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martes, 26 de septiembre de 2017

Julie London - What is this thing called love?

JULIE LONDON (Santa Rosa, California, UK, 26-9-1926 / Encino, California, US, 18-10-2000): IN MEMORIAM

Hoy es aniversario natal de la cantante y actriz estadounidense Julie London. Llamativa belleza de profunda voz lánguida y sensual, tuvo una importante carrera discográfica como intéprete de standards, cuya audición aún sigue cautivando al oyente y, paralelamente, otra más modesta en el cine y la televisión.
Nacida Julie Peck en el seno de una familia dedicada al vaudeville, a los tres años se trasladó con sus padres a San Bernardino, California (donde hizo su debut como cantante en una radio local) y, a los catorce, a Los Angeles, donde en 1944 se graduó en la Hollywood Professional School. Antes de aparecer en películas fue pinup y modelo de calendarios, y empezó a cantar con el nombre de Gayle Peck. Su debut como actriz cinematográfica, ya como Julie London, se produjo en Nabonga (1944), una producción de serie B de aventuras africanas, que dirigió Sam Newfield y protagonizó  Buster Crabbe. 
Su filmografía incluye títulos como La casa roja (1947) de Delmer Daves, thriller de intriga con Edward G. Robinson y Lon McCallister, Raíces de pasión (1948) de George Marshall, drama ambientado en la Guerra de Secesión Americana, con Van Heflin, Susan Hayward y Boris Karloff, Puente de mando (1949) de Delmer Daves, film bélico protagonizado por Gary Cooper, El regreso del pionero (1950) de Richard L. Bare, western con Gordon MacRae, Una rubia en la cumbre (1956) de Frank Tashlin, comedia con Tom Ewell, Jayne Mansfield y Edmond O'Brien, Cenizas de odio (1957) de Hall Bartlett y Jules Bricken, western con Jeff Chandler y Joanne Dru, Más rápido que el viento (1958) de Robert Parrish, western con Robert Taylor y John Cassavetes, El hombre del oeste (1958) de Anthony Mann, western con Gary Cooper que fue su película más importante, Más allá de Río Grande (1959) de Robert Parrish, western con Robert Mitchum, ¡Alló...! Le habla el asesino (1960) de Hubert Cornfield, thriller criminal con Edmond O'Brien y Laraine Day, o Cara o cruz (1961) de Joseph M. Newman, drama biográfico sobre el actor George Raft, con Ray Danton y Jayne Mansfield. Simultáneamente, desde 1954, intervino en gran número de series televisivas y programas de variedades. Entre 1972 y 1979 fue una de las protagonistas de la serie "Emergencias".
Su carrera como cantante incluye 32 álbumes, siendo su mayor hit la canción Cry me a river. Según Billboard, Julie London fue la más popular vocalista femenina de 1955 a 1957.
Entre 1947 y 1954 estuvo casada con el actor, guionista y director Jack Webb, con quien tuvo dos hijas, finalizando el matrimonio en divorcio. Su segundo marido fue el actor, músico y cantante Bobby Troup, con el que contrajo matrimonio en 1959 y de quien enviudó en 1999. Desde 1995, año en que Julie London sufrió una hemorragia cerebral, su salud emperoró, falleciendo cinco años después a los 74.



What is this thing called love? es una canción escrita por Cole Porter para el musical "Despierta y sueña", estrenado en Londres y Broadway en 1929. Con el tiempo se convirtió en un popular standard de jazz. Julie London la incluyó en su álbum Julie is her name, Volume II (1958).



What is this thing called love?  (lyrics)

What is this thing called love?
This funny thing called love?
Oh, who can solve this mystery?
Why should it make a fool of me?
I saw you there one wonderful day
You took my love and threw it away
That's why I ask the Lord in Heaven above
What is this thing called love?

What is this thing called love?
This funny thing called love?
Oh, who can solve this mystery?
Why should it make a fool of me?
I saw you there one wonderful day
You took my love and then you threw it away
That's why I ask the Lord in Heaven above
What is this thing
This funny thing
What is this thing called love?


Los Angeles - 98.6

EVOCACIÓN DE LOS ANGELES

Los Angeles fue un grupo español de música pop que sobresalió durante las décadas de los años 60 y 70. Tal día como hoy, en 1976, fallecieron en accidente de circulación dos de sus miembros, Alfonso 'Poncho' González y José Luis Avellaneda, y un tercero, Carlos Alvárez, sufrió graves lesiones que le mantendrían largo tiempo hospitalizado. La vida de Los Angeles acabó ahí, pero no así el recuerdo que dejaron en muchos de sus admiradores.
Empezaron como quinteto en Granada en 1963 con el nombre de Los Angeles Azules y grabaron tres e.p.s de escasa repercusión. En 1966, ya como cuarteto, pasaron a llamarse Los Angeles. La formación incluía a Francisco Javier Muñoz (bajista), Carlos Álvarez (guitarra solista y segunda voz), Agustín Rodríguez (guitarra rítmica) y Poncho González (cantante y batería). El primero de ellos pronto sería remplazado por Paco Quero. Descubiertos por el productor musical Rafael Trabucchelli, fueron contratados por el sello Hispavox e iniciaron su escalada a la fama con el single Escápate / ¿Has amado alguna vez? (1967), sendas versiones de Georgie Fame y Dave Clark Five. Su primera entrada en las lístas de éxitos españolas se produjo con su versión de 98.6 (1967) de Keith, a la que siguieron otras versiones de hits foráneos como El silencio es oro (1967) o Dime, dime (1968). Su sonido en esos momentos se basaba en un espléndido juego de armonías vocales, un buen directo, cierto aire beat en las instrumentaciones y unas melodías que entraban de lleno en el pop más comercial. Lograron su mayor éxito discográfico con Mañana mañana (1968), pero ese año el servicio militar reclamó a tres de los miembros del grupo (todos excepto Poncho), siendo sustiuídos dos de ellos por los guitarristas/bajistas Santiago Martínez Villa-Señor y Pepe Robles, mientras Carlos continuó gracias a los permisos que le dieron en el cuartel. Justamente, Robles y González fueron los autores de su primer éxito propio, Creéme (1968), al que siguieron Momentos (1969), Lo mucho que te quiero (1969), Cada día (1969), Mónica (1970), Sueños (1970), Oho-aha (1971), Abre tu ventana (1971), Una vez juré (1972) y otras canciones de menor repercusión.  En 1972 uno de sus fundadores, Agustín Rodríguez, dejó el grupo, en un momento en que su popularidad decrecía, para ser inmediatamente sustituido por José Luis Avellaneda (su verdadero nombre era José Luis García Román). El último éxito, aun menor, de Los Angeles, fue Raquel (1975).
El terrible accidente que acabó con la vida de Poncho y Jose Luis concluyó de forma dramática la trayectoria de Los Angeles, que, rehechos con otros componentes, reaparecieron en diversas ocasiones muchos años después.




98.6 (Fischoff/Powers), el único éxito importante del cantante estadounidense Keith, con el que en 1966 llegó al nº 7 en las listas de Billboard, fue versionado en 1967 (con letra en castellano de J. M. Pater) por Los Angeles, cuyo single superó en popularidad a su precedente en las listas de éxitos españolas.

lunes, 25 de septiembre de 2017

William Faulkner (New Albany, Mississippi, US, 25-9-1897 / Byhalia, Mississippi, US, 6-7-1962): In memoriam

