Museo LoPiù

Museo LoPiù
(Logo designed by Juan Carlos Cuba)

Translate

sábado, 29 de abril de 2017

Rafael Sabatini (Iesi, Italia, 29-4-1875 / Adelboden, Switzerland, 13-2-1950): In memoriam

NOVELISTA DE LA AVENTURA

Hoy se conmemora el aniversario natal del escritor italiano (nacionalizado británico) Rafael Sabatini. Fue un prolífico autor de novelas de aventuras, narraciones de tipo romántico con una base histórica bien documentada e imaginativas peripecias, resueltas en un estilo vivaz. Algunas de ellas fueron llevadas con éxito a la gran pantalla.
Rafael Sabatini era hijo de padre italiano y madre inglesa, ambos cantantes de ópera que después se dedicaron a la enseñanza. Su niñez transcurrió en Inglaterra, viviendo con su abuelo, y en su adolescencia se reunió con sus padres en Portugal, donde estudió, y luego también lo hizo en Suiza, afincándose en el Reino Unido cuando tenía diecisiete años. Llegó a hablar hasta seis idiomas. De ellos, decidió escribir en inglés, la lengua de su madre, porque entendía que 'las mejores historias están escritas en inglés'. Tras un breve período en el mundo de los negocios, Sabatini comenzó a trabajar en 1890 como escritor, colaborando con diversos periódicos. Escribió varios relatos cortos entre 1890 y 1900 y publicó su primera novela, Los pretendientes de Yvonne, en 1902, a la que siguieron otras como Bardelys el magnífico (1906), La vergüenza del bufón (1908), Antonio Wilding (1910), o El halcón del mar (1915). En 1905 se casó con Ruth Goad Dixon, hija de un comerciante de Liverpool. Durante la Primera Guerra Mundial, trabajó como traductor para los servicios de inteligencia británicos.
A Sabatini le llevaría casi un cuarto de siglo alcanzar la celebridad, lo que conseguiría con la novela histórica Scaramouche (1921), ambientada en la Revolución Francesa, que se convirtió en un éxito de ventas internacional, consagrándose un año después con la publicación de El Capitán Blood (1922), de éxito aún mayor. Sus anteriores novelas fueron reeditadas y sus historias no tardaron en ser llevadas al cine (silente), surgiendo así las películas Scaramouche (1921) de Rex Ingram, con Ramon Novarro, El halcón del mar (1924) de Frank Lloyd, con Milton Sills o Bardelys el magnífico (1926) de King Vidor, con John Gilbert. 
Sabatini continuó publicando novelas, a razón de una por año, entre las que figuran Caprichos de fortuna (1923), Bellarion (1926), El príncipe romántico (1929), El favorito (1930), El Cisne Negro (1932), El antifaz veneciano (1934), Hidalguía (1935), El Rey perdido (1937), La espada del Islam (1939), El marqués de Carabás (1940) o Cristóbal Colón (1942). Asímismo fue autor de relatos cortos, biografías y libros de historia.
También el cine sonoro contó con varias adaptaciones de sus novelas, entre ellas las películas El Capitán Blood (1935) de Michael Curtiz, con Errol Flynn y Olivia de Havilland, El halcón del mar (1940) de Michael Curtiz, con Errol Flynn,  El Cisne Negro (1942) de Henry King, con Tyrone Power y Maureen O'Hara, La verdadera historia de Cristobal Colón (1949) de David MacDonald,  con Fredric March, o Scaramouche (1952) de George Sidney, con  Stewart Granger, Eleanor Parker, Janet Leigh y Mel Ferrer.
En su vida personal Sabatini hubo de afrontar dos importantes tragedias. Binkie, su único hijo, se mató en un accidente automovilístico en 1927. Cuatro años después, el novelista se divorció de su esposa y se trasladó de Londres a  Clifford, Herefordshire. En 1935 se casó con la escultora Christine Dixon, ex-esposa del hermano de su primera mujer. Una nueva fatalidad aconteció cuando Lancelot, un hijo de ella, se estrelló en accidente de aviación y murió al incendiarse su helicóptero el día que había recibido las alas de la RAF.
En los años 40, su mala salud le obligó a ralentizar su ritmo de trabajo.  Finalmente Rafael Sabatini falleció de cáncer a los 74 años. Su viuda escultpió una obra para su tumba en la que aparece un hombre yacente en cuya mano hay una pluma. En la lápida, y por deseo de Christine, se inscribieron los primeros renglones de la novela Scaramouche: "Nació con el don de la risa y la creencia de que el mundo estaba loco... ". No puede haber mejor epitafio para un hombre que dedicó su vida a la literatura. Su obra, en el género de la novela de aventuras, se encuadra entre las mejores.

Gabriel Sabatini, portrait by Joh A. A. Berrie

No hay comentarios:

Publicar un comentario