Museo LoPiù

Museo LoPiù
(Logo designed by Juan Carlos Cuba)

Translate

martes, 31 de enero de 2017

Norman Mailer (Long Branch, New Jersey, US, 31-1-1923 / New York City, US, 10-11-2007): In memoriam

TALENTO COMBATIVO CONTRA EL SISTEMA
 
Hoy es aniversario natal del escritor estadounidense Norman Mailer, uno de los más mordaces y certeros analistas de la realidad política, social y cultural norteamericana del siglo XX. Testigo y protagonista de muchos de los hechos más relevantes de su tiempo, nunca soslayó su compromiso de pensador creativo y original, además de investigar con honestidad y coraje los temas de mayor interés de la sociedad de su época. Tanto en  ficción como en ensayos, Mailer se muestra sumamente crítico con lo que él considera el totalitarismo inherente a las estructuras de poder en los Estados Unidos. Publicó casi cuarenta obras entre ficción, ensayo, biografías, poesía y teatro, además de cientos de artículos. En la mayoría de sus escritos expresa su amargura ante el entorno que le tocó vivir y plasma su filosofía liberal. Su talento tanto para el ensayo como la novela fue reconocido con sendos premios Pulitzer. En 1983 fue nombrado Comendador de la Orden de las Artes y las Letras en Francia y en 2006 Caballero de la Legión de Honor.
Norman Kingsley Mailer nació en el seno de una familia judía. Su padre era contable y su madre gestionaba una agencia de mantenimiento y asistencia doméstica. Tenía una hermana menor. Su progenitora lo consideraba un niño 'perfecto', un adjetivo que contribuyó a inflamar el ego desmedido del que siempre se acusaría al futuro autor. Norman pasó la adolescencia en Brooklyn, Nueva York, y en 1943 se diplomó en Mecánica Aeronáutica en Harvard, donde comenzó su afición por la escritura. Reclutado por la Armada en 1944, fue destinado al frente del Pacífico, una experiencia que reflejaría en Los desnudos y los muertos, probablemente uno de los mejores libros sobre la Segunda Guerra Mundial y tal vez su mejor novela, un cáustico análisis de los mecanismos autoritarios en la sociedad norteamericana. Publicada en 1948, la obra supuso para el joven debutante un clamoroso éxito de crítica y público y, desde entonces, su nombre pasó a formar parte de una brillante y múltiple constelación de escritores que acabaría por formar la vanguardia de las letras estadounidenses. Con apenas veinticinco años, Mailer ocupó el centro de la conciencia cultural estadounidense, un lugar que se convertiría en su hábitat natural y que exploró desde todos los ángulos posibles. Con Estados Unidos como tema central de su obra, Mailer tocó la política, el poder, la moral, la religión, el arte y el sexo, convirtiéndose así en uno de los grandes cronistas del siglo XX. Sus enfrentamientos con otros escritores, como Truman Capote o Gore Vidal, son legendarios.
Después publicó Costa bárbara (1951) y El parque de los ciervos (1955), novelas ambas que no alcanzaron ni de lejos la resonancia de su libro bélico (aunque la versión teatral de la segunda se estrenaría en 1967 en Nueva York con mucho éxito). Volcado hacia el periodismo, fue cofundador en 1955 del semanario neoyorquino 'The Village Voice', donde apareció su celebérrimo reportaje El negro blanco (1957), un ensayo incendiario con una peculiar visión de los problemas raciales y una demoledora exaltación de la violencia. El libro contiene el núcleo central del pensamiento del autor: cómo es posible crear normas y valores propios para sobrevivir en una sociedad cuyo orden se repudia. Fue seguido por la colección de ensayos Advertencias a mí mismo (1959), lúcida reflexión autobiográfica sobre la formación de un escritor en la que intercaló versos y fragmentos de ficción, y Superman va al supermercado (1960), un reportaje sobre la emergente figura de JFK en la convención del partido demócrata en Los Angeles, que se considera un punto de inflexión en el tratamiento de las crónicas informativas, rompiendo las canónicas reglas clásicas e inaugurando con él el llamado 'nuevo periodismo', la corriente que a finales de los sesenta aplicó el ardor narrativo de la novela al relato de no ficción, transformando el panorama literario estadounidense. Al tiempo que apoyaba a Kennedy y clamaba contra la Guerra de Vietnam, Mailer se iba transformando en la voz más agria de la contracultura. Servidos en una prosa fastuosa, subversiva y delirante, sus trabajos de campo sobre las convenciones demócratas y republicanas de finales de los 50 y comienzos de los 60, recogidas, en parte, en Los papeles presidenciales (1963), y el reportaje sobre la marcha pacifista hasta el Pentágono Los ejércitos de la noche (1967), por el que ganó el Premio Nacional del Libro y su primer Pulitzer, le convirtieron, en palabras de Robert Lowell, en "el mejor periodista de América". En la misma línea estilística se hallan Miami y el sitio de Chicago (1968), Un fuego en la luna (1971) y El prisionero del sexo (1971), con una prosa altamente subjetiva y una mayor aplicación de las técnicas de escritura de ficción más alla del periodismo común. En 1974 viajó hasta Kinshasa (Zaire, actual Congo) para presenciar el singular pugilato boxístico entre Muhammad Ali y George Foreman, y El combate (1975), la crónica que escribió del mismo, ha quedado como una de las leyendas imborrables de la profesión periodística y de la literatura deportiva.