ESTILISTA EXUBERANTE Y RUPTURISTA

Hoy se cumplen ciento veinte años del nacimiento del escritor estadounidense William Faulkner. Novelista, autor de relatos cortos y poeta, se le considera uno de los más grandes e influyentes autores del siglo XX, así como uno de los padres de la novela contemporánea. Su literatura está marcada por el tránsito de la arcaica sociedad sureña -en la que pasó la mayor parte de su vida y que conocía muy bien- a una moderna, y por temas como las distinciones de clase y raza, el mundo rural, el retraso económico y la violencia, que a pesar de su localismo adquieren una proyección universal. La leyenda presenta al autor como un escritor compulsivo, que trabajaba de noche y en largas sesiones, mito que cultivó él mismo y que encuentra su mejor reflejo en su personalísimo estilo, construido a partir de frases extensas y atropelladas, de gran barroquismo y potencia expresiva; criticado en ocasiones por su carácter excesivo, pero a cuya fascinación es difícil sustraerse y que se impuso finalmente a los críticos. Antes reconocido en Europa que en su propio país, recibió el Premio Nobel de Literatura en 1949 y el título de Caballero de la Legión de Honor francesa en 1951. Dos de sus novelas ganaron el premio Pulitzer respectivamente en 1955 y 1962, este último concedido postumamente en 1963.
Nacido William Cuthbert Falkner, era el mayor de los cuatro hijos varones de una familia tradicional sureña, marcada por los recuerdos de la guerra de Secesión. Desde 1902 se crió en la cercana población de Oxford, donde la escasa atención que de adolescente prestaba a sus estudios anduvo paralela a su avidez lectora. Intentó combatir en la Primera Guerra Mundial, pue no fue aceptado en el ejército debido a su bajo peso y estatura. En 1918 cambió su nombre de Falkner a Faulkner y entre 1919 y 1920 asistió a la Universidad de Mississippi, donde estudió lengua inglesa. En esa época comenzó su trayectoria literaria escribiendo poesía y relatos cortos. 
Después de ejercer varios oficios, se mudó a New Orleans, Louisiana, donde publicó su primer libro de poemas, El fauno de mármol (1924). Dos años después, tras encontrar cierta estabilidad económica trabajando como periodista, vio la luz su primera novela, La paga de los soldados (1926). A pesar de que su vida transcurrió en su mayor parte en el Sur, que le serviría de inspiración literaria casi inagotable, viajó bastante: conocía perfectamente ciudades como Los Ángeles, Nueva York o Toronto y residiría casi cinco años en París.
En  novelas posteriores creó Yoknapatawpha, un condado ficticio en donde ambienta buena parte de su obra. La primera de estas fue Sartoris (1929), que, inspirada en la figura de su bisabuelo, retrata la decadencia de la aristocracia de Mississippi tras la guerra civil americana. Le siguió El ruido y la furia (1929), para muchos su mejor novela y un indudable clásico del siglo XX. De marcado tono experimental, en sus páginas la anécdota es narrada por cuatro voces distintas, entre ellas la de un retrasado mental, siguiendo la técnica del 'torrente de conciencia', es decir, la presentación directa de los pensamientos que aparecen en la mente antes de su estructuración racional. El experimentalismo de Faulkner siguió apareciendo en sus siguientes novelas: Mientras agonizo (1930), obra de gran complejidad en su construcción, narrada en presente por quince personajes distintos en cincuenta y nueve breves monólogos interiores; Santuario (1931), controvertida novela que se ocupa de la violación y secuestro de una universitaria durante la era de la Prohibición, que a la larga resultó su obra más vendida; Luz de agosto (1932), que retrata la violencia desaforada que anida en una sociedad traumatizada por la paranoia racista; ¡Absalón, Absalón! (1936), donde la estructura temporal del relato se convierte en laberíntica, al seguir el hilo de la conversación o del recuerdo, en lugar de la linealidad de la narración tradicional; Las palmeras salvajes (1939), novela única formada por dos historias, con los capítulos intercalados, de modo que se establece entre ellas un juego de ecos e ironías nunca cerrado por sus lectores ni por los críticos; o El villorrio (1940), primera de la trilogía sobre la ficticia familia Snopes, que se completaría con La ciudad (1957) y La mansión (1959). De sus Cuentos reunidos (1950) sobresalen al menos dos clásicos absolutos: "El broche" y, sobre todo, "Una rosa para Emily", un relato que es la definición de todo un estilo: el gótico sureño.
De forma más lucrativa, también trabajó como guionista en Hollywood, colaborando en los guiones de varias películas de películas de Howard Hawks, como Vivamos hoy (1933), Camino a la gloria (1936), Tener y no tener (1944), El sueño eterno (1946) y Tierra de faraones (1955), y en Redención (1937) de Tay Garnett. También intervino en otros guiones de films donde no fue acreditado o que no llegaron a producirse.
En 1949 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura. También ganó, entre otros, sendos premios Pulitzer por sus novelas Una fábula (1955) y Los rateros (1962). A pesar de haber conseguido reconocimiento en vida, e incluso relativamente joven, Faulkner vivió muchos años sumido en un alcoholismo destructivo. Sus últimos años transcurrieron entre honores, conferencias, viajes y curas de desintoxicación, lo que da la impresión de una angustia creciente y nunca resuelta.
William Faulkner se casó en 1929 con Estelle Oldham, su antigua novia de juventud, después de que ella se divorciase de su primer marido. La pareja se estableció en la población de Oxford y tuvo dos hijas: Alabama, que falleció poco después de su nacimiento en el año 1931, y Jill, nacida en 1933. También crió a los hijos del anterior matrimonio de Estelle: Victoria y Malcolm. El escritor también tuvo relaciones extramaritales con Meta Carpenter, secretaria de Howard Hawks; Joan Williams, una joven escritora, y Else Jonsson, viuda de un periodista sueco. En sus últimos años tuvo dos graves caídas accidentales montando a caballo, en 1959 y en 1962. La segunda le provocó una trombosis que desembocó en un fatal fallo cardiaco que acabó con su vida a los 64 años.


domingo, 24 de septiembre de 2017

Pedro Almodóvar - Trailer para amantes de lo prohibido

SÓLO PARA AMANTES DE ALMODÓVAR

El cineasta español Pedro Almodóvar cumple hoy 68 años. En 1985, a poco del estreno de su cuarta película ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984), a partir de la cual comenzó a recibir amplio reconocimiento popular, dirigió el cortometraje Trailer para amantes de lo prohibido, un encargo de TVE para el programa "La edad de oro", conducido por la hoy desaparecida Paloma Chamorro. Las constantes estilísticas de la primera etapa de su carrera están bien presentes aquí: precariedad de presupuesto, influencia de directores como Fassbinder o John Waters, su peculiar y desvergonzado humor, su gusto por el pastiche melodramático, su interés por amas de casa alienadas o por chicas de vida marginal y, desde luego, la recurrencia a las más variopintas canciones populares integradas en la acción y usadas como playback por sus estrafalarios personajes.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Gino Paoli - Che cosa c'è

TRIBUTO A GINO PAOLI (Monfalcone, Italia, 23-9-1934)

