Le dernier tournant (1939), dirigida por Pierre Chenal, con Fernand Gravey, Michel Simon y Corinne Luchaire.
Ossessione (1943), dirigida por Luchino Visconti, con Clara Calamai y Massimo Girotti.
El cartero siempre llama dos veces (1946), dirigida por Tay Garnett, con Lana Turner y John Garfield.
El cartero siempre llama dos veces (1981), dirigida por Bob Rafelson, con Jack Nicholson y Jessica Lange.

Doble indemnización

Perdición (1944), dirigida por Billy Wilder, con Fred MacMurray, Barbara Stanwyck y Edward G. Robinson.

Serenata

Dos pasiones y un amor (1956), dirigida por Anthony Mann, con Mario Lanza, Joan Fontaine, Sara Montiel y Vincent Price.

El estafador

-  El dinero y la mujer (1940), dirigida por William K. Howard, con Jeffrey Lynn y Brenda Marshall
 
Mildred Pierce

Alma en suplicio (1945), dirigida por Michael Curtiz, con Joan Crawford, Jack Carson, Zachary Scott, Eve Arden, Ann Blyth y Bruce Bennett.
Mildred Pierce (2011), miniserie televisiva dirigida por Todd Haynes, con Kate Winslet, Guy Pearce y Evan Rachel Wood.

Ligeramente escarlata

Ligeramente escarlata (1956), dirigida por Allan Dwan, con John Payne, Arlene Dahl y Rhonda Fleming

La mariposa 

La marca de la mariposa (1982), dirigida por Matt Cimber, con Stacy Keach, Pia Zadora y Orson Welles.

La isla encantada

La chica del Cadillac (1995), dirigida por Lucas Platt, con Erika Eleniak y William McNamara.


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