Un sueño americano (1964), su cuarta novela, de título irónico, presenta una sobrecogedora y alucinante trama sobre la enfermedad social, el mal y la decadencia espiritual y filosófica, situando la gente de la alta sociedad norteamericana en el centro de la lucha entre el bien y el mal, entre Dios y Satanás, aprovechando también para describir sus propios demonios: el sexo, el alcohol y las drogas, que, a menudo, conducen al suicidio. Aunque las críticas fueron heterogéneas, el libro fue un best-seller. También fue controvertidamente recibida ¿Por qué fuimos al Vietnam? (1967), otra novela satírica y provocativa sobre la nueva América. La canción del verdugo (1979) es otra monumental novela por la que Mailer ganó por segunda vez el Pulitzer; basada en la vida y muerte del asesino Gary Gilmore y escrita a la manera de un gran reportaje de investigación; en un exacto y descarnado ejercicio de objetivismo, el libro demuestra la influencia del nuevo periodismo y sobre todo de "A sangre fría", la obra maestra de Truman Capote. Noches de la antigüedad (1983), una ambiciosa y voluminosa novela sobre el Antiguo Egipto, incluye cuatro reencarnaciones de un personaje. Los tipos duros no bailan (1984), una novela negra de misterio e intriga con reminiscencias de obras de Dashiell Hammett y Mickey Spillane, fue llevada al cine en 1987 dirigida por el mismo Mailer, con Ryan O'Neal e Isabella Rossellini como protagonistas, aunque el film no tuvo éxito. En El fantasma de Harlot (1991), una ambiciosa historia de la CIA y su novela más extensa,  mezcla personajes reales y ficticios para describir el funcionamiento interno de la organización. El Evangelio según el Hijo (1997) es una novela corta que, a modo autobiográfico, ofrece una perspectiva de la vida de Jesucristo en primera persona, en un tono que intenta no ser piadoso ni satírico. En su última novela, El castillo en el bosque (2007), publicada el año de su muerte, presenta un provocador retrato de la disfuncional familia de Adolf Hitler (explorando la idea de que fuese producto de un incesto) y de sus obsesiones adolescentes. Mailer también escribió biografías sobre Marilyn Monroe (1973), su segundo libro más vendido tras Los desnudos y los muertos, Pablo Picasso (1995) y Lee Harvey Oswald (1996). Asímismo fue guionista, director y actor en varias películas.
En el terreno personal siguió los mismos derroteros contradictorios, virulentos y salvajes que su escritura y sustentó una agitada trayectoria conyugal. Enemigo declarado de cualquier método anticonceptivo, tuvo nueve hijos a lo largo de seis matrimonios, arrastrando una larga serie de pensiones de divorcio. Sus esposas fueron: Beatrice Silverman (1944-1952), madre de su hija Susan; Adele Morales (1954-1962), madre de Danielle y Elizabeth; Jean Campbell (1962-1963), madre de Kate; Beverly Bentley (1963-1980), madre de Michael y Stephen, Carol Stevens (1980), matrimonio de sólo un día para legitimar a su hija en común Maggie, nacida en 1971, y Barbara Davis (1980-2007), madre de John Buffalo. De las cinco primeras se divorció y la sexta fue su viuda. Su vida privada siempre atrajo tanta o más atención que su prosa. Bebedor incombustible y abierto a la experimentación con las drogas, siempre estaba dispuesto a usar los puños y su pasión por el boxeo la puso en práctica fuera del cuadrilátero, metiéndose a menudo en broncas callejeras. Pero su acto más violento fue cuando en 1960, muy borracho después de una fiesta, agredió a su segunda esposa, Adele Morales, con un cortaplumas que le punzó el pericardio. Ella precisó cirugía de emergencia y Mailer fue recluido contra su voluntad en el Hospital de Bellevue durante diecisiete días. Morales no presentó cargos, Mailer se declaró culpable y la sentencia contra él fue declarada en suspenso. En 1967 fue arrestado por manifestarse contra la Guerra de Vietnam y en 1969 se presentó sin éxito a la alcaldía de Nueva York. Falleció a los 84 años tras un mes hospitalizado por problemas pulmonares, pero la causa de su muerte fue una insuficiencia renal.
Según escribió en El combate (1975), el ego era el gran sustantivo del siglo XX, la palabra más importante añadida a la potencia esencial del idioma. Eterno candidato al Nobel durante varias décadas, su fama de bocazas y de provocador nato lo alejaron siempre de las quinielas de ganador. Intelectualmente atacó con vehemencia las teorías feministas, pero su gran debilidad fueron las mujeres, incluidas las ajenas. Machista acérrimo, profeta aficionado, bufón a ratos, intelectual de pura raza, Mailer quiso ser y fue toda su vida un incordio, un agitador de conciencias, la encarnación misma de lo políticamente incorrecto: una piedra de escándalo para el feminismo rampante y una afrenta viva para varios presidentes de su país. La suya fue la voz que mejor encarnó la provocación, la confrontación intelectual y la experimentación literaria y vital de su época.