El cantautor italiano Gino Paoli, maestro de la música romántica de su país, cumple hoy 83 años. Con una importante discografía que supera los treinta álbumes, además de numerosos y memorables éxitos personales de trascendencia internacional como Sapore di sale, sus canciones han sido grabadas por intérpretes como Mina, Ornella Vanoni, Claudio Villa, Gianni Morandi, Patty Pravo, Franco Battiato y muchos otros, e incluidas en films, como es el caso de Senza fine. También ha ayudado a triunfar a otros cantautores como Fabrizio De André o Lucio Dalla, colaborado con otros artistas y compuesto bandas sonoras para películas. Aún hoy día, convertido en intérprete de culto, continúa grabando y dando conciertos dentro y fuera de Italia.
Hijo de un ingeniero naval, Gino Paoli se trasladó a Génova con su familia a pocos meses de nacer. A esta ciudad mediterránea ha permanecido ligado el resto de su vida y en ella reside en la actualidad. Su madre, que era pianista, le transmitió el amor por la música, aunque Gino empezó profesionalmente como diseñador publicitario y pensó en un principio dedicarse a la pintura.  En su juventud compartió ideario cultural y estético (individualismo, vida bohemia, filosofía anarquista, influencias de la literatura existencialista o beatnick, cantautores franceses de la Chanson como Aznavour, Brel, Brassens o americanos como Dylan o Cohen) con sus amigos que con él formaron el primer núcleo de la llamada Escuela Genovesa. Entre ellos estaban los futuros cantautores Luigi Tenco (con quien formó parte del grupo I Diavoli del rock), Umberto Bindi, Sergio Endrigo, Bruno Lauzi, Fabrizio De André (todos ellos hoy desaparecidos), a los que hay que añadir a los hermanos Gianfranco Reverberi y Gian Piero Reverberi, músicos y arregladores que promovieron este movimiento musical en Milán desde finales de los años 50.
Gino Paoli comenzó su carrera discográfica en 1959, si bien sus primeras grabaciones a 45 r.p.m. apenas alcanzaron repercusión en un primer momento, entre ellas: La tua mano (1959), Senza parole (1959), La gatta (1960), Io vivo nella luna (1960), Il cielo in una stanza (1960) o Sassi (1960). Su suerte cambió cuando la entonces emergente Mina grabó Il cielo in una stanza, convirtiendo esta canción, inspirada en una experiencia prostibularia, en un hit de enorme éxito en Italia. Poco después Paoli debuta en Sanremo 1961 con la canción Un uomo vivo, que canta a doble versión junto a Tony Dallara, vencedor de la edición precedente del festival, clasificándose en el décimo puesto en la final. Ese mismo año edita su primer álbum e inicia una relación amorosa (y en el futuro también amistosa y profesional) con la cantante Ornella Vanoni, fuente de inspiración de sus siguientes baladas, entre ellas, Senza fine (1961), Gli innamorati sono sempre soli (1961), Me in tutto il mondo (1961) o Che cosa c'è (1962). Suceden asímismo grabaciones de canciones como Devi sapere (1962), versión de "Il faut savoir" de Aznavour, Non andare via (1962), versión de "Ne me quitte pas" de Brel, Anche se (1962), Le cose dell'amore (1962), Basta chiudere gli occhi (1963)... etc.
Al parecer, Paoli nunca supo resistirse a la seducción femenina. Casado con Anna Fabri, conoce en el verano de 1962 a la casi debutante actriz Stefania Sandrelli, a la sazón con dieciséis años, ambos se enamoran y ella queda embarazada, mientras su esposa también lo estaba de su primer hijo. Ambos vástagos nacerían en 1964: su hijo legítimo Giovanni y su hija natural, la futura actriz Amanda Paoli, venida al mundo en una clínica suiza. Al estar él casado y ser menor la Sandrelli, el escándalo mediático fue mayúsculo en la pudibunda sociedad italiana de la época. Paradojicamente, mientras Paoli se encuentra en la cima profesional al conseguir el mayor hit de toda su carrera con Sapore di sale (1963), sonando a toda horas en la radio, la televisión y los tocadiscos de media Italia, en el verano de ese año, tras un arrebato pasional, intenta quitarse la vida disparándose en el pecho con una pistola. La bala quedó alojada muy cerca del corazón. El cirujano que lo atendió no consideró necesario operarlo, dada la situación extremadamente grave del suicida, que se hallaba en coma. Su muerte parecía cuestión de horas, pero logró salvarse. Cincuenta y cuatro años después, el proyectil continúa situado en el pericardio de Paoli y el cantautor refiere que sólo le ocasiona problemas al pasar por detectores de metales en aeropuertos o similares. Sapore di sale, canción veraniega inspirada por la Sandrelli -en cuya grabación colaboraron Ennio Morricone, que hizo los arreglos orquestales, y Gato Barbieri, que tocó el saxo- estaría destinada a convertirse en uno de los mayores clásicos de la historia del pop italiano.
Vuelve a Sanremo en 1964 con Ieri ho incontrato a mia madre, que, también interpretada por el chileno Antonio Prieto, se clasifica finalista. Otras composiciones suyas recordadas en lo sucesivo serán Vivere ancora (1964) o Rimpiangerai, rimpiangerai (1965). En Sanremo 1966 no consigue alcanzar la final con La carta vincente. Vendrán después A che cosa ti serve amare (1966), Il mondo in tasca (1967), Se Dio ti da (1968), Come si fa (1968), Albergo a ore (1969), versión de "Les amants du jour" de la Piaf, Con chi fai l'amore Mimi (1971), Col tempo (1972), versión de "Avec le temps" de Ferré, Amare per vivere (1972) y muchos otras canciones que los años han revalorizado. En 1974 obtiene éxito de crítica con su álbum I semafori rossi non sono Dio, que incluye canciones de Joan Manuel Serrat como Mediterraneo. En la década de los años 70 Paoli hubo de luchar para rehabilitarse de su afición por el alcohol y las drogas.
Otros importantes hits posteriores fueron Una lunga storia d'amore (1984), Ti lascio una canzone (1985), precioso tema que interpretó en diversas ocasiones junto a su amiga Ornella Vanoni, Cosa farò da grande (1986), Questione di sopravvivenza (1988) o Quattro amici (1991). En Sanremo 1989 Questa volta no fue decimotercera y en Sanremo 2002 Un altro amore consiguió el tercer puesto. En este festival recibió un premio a su carrera en 2004. Entre 1987 y 1992 también se dedicó a la política y fue elegido diputado en una formación de izquierdas. Con Paola Penso, su esposa desde 1991, ha tenido otros dos hijos, nacidos en 1980 y 1992.

  - Seguir leyendo: http://www.libertaddigital.com/cultura/musica/2014-09-21/gino-paoli-sigue-cantando-en-visperas-de-cumplir-80-anos-1276528697/
  

Che cosa c'è, una de las canciones más clásicas y conocidas de Gino Paoli, apareció en single en 1963 inmediatamente después de Sapore di sale y encabezó su tercer álbum Basta chiudere gli occhi (1964).

Maria Callas - Ah, non credea mirarti (La sonnambula, Bellini)

VINCENZO BELLINI (Catania, Reino de las dos Sicilias, 3-11-1801 / Puteaux, Reino de Francia, 23-9-1835): IN MEMORIAM

Hoy es aniversario del fallecimiento del compositor italiano de ópera Vincenzo Bellini. Con él se culmina lo que se ha dado en llamar bel canto, que se caracteriza por la belleza y el refinamiento en el fraseo y la musicalidad así como por la precisión y agilidad en la vocalización. El bel canto, que tuvo sus inicios con Gioacchino Rossini y siguió con Gaetano Donizetti, alcanzó con Bellini su quintaesencia y máximo esplendor. Artista meticuloso, su música, compuesta para virtuosos del canto, minimiza las diferencias clásicas entre arias y recitativos, manteniendo la tensión dramática, y permite a la voz un excepcional lucimiento, pero no la utiliza como un modo de exhibición, sino que la ajusta al texto, iniciando así el tránsito a un modo mucho más realista de componer ópera, tendencia que seguirán los compositores que más tarde le sucederían. En su corta vida fue autor de diez óperas, entre las que las más conocidas son La sonnambula, Norma e I puritani, consideradas sus obras maestras, que le señalan como el compositor romántico italiano más genuino de la primera mitad del siglo XIX.
Hijo de un  organista, Vincenzo Bellini recibió su primera formación músical a través de su padre y, sobre todo, de su abuelo, que era compositor y supo ver claramente la capacidad que tenía su nieto para la música. Fue un niño precoz que a los diez años ya había compuesto algunas piezas de carácter religioso y obritas de salón. Gracias a una beca del Duque de Sammartino, ingresó en 1819 en el Conservatorio di San Sebastiano en Nápoles, donde estudió armonía, contrapunto y composición. Su capacidad creativa era espectacular y lo demostraría sobradamente más adelante.
Después de componer música sacra y de cámara, además de varias obras sinfónicas entre las que se cuenta un Concierto para oboe, se inclinó a la composición de óperas. Bellini fue un gran seguidor y amigo de Gioacchino Rossini y su influencia es evidente sobre todo en sus primeras obras, pero pronto adquiriría su propio estilo, que se define por una gran pureza vocal, conseguiendo agradar y emocionar de manera extraordinaria a partes iguales. En el Conservatorio de Nápoles presentó su primera ópera Adelson e Salvini (1925), a cuyo estreno asistió Domenico Barbaja, el empresario del Teatro San Carlo de Nápoles y de La Scala de Milán. Barbaja le encargó su segunda ópera, Bianca e Fernando (1926), que se estrenó en Nápoles y lo llevó a Milán para el estreno de la tercera, que fue Il pirata (1827), ópera que le dió la fama definitiva. En esta ópera, se inició la colaboración de Bellini con el libretista Felice Romani, de notable prestigio por haber sido colaborador de Rossini y Donizetti. Posteriormente compuso La straniera (1829), que tuvo una buena acogida, aunque no así la siguiente, Zaira (1829), que fracasó en su estreno en la ciudad de Parma. Sin embargo, este tropiezo no interrumpió la progresión ascendente de Bellini, que demostró su gran creatividad en sus siguientes óperas: Capuletti e Montecchi (1830), La sonnambula (1831) y la grandiosa Norma (1931). Estas dos últimas se convirtieron pronto en sus dos óperas más populares y le dieron fama internacional. Particularmente Norma es su obra más difundida, en la que destaca la bellísima y celebérrima aria "Casta diva", constituyendo el de su protagonista uno de los grandes roles (y probablemente el más difícil) para soprano dentro del repertorio operístico internacional. Durante el siglo XX destacó en este papel María Callas, que fue la más famosa Norma de todos los tiempos y con la que en numerosas ocasiones conquistó los más prestigiosos teatros del mundo.
Volvió a colaborar con Romani en la ópera Beatrice di Tenda (1833), pero compositor y libretista tuvieron un desencuentro y ahí se acabó su fructífera colaboración. Bellini disfrutaba del éxito que sus óperas alcanzaban en ciudades como Londres y, sobre todo, París. En esta última, y aconsejado por Rossini, planeaba la presentación de su siguiente ópera. El libreto de la misma lo elaboró el conde Carlo Pepoli, y en el Théâtre Italien de Paris vió la luz uno de sus mayores éxitos: I puritani (1835), ópera por la que recibió el título de Caballero de la Legión de Honor francesa. Su pasión por la música lo mantenía día y noche ante el piano, lo que afectó a su salud. Ese mismo año, Bellini planeaba regresar a su Italia natal, pero una repentina infección intestinal interrumpió la vida y la carrera de este brillante músico, falleciendo cerca de París a la edad de 33 años. Una muerte que sorprendió a todo el mundo, incluyendo a su amigo Rossini, que pidió incluso que se le practicara la autopsia para constatar que su muerte se debía a causas naturales, como efectivamente así fue. Bellini fue enterrado en el Cementerio parisino Père Lachaise, donde permaneció durante más de 40 años hasta el traslado de sus restos a Catania en 1876.



El estilo lírico de Bellini, caracterizado por una suave melancolía, se manifiesta claramente en La sonnambula, cumbre del belcantismo operístico decimonónico. Prueba de ello es Ah, non credea mirarti, preciosa aria correspondiente al final del Cuadro II del Acto II de dicha ópera. En el video se puede apreciar la delicada y sentida interpretación que Maria Callas hizo de ella en esta grabación televisiva de 1965 con orquesta dirigida por Georges Prêtre.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Sam Wood (Philadelphia, Pennsylvania, US, 10-7-1884 / Hollywood, California, US, 22-9-1949): In memoriam

PROLÍFICO Y EFICAZ

Hoy se cumplen sesenta y ocho años del fallecimiento del director y productor cinematográfico estadounidense Sam Wood. Artesano experimentado pero impersonal, comenzó en el cine silente dirigiendo vehículos para Wallace Reid y Gloria Swanson, pasando después a M-G-M, estudio para el que rodó con solvencia dramas y comedias al servicio de muchas de sus principales estrellas, y finalmente diversificó su carrera en los años 40, trabajando para varios estudios en películas (generalmente adaptaciones literarias) de distintos géneros, algunas de las cuales constituyen lo más destacado de su filmografía. La mayoría de los títulos que dirigió obtuvieron notable éxito en taquilla y Wood fue candidato en tres ocasiones al Oscar al mejor director, premio que nunca consiguió.
Tras fracasar como agente inmobiliario, Samuel Grosvenor Wood llegó a un naciente Hollywood, donde comenzó a trabajar primero como figurante y poco después como actor con el seudónimo de Chad Applegate. Entre 1915 y 1919 fue ayudante de dirección de Cecil B. De Mille y en la década siguiente debutó como director con la comedia dramática silente Relámpago (1920), con protagonismo de Wallace Reid, a la que siguieron otros títulos asímismo protagonizados por este actor, como El ciclón (1920), De pies a cabeza (1920), Medicina legal (1920), ¿Por qué tan deprisa? (1920), u otros protagonizados por Gloria Swanson, como A los hombres (1921), Bajo el látigo (1921), Estrategia femenina (1921), que reunió a Reid y Swanson, A las mujeres (1922), Su jaula dorada (1922), Más fuerte que su amor (1922), que contó también con la presencia de Rudolph Valentino, La extraña señora Bellew (1922), Un yanqui en Argentina (1922), Hijas pródigas (1923) y La octava esposa de Barba Azul (1923), u otros como El infierno del oro (1924), western con Pat O'Malley y Dorothy Mackaill, Por su honra (1925), drama con Kenneth Harlan y Helene Chadwick, Radiante juventud (1926), comedia con Charles 'Buddy' Rogers, o El amor hace milagros (1927), comedia con Karl Dane y George K. Arthur.
En 1927 fue contratado por Metro-Goldwyn-Mayer, estudio donde transcurrió la mayor parte de su carrera. En él su primer film fue La gloria del colegio (1927), comedia al servicio de Marion Davies, dirigiendo después Un flirteo a la moda (1928), drama con Norma Shearer, De millonario a periodista (1928), comedia con William Haines y Anita Page, o ¡Vaya una vida! (1929), comedia con las hermanas Rosetta Duncan y Vivian Duncan. Ya en el cine sonoro, dirigió En cada puerto un amor (1930), drama romántico con John Gilbert, Pagada (1930), drama con Joan Crawford, Con el frac de otro (1931), comedia con William Haines y Dorothy Jordan, Con el agua al cuello (1931), comedia con  Robert Montgomery, Hazte rico pronto (1931), comedia con William Haines, Juventud triunfante (1932), drama romántico con Ramon Novarro, Prosperidad (1932), comedia dramática con Marie Dressler y Polly Moran, Una noche en El Cairo (1933), drama romántico de aventuras con Ramon Novarro y Myrna Loy, Tú eres mío (1933), drama romántico con Jean Harlow y Clark Gable, El difunto Christopher Bean (1933), comedia con Marie Dressler y Lionel Barrymore, Mademoiselle Doctor (1934), thriller de espionaje con Myrna Loy y George Brent, La destrucción del hampa (1935), drama criminal (para United Artists) con Richard Arlen, Virginia Bruce, Alice Brady y Bruce Cabot, Una noche en la ópera (1935), memorable comedia con los Hermanos Marx, Jaque al rey (1935), drama criminal con Myrna Loy y Spencer Tracy, Una hora en blanco (1936), drama con Loretta Young y Franchot Tone, Un día en las carreras (1937), otra divertida comedia con los Hermanos Marx, Madame X (1937), melodrama criminal con Gladys George, Warren William y John Beal, Cadetes del mar (1937), drama con Robert Young, James Stewart y Lionel Barrymore, Horizontes de gloria (1938), drama con Freddie Bartholomew y Mickey Rooney, Uña y carne (1938), drama con Wallace Beery y Mickey Rooney, Adiós, Mr. Chips (1939), drama de época  rodado en Inglaterra que obtendría siete candidaturas al Oscar (una de ella para Wood como mejor director), con Robert Donat (el único que lo ganó, como actor principal) y Greer Garson, o Caballero y ladrón (1939), producción de Samuel Goldwyn, a modo de comedia de intriga, con David Niven y Olivia de Havilland. Su contrato con M-G-M acabó con Wood sustituyendo durante veinticuatro días a un agotado Victor Fleming en el rodaje de Lo que el viento se llevó (1939), película en la que participaron varios directores pero que se estrenó acreditando sólo a Fleming, que había filmado la mayor parte del metraje.
En el último tramo de su carrera trabajó dirigiendo para diversos estudios películas como Sinfonía de la vida (1940), drama que adaptaba la obra "Nuestra ciudad" de Thornton Wilder, con William Holden y Martha Scott, Espejismo de amor (1940), drama con Ginger Rogers, Dennis Morgan y James Craig, por el que su protagonista femenina consiguió el Oscar a la mejor actriz y Wood su segunda nominación al mismo como mejor director, El diablo burlado (1941), comedia dramática con Jean Arthur, Robert Cummings y Charles Coburn, Abismo de pasión (1942), drama de época con Ann Sheridan, Robert Cummings, Ronald Reagan y Betty Field por el que Wood obtuvo su tercera candidatura al Oscar al mejor director, El orgullo de los Yanquis (1942), drama deportivo biográfico con Gary Cooper, Teresa Wright y Walter Brennan, Por quién doblan las campanas (1943), adaptación de la novela homónima de Ernest Hemingway sobre la Guerra Civil Española, a la que despojó de gran parte de su contenido antifascista, con  Gary Cooper e Ingrid Bergman, Casanova Brown (1944), comedia con  Gary Cooper y Teresa Wright, Lo que desea toda mujer (1945), comedia con Claudette Colbert y Don Ameche, La exótica (1945), drama de época basado en una novela de Edna Ferber, con  Gary Cooper e Ingrid Bergman, Latido (1946), drama con Ginger Rogers, Jean-Pierre Aumont, Adolphe Menjou y Basil Rathbone, o Abismos (1947), drama de época con Joan Fontaine, Patric Knowles, Herbert Marshall y Richard Ney.  Regresó a M-G-M para dirigir sus tres últimas películas: Sublime decisión (1948), drama bélico con Clark Gable, Walter Pidgeon, Van Johnson y Brian Donlevy, La historia de Stratton (1949), drama deportivo con James Stewart y June Allyson, y Emboscada (1950), western con Robert Taylor, John Hodiak y Arlene Dahl.
En los años 40 el conservadurismo de Wood creció y se hizo más agresivo: en 1944 fundó y asumió la presidencia de la ultraderechista Alianza Cinematográfica para la Preservación de los Ideales Americanos, tres años después apoyó al Comité de Actividades Antiamericanas, ante el que dalató a cuantos profesionales del cine consideraba él 'subversivos'. Sam Wood estuvo casado desde 1908 hasta su muerte con Clara Louise Roush, con la que tuvo dos hijas. Tras una reunión de la organización que presidía, en la que se enfureció contra un guionista liberal que les había demandado por difamación, Wood sufrió un infarto que acabó con su vida a los 66 años. En su testamento dejó dispuesto que nadie, incluídas sus hijas, podría heredarle hasta que se confirmase que nunca había sido comunista.