Eddie Cantor - If you knew Susie (like I know Susie)

EDDIE CANTOR (New York City, US, 31-1-1892 / Beverly Hills, California, US, 10-10-1964): IN MEMORIAM

Hoy es aniversario natal del actor, cómico, cantante, bailarín y entertainer estadounidense Eddie Cantor. Conocido como "Banjo Eyes" por sus giros y movimientos de ojos, fue enormemente popular en su país desde la década de los años 20 hasta la de los 50. Se inició en el teatro y posteriormente pasó a la radio y después al cine y la televisión. Ganó una fortuna actuando en numerosos espectáculos de Florence Ziegfeld y se arruinó con el crash de la Bolsa en 1929, aunque triunfó en la pantalla  exhibiendo su humor estrafalario y se recuperó. Fue con el cine sonoro con el que se descubrió su voz lastimera, su forma de hablar inventiva y su maliciosa fantasía. En 1957 recibió un Oscar honorífico por sus servicios a la industria del cine.
Edward Israel Itzkowitz nació en el seno de una familia de judíos rusos emigrados a Nueva York. Su madre murió cuando él tenía un año y su padre cuando tenía dos, por lo que fue criado por su abuela materna. En su temprana adolescencia ganó concursos de talentos en teatros locales y así comenzaron sus apariciones escénicas. Uno de sus primeros empleos fue el de camarero y cantante en un local de Coney Island, mientras un joven Jimmy Durante le acompañaba al piano. Con quince años debutó en el vaudeville y diez años después fue contratado por Florenz Ziegfeld para uno de sus espectáculos. Cantor debutó en Broadway en las Ziegfeld Follies de 1917 y continuó en las de 1918, 1919, 1920, 1923 y 1927, además de otros espectáculos de variedades, como las comedias musicales Kid Boots (1923) o Whoopee! (1928), y fue asímismo un pionero de la radio. Entre las canciones que popularizó figuran That's the kind of baby for me (1917), You'd be surprised (1920), Margie (1921), I love her, she loves me (1922), If you knew Susie (1925), Ain't she sweet (1927), Makin' whoopee (1928), Yes, sir, that's my baby (1930) o My baby just cares for me (1930).
Su debut en el cine silente se produjo con Kid Boots (1923) de Frank Tuttle, comedia con Clara Bow basada en el musical del mismo nombre, y ya en el sonoro actuó en películas como Whoopee! (1930) de Thornton Freeland, adaptación del musical teatral que dos años antes había producido Ziegfeld, Un loco de verano (1930) de A. Edward Sutherland, comedia musical con Charlotte Greenwood, Torero a la fuerza (1932) de Leo McCarey, comedia con Robert Young, Escándalos romanos (1933) de Frank Tuttle, comedia con  Ruth Etting, El chico millonario (1934) de Roy Del Ruth, musical con Ann Sothern, George Murphy y Ethel Merman, ¿Hombre o ratón? (1936) de Norman Taurog, comedia musical con Ethel Merman y Sally Eilers, Adorables estrellas (1943) de David Butler, musical Warner con  Joan Leslie, Dennis Morgan, Edward Everett Horton y S. Z. Sakall, además de cameos de muchas de las estrellas del estudio, Su majestad la farsa (1944) de Edwin L. Marin, musical con George Murphy, Joan Davis, Nancy Kelly y Constance Moore, If you knew Susie (1948) de Gordon Douglas, comedia con Joan Davis, o La historia de Will Rogers (1952) de Michael Curtiz, comedia dramática biográfica con Will Rogers Jr. y Jane Wyman. Pionero en la televisión desde 1944, como lo había sido en la radio, realizó apariciones en ese medio hasta 1960. También destacó por sus actividades humanitarias.
Eddie Cantor estuvo casado con Ida Tobias desde 1914 hasta la muerte de ella en 1962. Tuvieron cinco hijas. El cómico falleció a los 72 años tras sufrir un segundo ataque cardiaco.