Françoise Hardy - Rendez vous d'automne

OÙ TU N'ES JAMAIS VENU

Una dulcemente melancólica canción otoñal (y una de mis favoritas) del repertorio de Françoise Hardy es "Rendez-vous d’automne" (Jean-Max Rivière / Gérard Bourgeois), aparecida en noviembre de 1966 en el álbum "La maison où j’ai grandi" y un mes después en un e.p. de la artista francesa.

Rendez vous d'automne  (paroles)

Comme s'en vont les nuages
Sur le gris bleu de la mer
Notre amour est à l'orage
Et mon cœur est à l'envers
Tout ce que la vie nous donne
Aujourd'hui je l'ai perdu
Par ce rendez-vous d'automne
Où tu n'es jamais venu
Je la dois à ton oubli
Cette larme sur ma joue
Ce n'est rien qu'un peu de pluie
Le vent effacera tout
Quel chemin pourrais-je prendre
Pour me détacher de toi
Qui n'a pas su ne comprendre
Quand tu étais près de moi
Mais pendant que tourbillonne
Le moindre de mes regrets
Toutes les feuilles frissonnent
Et s'envolent à jamais
Je la dois à ton oubli
Cette larme sur ma joue
Ce n'est rien qu'un peu de pluie
Le vent effacera tout
Mais plus le temps nous sépare
Plus il me laisse à penser
Qu'il reste de notre histoire
À peine de quoi pleurer



jueves, 21 de septiembre de 2017

Jorge Drexler - Telefonía

IDÉNTICOS SUSPIROS DESDE EL CANTAR DE LOS CANTARES

Está previsto que Salvavidas de hielo, el nuevo álbum de Jorge Drexler, salga mañana a la venta. He aquí el video promocional de su primer sencillo, Telefonía, que considero tangible prueba de que actualmente podemos seguir contando con el artista uruguayo como el cantautor más interesante y moderno en lengua española.

Jorge Drexler - Todo se transforma

CADA UNO DA LO QUE RECIBE, LUEGO RECIBE LO QUE DA

El cantautor uruguayo Jorge Drexler, afincado en España y conocido en toda América Latina, cumple hoy 53 años. Todo se transforma, una de sus composiciones más populares, apareció en Eco (2004), su álbum más vendido (y también mi preferido de su discografía). Aquí puede verse su videoclip.

Walter Scott (Edinburgh, Scotland, UK, 15-8-1771 / Abbotsford, Scotland, UK, 21-9-1832): In memoriam

PIONERO DE LA NOVELA HISTÓRICA

Hoy se cumplen ciento ochenta y cinco años del fallecimiento del escritor escocés Walter Scott. Novelista, poeta y biógrafo, su trabajo como traductor, editor y crítico, junto con sus novelas y poemas, hicieron de él una de las más prominentes figuras del romanticismo británico. Romanticismo presente en su obra, reflejo de su afición por lo pintoresco y el fulgor épico de gloriosas épocas pretéritas, pero no en su vida, que nada tuvo de bohemia o aventurera, a diferencia de muchos de sus coetáneos. Pionero en el género de la novela histórica, sus obra alcanzó fama internacional y está considerada como una de las más influyentes en el continente europeo, apreciándose su componente romántico en multitud de obras posteriores en distintos países. Sus novelas han sido llevadas al teatro, el cine y la televisión en multitud de ocasiones y su figura se alinea con la de los grandes autores de la literatura universal.
Tercero de los doce hijos de un notario, Walter Scott contrajo la poliomielitis a los dos años, enfermedad que le dejaría como secuela una cojera en su pierna derecha. Entre 1773 y 1775 fue enviado a vivir con sus abuelos, donde aprendió a leer, y hasta 1778, año de su regreso a Edimburgo, fue tratado de su dolencia en diferentes lugares de Inglaterra. Desde niño se sintió atraído por las leyendas escocesas, mostrando una vívida inclinación por conocer la historia y las costumbres tradicionales de su país, lo que, unido a su extraordinaria capacidad de memorizar, posteriormente constituiría el tema principal de muchos de sus poemas y novelas. A la edad de doce años empezó a estudiar lenguas clásicas y posteriormente Derecho en la Universidad de Edimburgo. 1792 fue el año de sus comienzos como abogado, actividad que ejerció durante algún tiempo. A la edad de veinticinco se inició profesionalmente en la literatura como traductor de obras en alemán. A finales de 1797 se casó con Charlotte Charpentier, hija de un noble francés afincado en Edimburgo, con la que tendría cinco hijos. En 1801 se integró en la misma logia masónica a que había pertenecido su padre. Un puesto como secretario judicial le dejó tiempo libre para volcar sus esfuerzos en la escritura.
La actividad literaria de Scott se vio favorecida por su amplio conocimiento de las leyendas y baladas medievales. En 1802 publicó tres volúmenes titulados Cantos juglarescos de la frontera escocesa, una primera obra recopilatoria que no logró excesiva repercusión. Todo lo contrario sucedió con el poema extenso El cantar del último trovador (1805), expresión lírica gracias a la que Scott alcanzó la fama. En los años siguiente publicó otros poemas narrativos románticos, entre los que destacan Marmion (1808), La dama del lago (1810), Rokeby (1813) o El señor de las islas (1815). En 1813 fue propuesto por el gobierno como poeta laureado de Gran Bretaña, ofrecimiento que rechazó.
Dado que su fama como poeta fue decayendo, en gran parte debido al genio de Lord Byron que irrumpió en ese momento, Scott decidió inclinarse más de lleno a la novela. Waverley (1814) abrió una nueva etapa de triunfos literarios para su autor, pues obtuvo un inmediato reconocimiento por parte de la crítica y el público. Le siguieron más de veinte novelas históricas, entre las que se cuentan Guy Mannering o El astrólogo (1915), El anticuario (1916) Eterna mortalidad o Los puritanos de Escocia (1816), Rob Roy (1818), Ivanhoe (1819), la más popular de todas, La novia de Lammermoor (1919), Kenilworth (1821), El pirata (1822), Quentin Durward (1823), El talismán (1825) o La hermosa joven de Perth (1828). Su éxito se basaba en el indiscutible talento de Scott como narrador, su dominio del diálogo, su aguda observación de la sociedad y los vivos retratos de sus personajes, además de utilizar argumentos que fascinan por la cualidad de crear expectativa en el lector. Según la crítica, poseía un rico estilo literario que combinaba vigor, belleza lírica y claridad en las descripciones. Aunque todas estas obras fueron publicadas bajo seudónimo, su autoría quedó muy clara para sus contemporáneos. Además de establecer los cánones de la novela histórica, el autor escocés contribuyó a la narrativa breve, fundamentalmente a través de las historias contenidas en Crónicas de la canonjía (1827): La viuda montañesa, Los dos boyeros y La hija del cirujano. En 1827 completó el poema épico Vida de Napoleón Bonaparte.
En 1805 había comenzado a publicar en la editorial de sus antiguos amigos, los hermanos John y James Ballantyne, con quienes se asoció, invirtiendo sus ganancias en Constable & Co., bajo el amparo del editor Archibald Constable. Los ingresos obtenidos por las ventas de sus obras le permitieron negociar la compra de un terreno en el condado de Roxburgh, donde en 1812 hizo construir Abbotsford, una suntuosa mansión familiar a donde se trasladó con los suyos. Durante años vivió holgadamente de los beneficios económicos que le reportó la venta de sus libros, aunque también gran parte de los mismos iban destinados a tapar los inmensos agujeros económicos que su socio John Ballantyne iba causando en la editorial. A partir de 1814 Walter Scott comenzó a viajar por toda Europa, una experiencia más propia, en el cliché literario común, para la juventud, que para sus ya largos cuarenta años. Bélgica, Francia e Irlanda fueron sus destinos, aunque algunos de sus viajes fueron interrumpidos por su quebradiza salud. En 1820 recibió el título nobiliario de baronet, que llevaba aparejado el tratamiento de Sir y dos años después tuvo un cordial encuentro en Edimburgo con el Rey George IV.
En 1926 murió su esposa y la editorial Constable & Co. se declaró en quiebra, dos duros golpes para el escritor. Tras un complicado proceso administrativo, las deudas contraidas por Walter Scott quedaron fijadas en cerca de 120.000 libras, una verdadera fortuna para la época, aunque el novelista quedó eximido de cualquier responsabilidad penal, pero no así del pago de la deuda. Para ello, tuvo que vender su casa de Castle Street, en Edimburgo, y ni siquiera así solventó el enorme déficit contraido. En ese punto, Scott hizo valer su fama y sus éxitos editoriales para que sus acreedores aceptasen cobrar de las rentas producidas por sus siguientes novelas, ya publicadas con su nombre real. Así pues, hipotecó sus ganancias literarias desde 1826, con lo que puede decirse que sus últimos seis años de producción literaria fueron entregados a las hipotecas. Ni siquiera con ello varió su elevado tren de vida, ya que los viajes siguieron siendo la tónica dominante, incluso a pesar de dos ataques de apoplejía sufridos en 1830 y 1831, este último cuando se hallaba embarcado en un viaje marítimo por el Mediterráneo en el que visitó Nápoles y Malta. Estuvo varios meses enfermo en Roma, tras los cuales regresó, ya con un estado de salud muy precario, a su mansión de Abbotsford. Un año después falleció en su casa escocesa a la edad de 61 años. Todas sus deudas quedaron saldadas, a través de la venta de los derechos de autor de sus obras, en el año 1847. 
La huella de Walter Scott se puede rastrear en escritores de diferentes nacionalidades, así el estadounidense James Fenimore Cooper, los ingleses Charles Dickens y William M.Thackeray, el francés Honoré de Balzac, o los españoles Pérez Galdós, Espronceda y Larra, entre otros muchos. Su estilo vigoroso y poético también influyó en pintores que glosaron y recrearon sus temas  y en músicos como Donizetti, que compuso la ópera "Lucia di Lamermoor", basándose en su novela La novia de Lammermoor, o Schubert, que en su célebre "Ave María", músicó una parte del poema La dama del lago.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Lahti Symphony Orchestra - Andante Festivo (Jean Sibelius)

JEAN SIBELIUS (Hämeenlinna, Gran Ducado de Finlandia, Imperio Ruso, 8-12-1865 / Järvenpää, Finlandia, 20-9-1957): IN MEMORIAM

El compositor finlandés Jean Sibelius falleció tal día como hoy hace sesenta años. Su siete Sinfonías y más de una docena de poemas sinfónicos reflejan un concepto romántico de la música con tendencia nacionalista. Su obra abarca la última década del siglo XIX y algo más del primer cuarto del siglo XX. Dejó de componer en 1929. El compositor más importante de Finlandia es también uno de los principales autores sinfónicos del siglo pasado. Sus partituras se inspiran en gran medida en la naturaleza y en las leyendas finesas, con patrones melódicos y rítmicos extraídos de la poesía y la música popular de su país. Hombre tímido, reservado, sensible y muy atildado, su música se corresponde con su personalidad pública: refinada, elegante, a veces serena, a veces sombría, sin excesos ni desmesura. Destacó por su dominio del arte de la orquestación y sus sinfonías tienden hacia la austeridad y la compresión de la forma, lo que posteriormente sirvió de inspiración a los compositores minimalistas. En su país fue y es todavía reverenciado, al saber expresar en sus obras, en tiempos de la dominación rusa,  las reivindicaciones de su pueblo, y a su contribución a que la cultura finesa franquease sus fronteras.
Nacido Johan Julius Christian Sibelius en un municipio finlandés cuando su país era una región autónoma del Imperio ruso, era hijo de un médico suecoparlante que falleció tres años después de su alumbramiento dejando importantes deudas. Como consecuencia su madre tuvo que vender sus propiedades y mudarse con sus hijos a casa de la abuela materna. Allí creció el pequeño Sibelius en un entorno familiar predominantemente femenino. Cuando tenía diez años, un tío suyo, que hacía las veces de padre, le regaló un violín y en adelante estimuló su afición por la música. A partir de 1881 comenzó a tomar lecciones de violín, instrumento por el que de inmediato desarrolló un gran interés. Pese a que su lengua materna era el sueco, en la escuela fue educado en finlandés (o finés). Cuando, siendo adolescente, perdió a su tío, adoptó el nombre francés Jean, que aquel habia utilizado, e incluso se sirvió de sus tarjetas de visita. Graduado en 1885, comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de Helsinki, pero pronto decidió orientarse hacia la música en el Conservartorio de esa ciudad, al que asistió hasta 1889. De esos años datan sus primeras composiciones de cámara. Después, como becado, continuó estudios en Berlín y Viena. En esta ciudad asistió con asiduidad a conciertos y óperas, interesándose vivamente por la música de Anton Bruckner, además de la de los ya clásicos Beethoven y Wagner, comenzando a centrarse en la escritura para orquesta.
Su primer proyecto de resonancias nacionalistas fue la suite sinfónica coral Kullervo, una composición de ideas melódicas finlandesas y de tono oscuro y grave. La obra fue concebida en Viena y finalizada tras regresar a su país natal en 1891. Su exitoso estreno se produjo al año siguiente en Helsinki. En esa época Sibelius se unió al movimiento carelianista, un grupo de artistas interesados en profundizar en las raíces de Finlandia por medio del estudio de la epopeya nacional Kalevala. En 1892 compuso otra obra de inspiración finesa: el poema sinfónico En saga. Ese mismo año se casó con la joven de diecisiete, Aino Järnefelt, hija de un general y gobernador y de una aristócrata, y ambos realizaron el viaje nupcial a la región de Karelia, donde Sibelius tuvo oportunidad de transcribir melodías populares de la zona. En 1903 concluiría la construcción de Ainola, su casa junto a un lago en Järvenpää, localidad cercana a Helsinki. El matrimonio tuvo seis hijas, tres de las cuales murieron de tifus a edad temprana. Debido a las necesidades económicas de su familia, Sibelius comenzó a dar clases de teoría musical en el Instituto Musical de Helsinki. Afortunadamente, el gobierno de su país acordaría concederle en 1897 una pensión vitalicia de 3.000 marcos anuales que le proporcionó cierta holgura económica, al menos durante los primeros años.
Su primera obra que obtuvo una buena acogida fue el himno coral El viaje en barco de Väinämöinen (1893), seguida por la suite Karelia (1893), o la suite Lemminkäinen, basada en las leyendas de Kalevala, estrenada en 1896 y de la cual El cisne de Tuonela es su pasaje más conocido. Tras el estreno en 1898 de la obra teatral Kung Kristian II de Adolf Paul, cuya música incidental compuso Sibelius, le surgieron ofertas para publicar su obra tanto en su país como en Alemania y emprendió la composición de su Primera Sinfonía, concluída en 1899. El éxito de esta obra de exaltación patriótica fue superado por la Canción de los Atenienses (1899), coro para voces masculinas que le convirtió en héroe nacional en un momento en que el zar intentaba restringir los poderes del.Gran Ducado de Finlandia. En el verano de 1900 estrenó el poema sinfónico Finlandia, símbolo de la lucha del pueblo finés contra la opresión zarista, y realizó una exitosa gira por Europa (Suecia, Dinamarca, Alemania, Holanda y Francia) que le sirvió para adquirir fama y prestigio en estos países. Su Segunda Sinfonía, estrenada en 1902 en Helsinki, fue muy bien recibida, Valse triste (1903), obra orquestal corta, se convirtió en una de sus piezas más conocidas, así como su Concierto para violín en re menor (1903), el único escrito exclusivamente para ese instrumento, en el que aunó virtuosismo con profundidad carente de ostentación.
A pesar de los logros musicales obtenidos, Sibelius bebía hasta extremos preocupantes y su esposa Aino decidió que la familia se trasladase en 1904 a Ainola, su mansión campestre, para así alejar al compositor de la vida urbana de Helsinki. Allí residieron durante el resto de su vida. Al año siguiente logró publicar sus obras en la editorial Schlesinger de Berlín y también se produjo su primer viaje a Inglaterra, donde dirigió varias de sus obras y adquirió notable reputación. El poema sinfónico La hija de Pohjola (1906) y la suite orquestal El festín de Baltasar (1907) fueron otras obras destacadas de este periodo, así como su Tercera sinfonía (1907), obra más recatada que sus dos sinfonías anteriores y de más tibia acogida. Ese mismo año coincidió en Helsinki con Gustav Mahler, y pudo conversar con él sobre temas musicales.
En 1907 y 1908 fue sometido a graves intervenciones quirúrgicas por un posible tumor en la garganta, que logró superar, dejando de beber y fumar por el momento. Se dice que el riesgo para su vida inspiró su Cuarta sinfonía (1911). En esta época de crisis personal y económica se aproximó de nuevo a la música de cámara, lo que quedó reflejado en su Cuarteto en re Menor (1909) y en obras vocales como las Ocho canciones basadas en textos del escritor sueco Ernst Josephson o las Diez piezas para piano (1909). En 1909 y de nuevo en 1912 viajó a Inglaterra. Allí seguía siendo un compositor admirado, mientras que en Europa central comenzaba a haber opiniones que lo relegaban a un segundo plano, ya que habían surgido grandes figuras de la música, como Claude Debussy o Arnold Schoenberg, que planteaban propuestas estilísticas más avanzadas. Su Cuarta sinfonía fue un fracaso de público en Alemania, Francia y Nueva York, pero él continuó explorando el lenguaje compositivo que venía desarrollando hasta el momento, resistiéndose a adoptar las tendencias musicales del resto de Europa. Su poema sinfónico El bardo (1913) fue estrenado en Helsinki ante una audiencia respetuosa, con él mismo dirigiendo la orquesta.
En 1914 realizó un viaje a los Estados Unidos de América  invitado por el también compositor Horatio Parker. Allí estrenó su poema sinfónico Las Oceánidas (1914), compuesto por encargo del Festival de Música de Norfolk, y recibió un doctorado honorífico que le concedió la prestigiosa Universidad de Yale. Mientras regresaba a su país tuvo noticia de los sucesos de Sarajevo que condujeron a la Primera Guerra Mundial, que aunque le quedaba lejos, le perjudicó economicamente al interrumpir la llegada de sus derechos de autor. La víspera de su 50 cumpleaños (declarada fiesta nacional) presentó en Helsinki su Quinta sinfonía (1915), de carácter triunfalista y majestuoso, cuya versión definitiva data de 1919. La ansiedad por los acontecimientos le hizo recaer en la bebida a comienzos de 1917, lo que complicó su relación marital, aliviada meses después cuando, a raiz de la Revolución rusa, Finlandia se convirtió en un estado independiente. Tras una breve guerra civil en su país, Sibelius reforzó su imagen de héroe nacional con La marcha de los Jäger para coro masculino y orquesta, que él mismo dirigió en Helsinki a comienzos de 1918. Afectado de un creciente temblor en sus manos que trataba de apaciguar con la bebida, dos años después compuso el Himno de la tierra (1920) para el Coro Vocal de Finlandia y orquestó su Valse lyrique (1920). En 1921 volvió a Inglaterra, donde dirigió varios conciertos, y al año siguiente se unió a los masones finlandeses y compuso música ritual para ellos. En 1923 estrenó en Helsinki su Sexta Sinfonía, de rasgos claramente finlandeses y temperamento pastoral y meditativo, y en 1924, en Estocolmo, su Séptima Sinfonía, su obra más ambiciosa, escrita en un solo movimiento sin interrupciones. Ambas obtuvieron éxito, pero después, cada vez más inmerso en el alcohol, la producción de Sibelius disminuyó ostensiblemente. Su último poema sinfónico fue Tapiola (1926), estrenado en Nueva York, y el Andante Festivo, originalmente escrito para cuarteto de cuerda en 1922, fue reorquestado en 1938. El 1 de enero de 1939 Sibelius dirigió su composición en vivo, que fue retransmitida a nivel mundial, convirtiéndose en el único documento sonoro del compositor interpretando su propia música.
Jean Sibelius falleció de una hemorragia cerebral a los 91 años. Fue enterrado en el jardín de Ainola, la mansión donde había residido más de cincuenta años.