If you knew Susie, cómica composición de Buddy DeSylva y Joseph Meyer escrita para Al Jolson, se convirtió en un éxito tremendamente popular en la voz de Eddie Cantor, quien la grabó en 1925. Mucho después la cantaron artistas como Gene Kelly, Frank Sinatra o Dean Martin.

If you knew Susie  (lyrics)

I have got a sweetie known as Susie
In the words of Shakespeare she's a "wow"
Though all of you may know her, too
I'd like to shout right now:

If you knew Susie, like I know Susie
Oh! Oh! Oh, what a girl!
There's none so classy
As this fair lassie
Oh! Oh! Oh my goodness, what a chassis!
We went riding, she didn't balk
from the country
I'm the one that had to walk
If you knew Susie, like I know Susie
Oh! Oh, what a girl!

Suzie has a perfect reputation
No one ever saw her on a spree
Nobody knows where Susie goes
Nobody knows but me

If you knew Susie, like I know Susie
Oh! Oh! Oh, what a girl!
She wears long tresses
And nice tight dresses
Oh! Oh! What a future she possesses!
Out in public
How she can yawn
In a parlor, you would think the war was on
If you knew Susie, like I know Susie
Oh! Oh, what a girl!

She'll spend Sunday praising the Lord,
But on Monday she's as busy as a Ford.
If you knew Susie, like I know Susie
Oh! Oh, what a girl!

I had a mustache, and trained it like a pup
She's got such hot lips she kissed me once
and burned it up.

If you knew Susie, like I know Susie
Oh! Oh! Oh! Oh! Oh, what a girl!

lunes, 30 de enero de 2017

Stanley Holloway (London, UK, 1-10-1890 / Littlehampton, UK, 30-1-1982): In memoriam