El Andante Festivo constituye un himno de gran sonoridad, construido como una suave corriente continua de frases melódicas similares que fluyen dentro y fuera de cada una de ellas. Sibelius fue violinista y sabía cómo componer para las cuerdas. Estas interpretan una melodía que se repite de forma continua y cuya respuesta encontramos en los timbales en los últimos cuatro compases. Fue la pieza que se interpretó en el funeral de su autor. En el video, dirige la orquesta de la ciudad finlandesa de Lahti el maestro Jukka-Pekka Saraste.

martes, 19 de septiembre de 2017

Frances Farmer (Seattle, Washington, US, 19-9-1913 / Indianapolis, Indiana, US, 1-8-1970): In memoriam

LA BELLEZA REBELDE CASTIGADA

Hoy es aniversario natal de la actriz estadounidense Frances Farmer. Hermosa, inteligente y con talento, aportó a la historia de Hollywood el terrible drama de su propia infortunada vida: Desde muy joven estigmatizada como 'atea y comunista', algo imperdonable para la sociedad americana de su época, alcanzó un fugaz estrellato malogrado por su comportamiento errático y rebelde, generador de diversos conflictos personales que derivaron en involuntarias y aterradoras reclusiones en hospitales mentales durante siete años, lo que dio al traste con sus aspiraciones artísticas.
La menor de cuatro hermanos, Frances Elena Farmer vivió la separación de sus padres a los cuatro años. Su madre se desplazó con sus hijos a Los Angeles, donde vivía una hermana. Dos años después Frances y sus hermanos fueron enviados de vuelta a Seattle para vivir con su padre. La madre regresó al año siguiente y la familia compartió una casa, aunque ella y su marido permanecieron separados. En 1929 se divorciaron y ella se mudó a otra casa en Bremerton. Mientras estudiaba, Frances destacó en deportes y como oradora, siendo redactora en la revista del colegio de Seattle al que asistía. En 1931, influenciada por sus lecturas de Nietzsche, firmó un controversial artículo titulado "Dios muere" donde expresaba su idiosincrasia agnóstica, por el que fue premiada con 100 dólares. Los diarios locales informaron de la noticia con titulares como "Chica de Seattle niega a Dios y gana un  premio". La gacetilla recorrió todo el país y los clérigos protestantes usaron a Farmer y su profesora como muestra de la evidencia del "ateísmo rampante" de la educación pública. Años después Frances declararía que la negativa reacción a su ensayo juvenil marcó un punto de no retorno en su vida, cuando todos la llamaron "la chica mala de Seattle".
A finales de 1931 se matriculó en la Universidad de Washington para estudiar periodismo y arte dramático. En esos años se pagó los cursos trabajando como vendedora de periódicos, camarera, acomodadora de cine y otros empleos, al tiempo que participó en diversas representaciones teatrales universitarias. En 1935, por sus ventas de suscripciones a un periódico izquierdista local, ganó un viaje a la Unión Soviética. El premio incluía una breve estancia en Nueva York. Pese a las persistentes objeciones de su manipuladora madre, Frances aceptó el premio por su interés en conocer el teatro que se hacía en Moscú y, sobre todo, por visitar la ciudad de Nueva York. De nuevo hubo una campaña periodística contra ella, azuzada por su propia madre, quien, convencida de que la Universidad había corrompido a su hija, declaró a la prensa: "Si yo debo sacrificar a mi hija al comunismo, espero que otras madres puedan salvar a sus hijas". Líderes cívicos de Seattle la secundaron, denunciando el viaje como "propaganda bolchevique". Frances insistió en que no estaba interesada en el comunismo y, a su regreso de la Unión Soviética, se quedó por un tiempo en Nueva York con el propósito de iniciar allí su carrera teatral, pues su verdadera pasión era el teatro. Tras una ronda de castings por la ciudad, fue descubierta por un agente de Paramount, que le consiguió una prueba de pantalla, a la que siguió un contrato de siete años con el estudio, firmado el mismo día que ella cumplía 22 años.
Trasladada a Hollywood, se plegó en principio a muchas de las exigencias del estudio, pero no quiso cambiar su nombre ni comportarse como una starlet al uso. A comienzos de 1936 se casó con el actor Leif Erickson, pero la pareja no se entendió y se separó un año después (el divorcio no se haría efectivo hasta 1942). En su primer año en Hollywood, la joven actriz apareció en cuatro películas, de las cuales la más importante fue -con Farmer cedida a la productora de Samuel Goldwyn- la cuarta, Rivales (1936) de Howard Hawks y William Wyler, drama adaptado de una novela de Edna Ferber, con Edward Arnold y Joel McCrea, en el que ella interpretó dos personajes, una madre y su hija. Su actuación, calificada de brillante, indujo a que algún critico se refiriese a Frances como 'la próxima Greta Garbo'. Apenas un año y medio después de haber dejado Seattle en omnibus, entre acusaciones de "atea y comunista", regresó triunfalmente en avión a su ciudad natal para el estreno de la película, fue llevada en limousine y se le ofreció una recepción a la que asistió hasta el Gobernador del Estado. Pero a pesar de su rutilante éxito, Farmer, con su carácter fogoso, decidido e independiente, pronto adquirió reputación de ser demasiado temperamental y una persona difícil con quien trabajar.
El éxito no se repitió con sus siguientes películas: El ídolo de Nueva York (1937) de Rowland V. Lee, drama de época con Edward Arnold, Cary Grant y Jack Oakie, Exclusive (1937) de Alexander Hall, drama con Fred MacMurray, y Marea baja (1937) de James P. Hogan, film de aventuras con Oskar Homolka y Ray Milland. El estudio tendía a confiarle papeles basándose más en su belleza que en su talento. Frustrada con el rumbo de su carrera en la pantalla y todavía soñando en convertirse en respetable estrella teatral, logró una licencia en su contrato con Paramount para actuar en obras en Nueva York. Allí fue invitada a participar en el Group Theater con la producción de la obra "Golden boy" de Clifford Odets, que llegó a convertirse en el mayor éxito en la historia de ese colectivo y salió en triunfal gira por todo el país. Mientras representaba la obra, Frances se enamoró de su autor y tuvo un affair con él. Pero, a la sazón, Odets estaba casado con la actriz Luise Rainer y no quiso comprometerse con ella, precipitando el fin de la relación. Farmer se sintió traicionada y aún más cuando el Group Theater prescindió de su persona para sus representaciones en Londres. Tras dos breves apariciones en obras de Broadway de corto recorrido, Farmer hubo de volver a Hollywood. A finales de 1938 apareció en una película en la que también intervino su marido Leif Erickson y, en 1939, en ninguna. Su afición por el consumo de alcohol y anfetaminas (que ingería motivada por su obsesión en perder peso), además de su marcada rebeldía, le llevaron a mantener constantes situaciones conflictivas con los estudios. Las siguientes producciones que le ofrecieron fueron menores, con roles menos relevantes, así por ejemplo, Al sur de Pago Pago (1940), film de aventuras con Victor McLaglen y Jon Hall, y Aventureros de Dakota (1941), western con Robert Stack y Ann Rutheford, ambas dirigidas por Alfred E. Green, o El hijo de la furia (1942) de John Cromwell, film de aventuras protagonizado por Tyrone Power y Gene Tierney, donde interpretó un papel muy secundario.
A los 29 años, la languideciente carrera de Farmer se interrumpió bruscamente tras su arresto en octubre de 1942 por conducir ebria y sin licencia. Condenada a pagar una multa de 500 dólares y seis meses de prisión en suspenso, satisfizo la mitad y marchó a México para trabajar en un film que nunca se llegó a realizar. Cuando regresó a Los Angeles, encontró que sus familiares habían desalojado sus pertenencias de su bungalow alquilado y hubo de hospedarse en un hotel. Nadie se apiadó de ella. A comienzos de 1943, comenzando el rodaje de una película de bajo presupuesto, discutió con una peluquera del estudio, la abofeteó y le dislocó la mandíbula. Luego de la denuncia, la policía descubrió que aún no había saldado la multa anterior y de nuevo la arrestó, levantando cargos por violación de la libertad condicional y el ataque a la peluquera. Esto aceleró el descenso a los infiernos en que la vida de Frances se estaba precipitando: al parecer, la policía forzó la puerta de su habitación de hotel y la encontró agazapada y desnuda en el baño, la levantaron en vilo y le ordenaron vestirse entre gritos, insultos, forcejeos, arañazos y patadas. Los posteriores cables de noticias dijeron: "No fue una chica glamourosa la que compareció ante el juez", pues ella iba completamente desarreglada y en actitud desafiante y sarcástica. Fue sentenciada a cumplir los tres meses de prisión impuestos el año anterior y, cuando inexplicablemente se le negó el permiso para llamar a un abogado, reaccionó formando una verdadera batalla campal en la corte, golpeando a oficiales de policía y arrojando un tintero al juez mientras gritaba "¿Alguna vez les han roto el corazón?". Fotos suyas con aspecto desastrado fueron titulares de todos los diarios sensacionalistas de Estados Unidos. Su madre, mientras tanto, añadía leña al fuego afirmando que la causa de la crisis de su hija se debía a su adhesión a la causa del comunismo internacional. La familia de Frances (por mediación de una cuñada suya) buscó un psiquiatra que diagnosticó que la actriz sufría de psicosisis maníaco-depresiva, lo que podía ser el anticipo de una definitiva demencia precoz, por lo que fue transferida al pabellón psiquiátrico del Hospital General de Los Angeles. A partir de ese momento Farmer pasó la mayor parte de los siguientes siete años en instituciones mentales, en las que fue tratada de personalidad bipolar, esquizofrenia y paranoia. En ese largo periodo Frances sufrió lo inimaginable: violaciones en serie, mordeduras de ratas, inmersiones en agua helada, inducciones al coma o multitud de electroshocks (hasta tres veces a la semana), lo que se consideraba 'normal' en los años 40. Sus abogados había logrado liberarla en septiembre de 1943, quedando bajo la custodia de su madre, pero al poco tiempo la convivencia entre ambas se hizo insoportable y su progenitora elevó una petición a la corte para que su hija fuese declarada mentalmente insana, consiguiendo que esta ingresase en otro manicomio para su 'tratamiento'. En marzo de 1944 dos psiquiatras testificaron que Farmer era mentalmente insana e incluso su abogado de oficio apoyó la moción, negándole el derecho de ser sometida a juicio para determinar su estado mental. Enviada a un lúgubre manicomio en el estado de Washington, más electroshocks y nuevas vejaciones la esperaban. Después de tres meses de 'tratamiento', los doctores afirmaron que Frances estaba recuperada y así de nuevo fue puesta bajo la custodia de su madre, quien, en mayo de 1945, la volvió a denunciar como insana. Ingresada de nuevo en un hospicio para locos, Farmer permaneció allí en los siguientes cinco años. La condiciones de la triste institución eran ínfimas, incluyendo insalubridad y falta de higiene. No se ha llegado a confirmar si a la actriz se le llegó a practicar una lobotomía, pero casi nadie niega que fue obligada a sesiones diarias de 'hidroterapia' con bloques de hielo, atada, ultrajada, golpeada, violada y alquilada como prostituta a soldados de una base cercana, además de verse obligada a disputar su comida (aun en mal estado) a los demás pacientes y a las ratas. En marzo de 1950 su madre sufrió un ataque al corazón, lo que dio origen a que Farmer fuese puesta en libertad y bajo su custodia para oficiar de enfermera a domicilio las 24 horas del día. Ironía del destino: Frances tuvo que cuidar de la salud de su madre, que tantas veces la había hecho internar por loca. La actriz no recuperó sus derechos civiles hasta 1953 y, en el mismo día que los obtuvo, comenzó a trabajar en la lavandería de un hotel en Seattle. En 1954 se casó con Alfred Lobley, un operario de servicios públicos de quien pronto se separó (se divorciarían en 1958) y se trasladó a Eureka, California, donde trabajó anónimamente durante tres años en un estudio fotográfico y como secretaria y bibliotecaria. Su madre murió en 1955 y su padre en 1956.
En 1957, redescubierta por el productor radiofónico Leland Mikesell, se mudó a San Francisco, donde trabajó de recepcionista en un hotel de aquel. Su regreso a la vida pública la condujo a ser entrevistada en el show televisivo de Ed Sullivan en un par de ocasiones y aparecer en el programa "Esta es su vida". Finalmente, en agosto de ese año, volvió a actuar sobre un escenario teatral en New Hope, Pennsylvania, lo que supuso su primer rol en quince años. En 1958 actuó en varios dramas televisivos e incluso rodó una olvidable película de serie B (la última de su carrera) producida por Paramount. También se volvió a casar, esta vez con Leland Mikesell, de quien tampoco tardó en separarse (aunque el divorcio se formalizaría en 1963). Entre 1958 y 1964 ejerció de anfitriona con relativo éxito en un programa televisivo en una filial en Indianapolis de la NBC, participó en producciones teatrales universitarias y en 1965 hizo su última aparición escénica representando "La visita del rencor" en una universidad de Indiana.
Frances Farmer falleció de cáncer de esófago a los 56 años. Los tormentos que padeció en vida han quedado reflejados en diversas biografías, películas -la más conocida, "Frances" (1982) de Graeme Clifford, donde la encarnó Jessica Lange-  obras teatrales, numerosos artículos periodísticos e incluso algunas canciones.

(La mayor parte de esta reseña procede de informes de la página taringa.net)