INSUPERABLE ALFRED DOOLITTLE

Hoy se cumplen treinta y cinco años del fallecimiento del actor inglés de teatro, cine y televisión Stanley Holloway. Dotado de una resonante voz de barítono, pretendió en un principio convertirse en cantante y formó parte de un grupo de variedades,  a ser cómico teatral y radiofónico. Veterano del music-hall, se inició en el cine ya cuarentón y destacó como intérprete de carácter. Simpático y popular, además de sus memorables comedias para los Estudios Ealing, se le recuerda sobre todo como el rústico Alfred Doolitle en el musical My fair Lady (1964), estrenado en Broadway ocho años antes, con él en el mismo papel, donde estuvo insuperable con su jovial desparpajo y sabroso acento cockney, y por el que fue candidato al Tony y al Oscar al mejor actor secundario. En 1960 fue nombrado Oficial de la Orden del Imperio Británico.
Stanley Augustus Holloway era el segundo hijo (el único varón) de un procurador de los tribunales y una modista. Su padre abandonó a la familia en 1905 y de él nunca más se supo. Desde los catorce años, Stanley se empleó en una fábrica de betún y luego en un mercado de pescado al tiempo que se introdujo en un coro en Stratford. En 1907 comenzó a entrenarse como soldado de infantería y tres años después comenzó su carrera escénica. A comienzos de 1914 salió de gira con una compañía teatral que visitó los Estados Unidos, Argentina y Chile. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial se alistó en el ejército y en 1916 fue enviado a combatir en Francia. En los últimos tiempos del conflicto organizó espectáculos para las tropas y cuando acabó la contienda volvió al teatro en su país, actuando con éxito en buen número de comedias musicales. Después también trabajó en la radio y como monologuista.
Aunque ya en 1921 y 1929 había aparecido en dos películas, su trayectoria en el cine adquirió continuidad a partir de Un tenorio de coche cama (1933) de Anatole Litvak, comedia romántica con Madeleine Carroll y Ivor Novello, apareciendo Holloway posteriormente en diversas películas como actor de carácter o eventual protagonista a lo largo de la década de los años 30. En las siguientes actuó en títulos como Mayor Barbara (1941) de Gabriel Pascal, adaptación de una obra de George Bernard Shaw, con Wendy Hiller y Rex Harrison como protagonistas, Londres en llamas (1942) de Maurice Elvey, drama bélico con Edward Rigby, La vida manda (1944) de David Lean, adaptación de una obra de Noël Coward, con Celia Johnson, Robert Newton y John Mills, Hacia adelante (1944) de Carol Reed, drama bélico con David Niven, Más allá de las nubes (1945) de Anthony Asquith, drama bélico con Michael Redgrave, John Mills y Jean Simmons, Breve encuentro (1945) de David Lean, drama romántico con Celia Johnson y Trevor Howard, César y Cleopatra (1945) de Gabriel Pascal, adaptación de la obra de George Bernard Shaw, con Vivien Leigh y Claude Rains, Gritos en la noche (1946) de Lawrence Huntington, drama criminal con Eric Portman, Encuentro al amanecer (1947) de Thornton Freeland, comedia de aventuras con Wiliam Eythe, Vida y aventuras de Nicholas Nickleby (1947) de Alberto Cavalcanti, según la novela de Charles Dickens, con Cedric Hardwicke, Hamlet (1948) adaptación del drama de Shakespeare dirigida y protagonizada por Laurence Olivier, Pleito de honor (1948) de Anthony Asquith, drama que adaptaba una obra de Terence Rattigan, con Robert Donat, Margaret Leighton y Cedric Hardwicke, La isla soñada (1948) de Charles Crichton, comedia con Robert Beatty y Moira Lister, Pasaporte a Pimlico (1949) de Henry Cornelius, ingeniosa comedia coral con Hermione Baddeley, Margaret Rutherford y Paul Dupuis, Oro en barras (1951) de Charles Crichton, estupenda comedia con Alec Guinness, Los apuros de un pequeño tren (1953)  de Charles Crichton, deliciosa comedia coral con George Relph, Naunton Wayne y John Gregson, y otras.
En 1954 se unió a la Old Vic Company en el montaje teatral de "El sueño de una noche de verano" de Shakespeare, estrenado en Edimburgo y que anduvo de gira por América. Posteriormente participó en el estreno teatral en Broadway de "My fair Lady" (1956), musical de Alan Jay Lerner basado en la obra "Pygmalion" (1913) de Bernard Shaw, con canciones escritas por Lerner a las que puso música Frederick Loewe. Los papeles principales corrieron a cargo de Rex Harrison y Julie Andrews, intepretando Holloway al basurero Alfred Doolittle, un papel pensado para él y que incluía dos canciones para su lucimiento (con su formidable voz de barítono).  La producción logró un gran éxito y dos años después se estrenó en el West End londinense, contando de nuevo con Harrison, Andrews y Holloway. Finalmente la obra fue llevada a la pantalla en el musical My fair Lady (1964) de George Cukor, con Audrey Hepburn como Eliza Doolittle, Rex Harrison como Henry Higgins y Holloway repitiendo su papel en los escenarios, interpretación que le valió una candidatura al Oscar al mejor actor secundario de entre las doce que obtuvo el film (ganador en ocho apartados). Holloway participaría después en otros montajes de obras de Bernard Shaw en 1970 y 1973.
El resto de su filmografía comprende títulos como Primera victoria (1965) de Otto Preminger, drama bélico con  John Wayne, Kirk Douglas, Patricia Neal, Tom Tryon, Paula Prentiss, Brandon De Wilde, Jill Haworth, Dana Andrews y Henry Fonda, Diez negritos (1965) de George Pollock, thriller de intriga según la novela de Agatha Christie, con Hugh O'Brian y Shirley Eaton, Sra Brown, ¡qué guapa es su hija! (1968) de Saul Swimmer, comedia musical con el grupo de pop-rock Herman's Hermits, La vida privada de Sherlock Holmes (1970) de Billy Wilder, comedia de intriga sobre el famoso personaje de Conan Doyle, con Robert Stephens y Colin Blakely, o Ruta hacia el pánico (1975) de Daniel Mann, thriller con Sam Waterston, Zero Mostel, Yvette Mimieux, Vincent Price, Donald Pleasence, Shelley Winters, Joseph Wiseman y Ian McShane. Se retiró a los 89 años.
Stanley Holloway contrajo matrimonio en dos ocasiones. Su primera esposa, desde 1913 hasta que ella murió en 1937, fue Alice Foran, con la que tuvo tres hijas y un hijo. La segunda, con la que se casó en 1939, fue la actriz Violet Lane, madre de su hijo, el actor Julian Holloway, y, a la postre, su viuda. El actor falleció a los 91 años de un derrame cerebral.